martes, 8 de julio de 2014

Comentarios sobre la Unificación Cambiaria

¿UNIFICACION CAMBIARIA Ó PAQUETAZO SIN ANESTESIA?

Vuelve a hablarse sobre la unificación cambiaria. Al parecer, el lobby de ciertos grupos financieros comienza a hacer su efecto sobre el gobierno nacional y ya el ministro Ramírez ha señalado la inconveniencia de continuar con un complicado sistema de tres tipos de cambio.
No es que no tenga razón, hay consenso entre la mayoría de los economistas, especialmente esos a los que por mucho tiempo se le ha acusado ser “de derecha” sobre la necesidad de ordenar un solo tipo de cambio. Ahora desde el gobierno coinciden con lo que acaba de pedir FEDECAMARAS: control de cambio pero a un solo precio. El mundo sí que da muchas vueltas
Venezuela es una economía enferma, brutalmente distorsionada. No es posible siquiera pensar en la unificación cambiaria en el corto plazo, yo lo consideraría un plan a 3, a 5 años como mínimo. Y no puede haber un solo tipo de cambio porque en este país, conviven dos economías, con productividades ampliamente diferentes.
Por un lado, tenemos una economía petrolera, muy eficiente (en términos relativos) en la producción de dólares. Esta industria hoy genera al menos cien millardos de dólares en ingresos al año, representa el 95% de los ingresos por exportaciones, el 35% del PIB (directamente), el 50% de los ingresos del fisco y adicionalmente aporta contribuciones prefiscales por el orden de los 15-30 millardos de dólares al año (depende del ejercicio). Como se ve, es el único motor de la economía nacional.
Por otra parte, tenemos una economía petrolera muy ineficiente, importadora neta de cuanta baratija oferten los mercados internacionales, con un sector industrial privado insignificante, altamente dependiente de la importación de materia prima, tecnología, repuestos y otros. Finalmente, tenemos un hiper estado que se ha convertido en el propietario de grandes medios de producción, deficitarios en su mayoría, dependientes de subsidios fiscales, cambiarios, impositivos y operativos. En ese contexto, con un sector agrícola arrasado y severas deficiencias en la prestación de los servicios más básicos como electricidad, gas doméstico, agua potable, salud y educación, el gobierno se ha puesto a pensar, seguramente de la mano de cierta asesoría gala que hay que empezar por el final el necesario programa de ajustes, por la unificación del tipo de cambio. Oui Monsieur.
Informaciones de prensa han señalado, que en el gobierno se maneja la cifra de 25-30 Bs por dólar para el inicio de la “unificación” cambiaria –seguramente pondrán a los loritos de siempre Farías, Sanguino y otros a decir que no es devaluación- ¿Se habrá pensado bien en las consecuencias de hacer algo semejante? Un país estructuralmente acostumbrado a subsidios de todo tipo, que tiene ya varios años utilizando un tipo de cambio artificialmente barato para aumentar la capacidad de consumo de la población podrá resistir esto? ¿Cuáles serán los mecanismos de compensación para todas aquellas familias que hoy compran en las redes estatales cuando estas dejen de recibir dólares a 6,30 y comiencen a importar a la nueva tasa única? ¿Qué pasaría con los precios máximos de venta?
Otras preguntas ingenuas respecto al tema, esta vez orientada a quienes como muchos, tienen posibilidades un poco más allá de las tres comidas diarias: ¿Si el dólar “baja” a 25 bolívares, cuantos dólares estaría dispuesto a comprar? ¿en cuánto se endeudaría al 24% ó 29% de ser necesario? Téngase en cuenta que a Bs. 25, un carro usado cualquiera de gama baja cuesta $40.000. Yo vendería mi casa y me voy al mercado cambiario, Claro,  no faltará quien diga que mi problema es de valores.
¿Cuál es la tasa de cambio que puede hacer medianamente competitiva la producción nacional? En qué punto se haría rentable la sustitución de importaciones y la utilización de la capacidad ociosa de nuestro diminuto aparato industrial? Para ponerlo más claro: ¿Cuánto costaría un Vergatario –símbolo para muchos de la gloriosa época en que el comandante hizo de Venezuela una tierra independiente en materia tecnológica e industrial- si VTELCA tuviese que acudir al mercado unificado? SI el BCV no ha podido cubrir toda la demanda de SICAD2 a Bs. 50, como puede esperarse que la cubran a 25 ó 30? ¿21 millardos de dólares parece una cantidad acorde de reservas para realizar la unificación? ¿Cómo queda el salario mínimo a esa tasa y más triste aún, cuanto sería el salario de un médico ó un maestro en dólares? La unificación cambiaria como medida en el contexto actual sería una delicia para para los asesores comisionistas, pero un desastre social. El Caracazo, los intentos de golpes de estado y la inestabilidad política de aquellos años serían un recuerdo agradable en comparación a lo que se vendría.
No veo viable en el corto plazo una unificación del tipo de cambio. Debe comenzarse por atacar las causas de la inflación, dejar únicamente dos tipos de cambio, dejar deslizar progresivamente la tasa SICAD1, eliminar la tasa CENCOEX, reducir subsidios, especialmente el absurdo subsidio a la gasolina, racionalizar el gasto público, un plan de recuperación de las empresas estatales ineficientes ó su liquidación /privatización de ser necesaria, reducir el déficit de PDVSA, prohibir el financiamiento monetario entre otras medidas deben ser estructuradas en un plan coherente, a tres ó cinco años. ¿Qué suena a FMI? Es cierto pero si es lo lógico tocará hacerlo, lo que obligará a muchos a tragarse su discursito antiimperiaista. ¿Es impopular? Tal vez, pero es que buena parte de nuestro problema es que la construcción de la popularidad y de los mitos nos ha llevado a un uso extremo de los recursos (Giordani Dixit) y no hay precio del petróleo que aguante semejante despilfarro, ineficiencia y corrupción.


@jhernandezucv

lunes, 30 de junio de 2014

REESTRUCTURACIÓN DEL GOBIERNO. COMENCEMOS POR LAS EMPRESAS ESTATALES

El anuncio del presidente Maduro de reestructurar el gobierno, de sacudirlo totalmente, no es un gesto menor de los nuevos tiempos que corren. La admisión implícita por parte del heredero de que lo heredado es un desastre, de que el estado ha fracasado rotundamente en el objetivo de proveer a la sociedad un mínimo de condiciones favorables para el desarrollo económico y social debe considerarse un enorme progreso respecto a los años recientes, en los cuales la soberbia de algunos, la complicidad de muchos y un aparato mediático considerable han pretendido hacer ver que de verdad estamos a punto de ser un país potencia, y que si no lo hemos logrado es por culpa de terceros, jamás por causa nuestra.

No es que no se haya logrado nada, por el contrario, sería mezquino negar la mejora de algunos indicadores sociales, la masificación en la construcción de viviendas, la política de pensiones entre otras transferencias que el estado hace hacia los ciudadanos, lo que ha permitido elevar la capacidad de consumo agregada de la población. Lease bien –capacidad de c o n s u m o. Claro, la pregunta que habría que hacerse es si esos progresos se corresponden con los 650 millardos de dólares que según Giordani se han invertido en desarrollo social. No parece.

Aprovechando la oportunidad que se presenta, y asumiendo como cierta la disposición a introducir reestructuraciones en el funcionamiento del estado venezolano, me tomo la libertad de plantear algunas ideas que permitan comenzar con la transformación de lo que considero el eje central de una política integral en materia productiva: las empresas estatales.
Para nadie es un secreto que las empresas estatales productoras de bienes y servicios son un rosario de problemas, barriles sin fondo para el erario público. En la mayoría de los casos, simplemente nóminas necesarias para la colocación de los “cuadros” del partido, sin experiencia gerencial y sin resultados que mostrar. Algunos casos son proyectos condenados desde su nacimiento, proyectos industriales esclavizantes, mecanismos para garantizar la venta de producción al país, por parte de nuestros socios extranjeros. Otros casos son oportunidades suceptibles de ser aprovechadas, impulsando de un cambio cultural hacia la competitividad y la obtención de resultados financieramente sostenibles. Algunos elementos concretos derivados de ese cambio podrían ser:
  • Ø  Política de contratación y retención de talentos profesionales, técnicos y gerenciales: En los últimos años se impuso “El Giordanismo” como doctrina en algunas empresas estatales. Esto es, una tendencia a identificar el hecho de trabajar para el estado como sinónimo de conformismo en términos de progreso material, a pretender evangelizar a los trabajadores en un credo opuesto al dinero. El estado se encarga de “asignar” los elementos que el trabajador necesita para vivir decentemente: vivienda, equipamiento del hogar, vehículos etc. Las aspiraciones de una remuneración competitiva son sustituidas por la aspiración a ser considerados en una de las infinitas listas y censos que el estado elabora para esa asignación. El talento técnico y profesional, el estrato gerencial simplemente ha huido en estampida desde las empresas estatales hacia el sector privado nacional ó en el extranjero en busca de mejores remuneraciones quedando las empresas en muchos casos en manos de equipos gerenciales sin calificación armados únicamente con un discursito revolucionario. No sobra decir que muchos de quienes se han quedado al frente de las empresas no lo hacen porque estén satisfechos con la remuneración percibida ó por un ánimo patriotero, sino por las múltiples oportunidades de rebusque que se presentan. De esa cabuya hay miles de rollos. 

    La igualdad que se pretende en el socialismo no debe confundirse con la igualación (igualitarismo) de los salarios de los trabajadores, se refiere a la igualdad en la distribución del excedente. No es posible que tengamos ingenieros ganando Bs. 8.000 mensuales y hasta menos y que algunos imbéciles lo consideren un acto de patriotismo, de ascetismo. A la menor oportunidad ese talento se va y se perjudica a la empresa, que debe invertir de nuevo en el desarrollo de capacidades para el nuevo personal. La complejidad de las tareas asignadas, la preparación académica, la experiencia, la formación continua recibida entre otros son criterios a considerar en la determinación de los niveles salariales necesarios para competir con el sector privado, de lo contrario seguiremos obteniendo los mismos resultados.
  • Ø  Política de remuneración a los trabajadores: Es cierto que el dinero no lo es todo, que nadie está satisfecho con su sueldo, que hay otros elementos de incentivo al trabajador, que la pirámide de Maslow etc. Ese discurso es casi 100% cierto pero muy poco efectivo en trabajadores con salario mínimo en el contexto estructural de precios que se vive en el país desde hace varios años. Por otra parte, es cierto que en muchas empresas estatales, el gobierno honra sobradamente los compromisos laborales, que el paquete de beneficios de las empresas estatales es muy superior al de ley y al de muchas pequeñas empresas privadas, y que muchas de esas empresas no producen ni para pagar la nómina y aún así los trabajadores no dejan de protestar. El caso de CORPOELEC ó SIDOR es dramático en ese sentido.

   En esta materia, debe implantarse –y esto seguramente será una dura batalla con los sindicatos- esquemas de remuneración variable vinculados con el nivel de producción de las empresas y sus resultados financieros. El estado no puede seguir tomando dinero del petróleo para subsidiar las nóminas de empresas productoras; estas deben generar los recursos suficientes para su operación, incluyendo obviamente las remuneraciones de sus trabajadores, beneficios contractuales ó de ley, el pago oportuno de las obligaciones parafiscales, pasivos laborales etc. Perversiones observadas en los contratos colectivos que deben ser honradas por las empresas independientemente de sus resultados no pueden continuar. Debe establecerse un salario base (razonable y suficiente en cualquier caso) y dejar en manos del trabajador, la materialización de la fracción complementaria a través del logro de objetivos de producción, productividad y eficiencia individual y colectiva, lo que redundará indefectiblemente en un empleo sostenible en el tiempo. Estos objetivos deben ser medibles a través de evaluaciones de desempeño y deben ser conocidos y compartidos por todos los integrantes de una unidad de producción estatal, incluyendo evidentemente, los cargos de dirección quienes, en su condición de trabajadores, se encuentran igualmente sujetos a evaluación y  amparados por el esquema de la remuneración variable.
  • Ø  Estrategia de compras: El estado ha desarrollado un conjunto de empresas productoras de bienes y servicios que, en alguna medida han desarrollado vínculos entre sí para la colocación de su producción, sin embargo, en el aspecto de los insumos la realidad es otra: las empresas estatales dependen (naturalmente, no debe considerarse algo negativo) de una red de empresarios privados, nacionales, extranjeros, multinacionales, grandes, pequeños, cooperativas, pymes etc.  para la obtención de los insumos necesarios para producir. Por otra parte, es un hecho que la mayor parte de los verdaderos productores y comerciantes no actúan como proveedores de las empresas estatales por no ser este, un negocio atractivo para ellos por múltiples razones, por ello se convierten en proveedores por medio de terceros, quienes tienen las flechas y la disposición de embarcarse en un proceso con el estado. En este contexto, es inocultable que la Ley de Licitaciones y la obligación derivada de esta, de contratar únicamente (salvo excepciones justificadas) con empresas registradas en el Servicio Nacional de Contratistas, constituye en realidad un obstáculo para que las empresas estatales dispongan de bienes y servicios en las mejores condiciones de mercado. ¿Quién en su sano juicio puede creer que estos mecanismos legales han detenido ó minimizado la corrupción en las compras del estado? Por una parte crecen como la verdolaga las empresas de maletín, empresas con altísimos niveles de contratación pero con sólo dos o cuatro empleados, las empresas “toderas” que hacen desde obras civiles hasta suministro de equipos médicos, de seguridad entre otros, se hace cotidiano que una misma empresa entregue las tres tapas entre otros mecanismos que se han hecho práctica común para eludir la ley pero cumpliendo sus formalidades. Como se ve, las comisiones de contrataciones son una formalidad que no necesariamente implican la búsqueda de las mejores condiciones, los mayores ahorros para las empresas y mucho menos, mayor transparencia. En el mejor de los casos, un proceso licitatorio impecable conducirá a que la empresa acepte la mejor de las ofertas entre las que se presenten, no la mejor del mercado. El carácter estratégico de las compras en la formación del precio de las empresas, en la construcción de un tejido productivo local, el desarrollo de “partners” locales estratégicos y el encadenamiento en la medida de lo posible con otras productoras estatales, debe ser la prioridad.


  • Ø  Presupuesto vs Contabilidad: En una empresa privada, independientemente su naturaleza, tamaño y propiedad, la toma de decisiones de gasto, van indisolublemente ligadas a los resultados obtenidos por el lado de los ingresos. Evidentemente, existe un presupuesto de ingresos y gastos realizado con anterioridad como parte del natural proceso de planificación, pero es la información sobre los resultados obtenidos en realidad, reflejados en la contabilidad y los reportes e indicadores operativos tempranos, lo que valida la pertinencia de un gasto ante cambios en el resultado vs lo planeado. En una empresa pública al parecer, lo importante a la hora de ejecutar una decisión de gasto, es la aprobación presupuestaria. Si está en el presupuesto puede realizarse, independientemente de que los ingresos que lo sustentan no se hayan materializado de acuerdo a lo planificado y aun cuando el gasto pueda ser considerado superfluo (material POP, por ejemplo). Esta visión basada en la certeza de que cualquier déficit puede y debe ser cubierto por el presupuesto del ente de adscripción, que proviene en últimas del petróleo, es uno de los elementos a corregir en el modelo de gestión de las empresas estatales productivas.

     No se trata de que las empresas estatales funcionen igual que las privadas pero, evidentemente deben ser por lo menos autosustentables financieramente. Para muchos, esto suena a capitalismo de estado, para otros son las mismas “armas melladas del capitalismo”. Para mi, es la única forma de avanzar hacia una economía productiva sana sin depender exclusivamente del capital privado, cuya lógica le impide asumir la enorme tarea de desarrollar las fuerzas productivas del país.

@jhernandezucv

miércoles, 18 de junio de 2014

Algunos comentarios sobre la carta de Giordani


Finalmente, comienza a moverse el gobierno de Maduro después de una desesperante parálisis en la toma de decisiones, en la definición de la ruta a seguir y por supuesto, en la designación de los actores que formarán parte del equipo que lo acompañará en los próximos años. Hasta hoy siempre consideré que a Nicolás le tocó bailar con la fea, que no es su responsabilidad directa la situación que tenemos sino que es parte del “legado” que recibió. Parte de ese “legado” es Giordani, un ministro de quien no tengo duda ha ocasionado al país la pérdida de grandes oportunidades y de miles de millones de dólares en la búsqueda de un proyecto en el mejor de los casos, inviable y que finalmente, ayer liberó al país de su presencia en la dirección de la economía nacional.
La designación de Menendez en un cargo de tanta responsabilidad como el Ministerio de Planificación ya es otra historia. Otorgarle semejante responsabilidad a un tipo que tiene en su haber la destrucción del incipiente aparato industrial privado Venezolano, un tipo al que no se le conoce un solo acierto en la política industrial del gobierno de Chávez, un tipo que tiene entre sus logros los resultados de las empresas básicas de Guayana, del SIDOR nacionalizado, de las cementeras, de las ensambladoras de autos y todas las empresas relacionadas que son ahora propiedad del estado, de Sanitarios Maracay, de INVEPAL, de VTELCA entre otras. Un sujeto que manejó proyectos millonarios como la planta de HAIER en los Valles del Tuy que ha producido más inauguraciones que neveras. Ese sujeto llevará las riendas de la planificación de la sociedad venezolana. Desde hoy en adelante, es total responsabilidad de Nicolás Maduro y de su decisión. Dios nos acompañe.
En realidad lo que quiero hacer, son unos comentarios respecto a mis primeras impresiones al leer la carta de Giordani “Testimonio y responsabilidad ante la historia” presentada a la opinión pública a sólo horas de haber sido desincorporado del gabinete del presidente Maduro.
Los primeros párrafos como era de esperarse se refieren extensamente a la naturaleza de su relación con el presidente Chávez. Veo que se esfuerza bastante en hacer notar su vinculación personal desde hace mucho tiempo con Chávez, no como su cargamaletas ó guardaespaldas sino como su amigo y consejero. Sin duda Chávez tenía en alta estima a Giordani y también sin duda se dejaba asesorar mucho por este. La situación que hoy vive Venezuela es prueba irrefutable de ello. Comencemos:




Giordani: “El camino de desarmar y construir es arduo”
Comentario: Y costoso agregaría yo. Giordani insistió en un modelo socialista, moralmente superior pero aceptando implícitamente su incapacidad de crear amplio bienestar material para la población, aun cuando ambas cosas no están reñidas. Socialismo de chancleta le llaman algunos. Ya se desarmó lo que había…

Respecto a las elecciones de 2012…
Giordani: “En este camino del proceso bolivariano era crucial superar el desafío del 7 de octubre de 2012, así como las elecciones del 16 de diciembre de ese mismo año. Se trataba de la consolidación del poder político como un objetivo esencial para la fortaleza de la revolución y para la apertura de una nueva etapa del proceso. La superación se consiguió con un gran sacrificio y con un esfuerzo económico y financiero que llevó el acceso y uso de los recursos a niveles extremos que requerirán de una revisión para garantizar la sostenibilidad de la trasformación económica y social.”
Comentario: Es decir, que con el objetivo de ganar las elecciones se crearon una serie de distorsiones extremas e insostenibles. Clarísimo. Luego el mismo enumera algunas…
Giordani:
1.     Importantes subvenciones a servicios públicos de primera necesidad (alimentación, electricidad, combustibles, agua, trasporte, bienes de consumo masivo, servicios de vivienda)
2.  Lograr el acceso a los recursos necesarios con un aumento sustancial del endeudamiento de PDVSA y endeudamiento interno del Gobierno Central, y con endeudamiento externo moderado.
3.     Mantener la tasa de cambio que favoreció las importaciones y redujo las exportaciones, ya limitadas de la economía privada.
4.     Subvención a empresas públicas con grandes déficits operacionales para velar en el corto plazo por el empleo y los salarios de quienes allí trabajan.
Comentario: Como vemos, la política de subsidios a los precios internos, al tipo de cambio, a las empresas ineficientes fueron políticas de estado, no errores, no desviaciones. Fueron asumidas como una táctica necesaria para el logro de los objetivos políticos. Al intentar revertir parcialmente estas situaciones, el resultado natural es el descalabro que hoy vemos. Si esto guerra económica, lo que estamos recibiendo es “friendly fire”

En cuanto a los recursos recibidos en estos años, tenemos
Giordani: “… una cuantía de recursos provenientes de la renta petrolera, calculada entre un 15 y un 17%, que en buena parte nadie produce y todos la quieren captar. Este pilar de la estructura económica nacional sigue siendo y lo será por un tiempo el factor que dirime el uso de la renta y su distribución que ha alcanzado un monto dedicado a la inversión social, calculado en unos 650 mil millones de dólares, para el período 1999-2013”.
Comentario: Con Giordani en el gobierno, aunque no se le puede achacar toda la culpa a él, se generalizó una forma de reportar la gestión basada en la cantidad de recursos que se invierten y gastan  y no en los resultados obtenidos. Es así como al cuestionar la situación del sistema de salud, de infraestructura, de desabastecimiento, se esgrime “hemos invertido Bs. xxxxx” como argumento, cuando lo que deberían exhibirse son los resultados obtenidos.
Giordani: “El Comandante Chávez no evadía, resolvía.”
Comentario: Lo entiendo como una indirecta directísima a Nicolás… Seguimos

Giordani: “Los primeros síntomas de ruptura que han conducido a la situación actual,…, la ausencia de un contacto directo con su persona (Chavez), y las permanentes mediaciones a través de algunos en particular… las escasas reuniones sustantivas del Consejo de Ministros… Me tocó, hacer llegar un documento al Presidente Chávez a raíz del aumento del endeudamiento del país en moneda extranjera, cuestión que positivamente fue tomado en consideración, paralizando un mecanismo perverso de obtención de recursos que venían dilapidados a través de un mecanismo para la obtención de divisas denominado como SITME.”
Comentario: En eso tiene razón Giordani. El SITME fue un mecanismo perverso que obligaba al gobierno a endeudarse para suministrar dólares baratos a la economía. Lo que Giordani no cuestiona ni un minuto es que el causante del surgimiento de estos mecanismos “auxiliares” se hace necesario ante el colapso de CADIVI por la exacerbación de la demanda producto de un dólar absurdamente barato, política que el defendía. Sigue la carta…
Giordani: “…Un segundo documento se preparó como resultado de la única reunión que se pudo realizar con el Presidente Chávez como Consejo de Ministros el 20 de octubre de 2012..., dicho documento se lo entregue a Nicolás Maduro, el 9 de enero de 2013. Con la entrega del anterior documento a Nicolás Maduro, nominado por el Comandante Chávez en las circunstancias que pudieran ocurrir como candidato a sustituirlo, comenzaron a observarse modificaciones en cuanto a la direccionalidad del proceso bolivariano, a la viabilidad económica financiera inmediata por efecto de la creciente dependencia de los ingresos petroleros, el crecimiento de las obligaciones del gobierno en términos del aumento de la burocracia y los justos compromisos para atender a los pensionados y jubilados, la imposibilidad de seguir manteniendo niveles de inflación que para la fecha aún se mantenía por debajo del 20%, tendencia sobre la cual debían tomarse medidas, el problema estructural de la agricultura y la electricidad, de los precios relativos y las relaciones entre crecimiento e inflación”
“Se planteó a su vez la necesidad de construir un liderazgo político colectivo…la urgencia de una mayor y más profunda articulación del sector militar con el pueblo venezolano, el peligro de tratar de imitar el comportamiento del Comandante Chávez en cuanto a la política comunicacional, el desconocimiento del hecho económico sobrepuesto a la voluntad política, las decisiones inconsultas con el equipo económico financiero que tendían a crear un nuevo estilo de gobierno, la injerencia de una asesoría francesa que nada tenía que ver con la situación que vivía el país, las nominaciones realizadas en CADIVI cambiando las medidas anteriormente sugeridas en reuniones a tal efecto, el tratar de modificar el proceso de subasta que estaba en curso sin un fundamento racional, la delegación de la responsabilidad de lo económico antes de la fecha de las elecciones del 14 de abril luego del lamentable fallecimiento del Presidente Chávez el 5 de marzo de 2013”.
“Lamentablemente las cosas fueron tomando un nuevo rumbo con la desaparición física del Comandante Chávez y el comportamiento de las instituciones que se encontraban bajo su control como PDVSA y el BCV, comenzaron a aparecer signos de independencia que se agravaban con la caída de los aportes al fisco fruto del actuar independiente del gobierno central de PDVSA guiada por sus intereses y problemas particulares, al unísono que se tomaban decisiones de gasto público ajenas a un control presupuestario.  La preservación y desarrollo del ¨legado de Chávez¨ se presenta como un patrimonio del proceso de cambio y construcción de una sociedad socialista para Venezuela, dicho legado no puede ser confiscado a nombre del propio Chávez ni pretender ser el actual Presidente su único destinatario y delegado.”
Comentario: Todo lo relatado evidencia las enormes distorsiones creadas en el funcionamiento del estado alrededor de un solo hombre. El no poder tratar directamente con el sino por intermedio de terceros le resultó a Giordani un terrible obstáculo, acostumbrado como estaba a disponer de los oídos del presidente y siendo uno de sus principales consejeros. El desplazamiento de Giordani, y el surgimiento de un modo diferente de hacer las cosas no debería ser una tragedia para el gobierno sin embargo, la mentada lucha entre pragmáticos y radicales resulto siendo verdadera.
En cuanto a los “signos de independencia” del BCV y PDVSA. ¿Que esperaba este señor? Que el abuso de la heterodoxia económica no iba a pasar factura nunca? Que podía seguir disponiendo de PDVSA y sus recursos ad infinitum y nadie levantaría la mano para señalar la inconveniencia de seguir por esa vía, y que debía preservarse la gallina de los huevos de oro? De seguir Chávez como presidente igual se hubiese visto forzado a parar la irracional utilización de PDVSA como financiadora de cuanta vaina se le ocurriera al gobierno.
Distanciamiento en las relaciones con el nuevo Presidente
Giordani: El distanciamiento de las relaciones con el Presidente electo Nicolás Maduro, comenzó en primer lugar con mi reclamo por la interferencia de unos asesores franceses en la operación del Ministerio de Planificación y Finanzas. La actitud por demás absurda por el candidato en ese momento a la Presidencia de la República marcó el sentido de una incomprensión del hecho económico, agobiado tal vez por el avance de la campaña electoral previa al 14 de abril y la grave decisión de desvincularse de la dirección de la economía nacional, la cual estaba atravesando momentos difíciles y de alta complejidad.
…propuestas todas estas y recomendaciones que simplemente fueron diferidas en respuesta escrita del Presidente a pesar de la urgencia e importancia de muchas de ellas.
Comentario: Nuevamente parece un ego herido lo que motiva a Giordani. Si Maduro se desvinculó del manejo de la economía, quien se encargó? Pareciera aludir a Rafael Ramirez.



Manejo de la gestión de gobierno
Giordani: “Si bien el acto con mayor impacto político mediático pareció ser la devaluación, el resto de los anuncios, un aluvión de gastos, me hizo dudar acerca de la medida en que se había aceptado el estructurado conjunto que yo le había presentado… Prefirió una dispersión del mando (Maduro)”
“Una potencial nueva actitud en los nombramientos ni siquiera tuve oportunidad de planteársela al Presidente. Se trataba de efectuar los nombramientos de dirección en los grandes fondos financieros del Gobierno,   (FONDEN, Fondo Chino, Tesorería, Bco. Exterior, BIV), teniendo presente la necesidad de romper con la percepción de corrupción en el manejo de esos fondos. “
Comentario: Aquí el aludido parece Marco Torres, quien no es de mi simpatía pero de quien debe reconocerse el manejo técnico y prudente de las responsabilidades a su cargo.

Giordani: “En el segundo frente la propuesta de una reducción del gasto público real que acogiera las prioridades de defensa del poder de compra de los grupos más vulnerables y la corrección de derroches y corrupciones, por la vía de una medida de asignación del gasto público que se otorgaría crecientemente contra un calendario de gastos acompañado de indicadores de éxito que facilitarían una expansión gradual y un freno a los gastos que no cumplieran con sus compromisos de logros. En esta área no solo no se aprobó lo propuesto, sino que se inició una nueva oleada de grandes gastos sin los requisitos diseñados, y con el agravante de los gastos aprobados por el ¨Gobierno de calle¨, decididos sin estudio previo, improvisados de hecho. La suma de estos gastos no se ha presentado como un todo, salvo la necesidad de que la Asamblea Nacional aprobara una maciza ampliación del presupuesto público.”
Comentario: Me resulta un poco cínico que el papá de la criatura, quien ha avalado durante años el déficit público, el endeudamiento voraz, la venta de petróleo a futuro hable ahora de “reducir” el gasto público. En todo caso, durante la gestión de Giordani el presupuesto público dejó de ser un instrumento de planificación. Ahora sólo es un saludo a la bandera.



Giordani: …Es también una forma de crítica a la situación actual, identificando la medida en que se aparta de lo construido en los 20 años previos.
Comentario: Gracias a Dios que se aparta de eso. Para ser justos hay que apartarse de los últimos 7-8 años cuando empezó la locura expropiadora y la congelación del tipo de cambio.
Giordani: “Resulta doloroso y alarmante ver una Presidencia que no transmite liderazgo, … en el otorgamiento de recursos masivos a todos quienes lo solicitan sin un programa fiscal encuadrado en una planificación socialista que le de consistencia a las actividades solicitantes. “
“A la luz de estos hechos surge una clara sensación de vacío de poder en la Presidencia de la República, y concentración en otros centros de poder, destruyendo la tarea de instituciones como el Ministerio de Finanzas y el Banco Central, y dando por hecho consumado la independencia de PDVSA del poder central.”
Comentario: Surge nuevamente Ramirez en las pesadillas de Giordani. Nada nuevo bajo el sol
Giordani: “La improvisación de cuadros sin experiencia y designaciones poco adecuadas para el manejo de los grandes fondos del Estado pone en jaque la unidad de los cuadros bolivarianos.”
Comentario: Ahora los aludidos son Marco Torres y Temir Porras

            El deslinde de Giordani es una buena noticia para la economía venezolana, no así su sustituto. El equipo económico de Maduro, si bien no cuenta con un solo economista y eso es una debilidad, tiene una enorme responsabilidad para viabilizar una serie de políticas sociales de innegable éxito a través de un manejo racional de los enormes recursos del país. Menos cháchara revolucionaria y más trabajo concreto, obras, resultados. Amanecerá… y esperemos estar para ver

 @jhernandezucv

martes, 17 de junio de 2014

EL PEOR PROBLEMA PARA NICOLAS ES EL CHAVISMO



El país visto desde los medios de comunicación masivos y las redes sociales es un hervidero por los cuatro costados. El mentado legado de Chavez -desde mi punto de vista una herencia desastrosa en muchos aspectos- le está costando a Maduro un acelerado deterioro físico, evidenciado en sus marcadas ojeras, y a la sociedad venezolana, un deterioro moral inocultable y por lo pronto indetenible.
Y el problema no es la oposición, que es probablemente lo único peor que el gobierno, que se ha vuelto loca desesperada por resultados rápidos, que subestimó la capacidad de Nicolás Maduro de sortear la situación y que hoy definitivamente no es una opción en tanto siga la ruta de #lasalida. El problema tampoco es el imperio norteamericano, cuyas empresas siguen haciendo jugosos negocios en nuestro país, sin negar que los sectores más conservadores de ese país siguen viendo a Venezuela como un elemento perturbador para sus intereses en la región.
El verdadero problema para Nicolás es el Chavismo. Al parecer dentro de este movimiento político hay un gran descontento con Nicolás. Los ajustes de precios, las reuniones con empresarios, las devaluaciones e incluso el hasta ahora pospuesto ajuste del precio de la gasolina, son objeto de críticas por ser traiciones al “legado” de Chávez. La realidad sin embargo, es terca y a Chávez le habría tocado exactamente la misma situación, porque era perfectamente previsible dadas las medidas que su gobierno tomó en los últimos años. De hecho la situación sería para él mucho más fácil de lo que es para Maduro tomando en cuenta que este no dispone del carisma del difunto presidente.
La inflación acumulada, un sector productivo nacional arrasado, proyectos faraónicos que se han consumido millones de dólares sin culminarse, una corrupción rampante, una inseguridad personal generalizada e intensa, endeudamiento, producción declinante de PDVSA entre otras perlas son parte de la herencia que Maduro recibió. Si a eso le sumamos la natural inestabilidad política propiciada por quienes pensaban que su momento había llegado, tenemos una mezcla fatal. Las medidas que Maduro ha tomado quizá no responden a cierta ortodoxia Chavista –paradójicamente opuesta a la ortodoxia económica- pero sus resultados están por verse y si no son mejores no es porque no vayan en la dirección correcta sino porque les falta fuerza, son insuficientes ó muy lentas para sacarnos del atolladero en el que estamos, como parte de la herencia.
Moralizar el debate: En el debate a lo interno del Chavismo hay menos ideas de lo que uno pensaría. De los pocos debates que he presenciado y muchos de los que he leído pareciera que el argumento moral es el que priva, pero solo en lo discursivo: yo soy chavista hasta la muerte, mi comandante eterno, mas chavista soy yo etc. Pocos hechos, mucha rimbombancia en el discurso. Y es que no puede ser de otra forma en un país donde se acostumbra que en todas las invasiones, lo primero que se hace es poner una bandera de Venezuela y un afiche de Chávez. Eso, y un consejo comunal es suficiente para que la situación sea tolerada o convenientemente ignorada por las autoridades responsables. Así se viene gestando una nueva ola de cinturones de miseria alrededor de nuestras ciudades, motivadas esta vez no por la pobreza que los obliga sino por la posibilidad/conveniencia/facilidad de hacerlo.
En el funcionamiento de las empresas del estado es común observar esa carrera por demostrar quién es más chavista. Por un lado, tenemos a trabajadores pidiendo, reclamando, exigiendo reivindicaciones sin vinculación con el nivel de producción, todo en nombre del socialismo, del comandante supremo. Por otra parte, a los dirigentes evangelizando o pretendiendo evangelizar sobre un desapego a los bienes terrenales, pidiendo el sacrificio de los trabajadores en un contexto de 70% de inflación en alimentos, minimizando la importancia del salario porque no todo es dinero, primero está la patria, somos hijos de Chávez, y otro rosario de bobadas parecidas. Obvio que este desapego por lo material se facilita cuando se dispone de vehículos (plural) de doble tracción, piscinas, restaurantes, celulares costosos, joyas y hasta un agua mineral diferente de la que toma el resto de los mortales. ¿Puede el lector ver la hipocresía?
Argumentos sólidos? Pocos. ¿Inflación, producción, eficiencia, rentabilidad, competitividad, incentivos, productividad? Nada. Chávez y sólo Chávez. Así se ha manejado el país en los últimos años, y desde la muerte de Chávez, se ha desatado la competencia por hacerse el verdadero heredero del legado. Ni con Mahoma.
Urge moralizar el discurso y vincularlo a los hechos, hacer coherente lo que se dice y lo que se practica. Si los trabajadores quieren mejores salarios y condiciones laborales, debe haber un nivel de producción suficiente que sustente económicamente esas mejoras. Los líderes laborales no pueden ser reposeros, faltar al trabajo y/o llegar tarde, ser poco productivos etc. Por otra parte, los gerentes no pueden ir por la vida hablando del Che desde carros de lujo, predicando un estilo de vida frugal que obviamente no practican, al estilo de los últimos años de la Union Soviética. Si les gusta la buena vida, como a todos, es su derecho. Lo que debe entenderse es que es el derecho de todos, que asuman su modo de vida y dejen de andar predicando lo que no son. Es lo menos que se les puede pedir y eso vale para todo el funcionariado del estado.


@jhernandezucv

viernes, 23 de mayo de 2014

Las Oportunidades perdidas en la Misión Vivienda

                Soy defensor de la Gran Misión Vivienda Venezuela. Para mi es una experiencia inédita en el mundo. Esta construcción masiva de viviendas para las clases menos favorecidas, es seguramente la más significativa política de redistribución del ingreso jamás vista. La transformación de la renta petrolera –riqueza no trabajada- en algo tan perdurable y tan importante en la vida de una familia como lo es una vivienda no puede sino enorgullecer a quien conozca al menos una experiencia de los beneficiarios.
                El panorama cambia un poco cuando se deja la emoción a un lado, la alegría que causa tener finalmente tener vivienda propia , y se procura analizar racionalmente la ejecución del plan de construcción, las implicaciones del desarrollo improvisado de las obras, la utilización de los recursos destinados al desarrollo de este programa y sobre todo, las oportunidades perdidas en el marco de la GMVV. A fin de cuentas, son recursos de todos los venezolanos, no sólo de los beneficiarios.
                Hay muchos hechos vergonzosos alrededor de esta misión. En primer lugar que se nacionalizaran empresas productivas clave como SIDOR y las cementeras y que hoy sean un rosario de problemas sería el primer hecho clave. La oferta de un monto millonario de inversión hubiese sido suficiente para que las empresas se alinearan con los volúmenes requeridos por la misión. Si se sabe que a las empresas las mueve la plata y el estado la tiene, ¿Por qué no usarla a favor de todos? Las taras mentales de una izquierda vetusta, alérgica al capital privado nos llevó a este punto, donde ni las empresas anteriores, ni las nuevas (Cerro Azul por ejemplo), da la talla con las necesidades de la misión, retrasándola en el logro de los objetivos planteados.
                Otros aspectos preocupantes tienen que ver con la localización de los urbanismos, cosa que hasta Fruto Vivas ha criticado. En algunos casos, por tomar espacios como estacionamientos y galpones, que claramente también cumplen una función necesaria en una ciudad moderna y superpoblada como Caracas y son fuente de empleo para muchos. El pago de esas expropiaciones es otra historia que se suma a los desaciertos de la misión. En otros casos, construir viviendas y asignarlas en lugares sin fuentes de empleo, ocasionan en muchos casos, que la gente ocupe la vivienda los fines de semana únicamente y prosiga su vida cotidiana en las condiciones previas a la adjudicación de la vivienda. Sumemos a eso, la imposibilidad de auditar los fondos manejados por la misión, las condiciones en que operan los convenios internacionales con países “amigos”, el tráfico de materiales, y la muy evidente corrupción entre otros detalles para que una misión que debería ser motivo de orgullo pierda brillo.
                Pero creo que lo peor de todo son las oportunidades que se pierden en el marco de esta misión. Un proyecto de semejante envergadura es una oportunidad de oro para cambiar el país, para hacer un rediseño total del país que tenemos sin embargo la demagogia y las taras mentales arraigadas en ciertas capas del gobierno se han ido tragando las potencialidades iniciales que el programa ofrecía.
Oportunidades de desarrollo económico: el potencial de desarrollo económico local se pierde de vista. Ya vimos el error que fue la nacionalización de empresas clave. Se entiende también que China, por ser quien pone parte de la plata, sea el proveedor por excelencia de maquinarias, equipos e insumos en condiciones bastante oscuras. Lo que si no se entiende es que no se haya desarrollado un plan de impulso a las empresas constructoras nacionales y que aún hoy, en medio de semejante despliegue de recursos, existan empresas locales que no consigan contratos con el estado por no tener la flecha correcta. No se contratan empresas venezolanas para no darle armas a la burguesía contra la que se lucha, pero la lucha es contra la burguesía local porque los convenios con países amigos son ejecutados por empresas privadas extranjeras, es decir burgueses de otras nacionalidades. Si Trotsky viera que en Venezuela luchamos contra el capitalismo ayudando a las burguesías extranjeras porque son mejores que las criollas, colapsaría de risa o de rabia. Otra oportunidad perdida es la del encadenamiento industrial que posibilita una gigantesca demanda de insumos. Vemos como una empresa como Sanitarios Maracay languidece mientras gastamos miles de dólares en importar lo que esa empresa en algún momento produjo. Recordemos que esta empresa “recuperada” produciría según el inefable ministro Melendez 125.000 piezas de baño en 2013. Si alguien sabe cuánto produjo, por favor avíseme. Quizá la gestión de Melendez no es la plaga de langostas que  creo que es, y soy yo el equivocado. Sáquenme de mi error por favor.
Oportunidades de desarrollo Urbanístico y desconcentración territorial: La fabricación masiva de viviendas populares obliga a que de algún modo se sacrifiquen consideraciones de estética en pro de la funcionalidad de la vivienda. No soy arquitecto así que no importa lo que yo piense respecto a este punto, pero como ciudadano puedo afirmar que padezco igual que cualquiera el colapso de los servicios de la ciudad, las colas interminables, la inseguridad, la insuficiencia de servicios, el deterioro continuo de la calidad de vida del Caraqueño promedio y la pérdida de espacios recreativos y culturales. En el Municipio Libertador se ha realizado una admirable recuperación de espacios públicos para la recreación y la cultura que procura mitigar este proceso de destrucción de ciudadanos y ciudadanía, pero aún es temprano para cosechar sus bondades. La desafortunada idea del presidente Chavez de que “En Caracas cabe otra Caracas” no puede sino deprimir y horrorizar a quien a diario utiliza la autopista Valle Coche y durante la hora y tanto que toma recorrerla observa las construcciones que se erigen en los terrenos del Fuerte Tiuna. Aun asumiendo que no es nueva población, sino que es la misma cantidad de personas relocalizadas hacia el centro y que abandonan su hábitat actual, la realidad de la ciudad señala en primer lugar, que las invasiones no han cedido, que los ranchos viejos son nuevamente ocupados, que cada día hay nuevas invasiones de áreas verdes e inmuebles abandonados y por otra parte, que la expansión geográfica de Caracas, que bien podría representar un alivio a la congestión de la ciudad es un proyecto abandonado por las autoridades.
Oportunidades para el desarrollo social: Esta es la oportunidad que se está perdiendo que más daño causa a la sociedad. Muchos males sociales se mantienen intactos y en muchos casos se han exacerbado a la sombra de la GMVV, entre otros:
·         Inseguridad: Buena parte de los urbanismos de la GMVV son hoy popularmente conocidos como “Yare”, “Tocorón”, “El Rodeo” etc. en alusión a los impresionantes niveles de criminalidad que en ellos se desarrolla. Se han verticalizado los padecimientos del cerro pero la lógica del funcionamiento se mantiene intacta: Unos pranes se apoderan de pisos enteros y se abrogan el derecho de decidir quien vive en cual apartamento. Son decenas de testimonios de familias que han tenido que abandonar la vivienda asignada por la amenaza del pran del edificio, de eso son testigos los propios trabajadores del MINVIH que deben reubicar a familias por esa razón. Algunos de estos urbanismos son grandes centros de distribución de armas y drogas, impenetrables para la policía. Me consta que ningún bloque del 23 de Enero, Propatria ó Lomas de Urdaneta alcanza semejantes niveles de anarquizacion
·         Ciudadanía: Entre los beneficiarios de la GMVV se observan rasgos derivados de la sociedad petrolera rentista y que se encuentran profundamente arraigados en buena parte de la población como la falta de ciudadanía, entendiendo esta como la pertenencia a una vida social a la vez que se respeta el espacio individual de cada quien. El respeto de normas básicas de convivencia, uso de ascensores para subir motos, música a alto volumen, ingesta de licor en áreas comunes y una impresionante capacidad para ensuciar el edificio y sus alrededores y aun así seguir viviendo con normalidad, son costumbres muy comunes en los barrios pero que en el contexto de una nueva vida, a desarrollarse en unas condiciones físicas diferentes deberían ser corregidas y sería responsabilidad del estado al entregar la vivienda, establecer un conjunto de normas de obligatorio cumplimiento para los beneficiarios. Lamentablemente lo que describo es el común denominador en estos urbanismos y cualquiera que haya visitado alguno puede corroborarlo. El compromiso de cada habitante para contribuir con un pago periódico del condominio ó algo similar, que es ya de por si escaso en casi cualquier urbanización independientemente de su clase social, es inexistente en muchos de estos urbanismos, por lo que al mínimo problema, una bomba de agua, una tubería, una reja, se acude nuevamente al estado para que solucione el problema.
Y es que no puede ser de otro modo, cuando la insistente propaganda gubernamental sólo alude al “derecho” del venezolano a disfrutar de una vivienda, nunca a su deber para con la sociedad. El hecho de que se le entreguen viviendas equipadas, sin costo, sin el compromiso de pagar aunque sea un monto mínimo mensual que contribuya a la sostenibilidad del programa es la expresión de la demagogia más brutal que se haya conocido. En cuanto a los servicios ¿Qué puede esperarse? Un recibo de electricidad de tarifa social, ya de por si subsidiado, es impensable para un beneficiario de la GMVV. Evidentemente no se paga por los servicios pero se protesta y se trancan calles cuando alguno no les llega. Como se ve, ese venezolano acostumbrado a recibir del estado alcanza niveles impensables en urbanismos de la GMVV.
No hablemos de las personas en refugios. Es cierto que perdieron todo, pero basta con acercarse a un refugio para ver la cantidad de personas en edad de trabajar y con plenitud de condiciones físicas sin hacer nada, ni siquiera trabajar en la construcción del urbanismo donde va a vivir. Reciben comida y hasta dinero sin prestar ningún servicio a la sociedad. Merecen todo por su situación y el estado está allí para “protegerlos”. Pasar cerca del Sambil La Candelaria es escalofriante, imagínense lo que es estar adentro.
Esa propaganda oficial de que en Venezuela antes de Chavez nadie podía comprar vivienda es falsa, de hecho, antes del viernes negro no se necesitaba tener un alto cargo para adquirirla: choferes, obreros, secretarias pudieron comprar sus viviendas con sacrificio. Las políticas establecidas por Chavez para el crédito hipotecario han sido muy beneficiosas y han permitido a muchos adquirir viviendas sin tener que esperar que el estado le asigne una regalada. Ese mercado también necesita ser estimulado, no es posible que todo el que aspire a una vivienda deba pasar por la GMVV, es materialmente imposible y socialmente indeseable.


                Para no hacer más larga una historia que cualquiera conoce y puede comprobar, me limito a decir que no todo está perdido, que las oportunidades siguen allí pero la permanente búsqueda de votos, y unas ideas erradas de justicia social han envilecido una gran idea y un gran proyecto. Un viraje como el que estamos viendo en el gobierno puede aprovechar para enmendar lo que varios años de hegemonía de la política causaron en la gestión del estado. Ahora es cuando.

@jhernandezucv







miércoles, 14 de mayo de 2014

REMUNERACIÓN VARIABLE PARA TRABAJADORES DE LAS EMPRESAS DEL ESTADO EN VENEZUELA



“Tanto mercado como sea posible, tanto estado como sea necesario”. Esa trillada frase, cuyo origen desconozco y que el profesor Emeterio Gomez detestaba tanto, resume bastante bien lo que parece ser la nueva orientación económica del gobierno de Nicolás Maduro, que comienza a diferenciarse tímidamente de la de su predecesor y mentor político Hugo Chavez. El odio a esa frase, a su ambigüedad ideológica, unifica de forma casi milagrosa a izquierdistas radicales (los que son y los que lo aparentan desde su escritorio, con su salario garantizado) y a la derecha liberal y su aparato académico-ideológico legitimador de todo cuanto preserva la hegemonía del capital privado.
La acción del estado es un equilibrio para el sistema económico. No sólo a través de los mecanismos jurídicos, de fiscalización y de ejercicio de autoridad legítima. Tampoco para resolver únicamente los “fallos del mercado” sino como actor económico de primer orden, generando bienes y servicios para la sociedad, superando las limitaciones de la lógica privada de acumulación y rentabilidad. En el caso de Venezuela, una economía de vocación importadora y consumista, la producción estatal puede actuar, junto con un conjunto de medidas adicionales, como un elemento catalizador de una dinámica interna favorable al desarrollo de una economía menos dependiente de la renta petrolera.
No hablo del proceso de “industrialización” presenciado en los últimos años, en el que el país se ha poblado de decenas de proyectos costosos, poco competitivos e incluso inviables en ausencia de masivas importaciones con dólares baratos subsidiados por la industria petrolera. Proyectos “LEGO” que sólo ensamblan componentes importados, suministrados por nuestros “socios” son hoy un desaguadero de recursos para la sociedad, no sólo drenando nuestras ya menguadas reservas internacionales sino por el peso que estas representan en el presupuesto fiscal a través de abultadas nóminas improductivas. Hablo de un proceso real de creación de valor agregado nacional, apuntalado por ventajas competitivas reales, creadas a lo largo de los años. Ningún proyecto vendido por empresas privadas de países amigos, puede implantar condiciones de competitividad con proyectos llave en mano.
De los resultados obtenidos en esta materia en los últimos años, es mejor ni entrar en detalle. Una breve revisión de cualquier memoria y cuenta ó informe de gestión (cuando los publican) de casi cualquier empresa del estado (del sector industrial, el caso de la banca es diferente) independientemente si es nueva, nacionalizada, expropiada, grande ó pequeña, arroja un rosario de razones por las cuales no se logran los objetivos (casi siempre son razones externas por cierto). Entre tanto, trabajadores de todo nivel incluyendo a sus gerentes, cobran su 15 y último –mucho ó poco- independientemente de los resultados de la empresa.
Un sistema de remuneración variable, vinculado al logro de los objetivos de la empresa.
La idea de “amarrarse al mástil” tomada de “La Odisea” representa en forma simple y gráfica el objetivo de este sistema: el mástil es el eje central del barco, sin él, el barco se hunde, quien se amarre a él como Ulises corre la misma suerte del barco. Del mismo modo, las metas de producción y de resultados financieros son el mástil de una empresa y estamos amarrados a ellos. Si no se cumplen, nos hundimos con el barco. Los trabajadores no deben aspirar, ni el estado debe consentir el otorgamiento de beneficios laborales que comprometen la viabilidad financiera y la competitividad en costos  de la empresa.
El mecanismo: Evaluación del desempeño.
Se requiere una metodología discutida, aceptada y entendida por los trabajadores para adoptar mecanismos de recompensa a la productividad, el desempeño general, el logro de metas individuales y colectivas, la excelencia operativa entre otros criterios. Para eso es necesario el establecimiento de indicadores de gestión objetivos, claros, medibles y adaptados a las particularidades de cada empresa y a lo interno, a las necesidades de cada área funcional. La evaluación de desempeño, basada en indicadores críticos para la empresa, ponderados de acuerdo al impacto que tienen sobre el resultado final es un mecanismo idóneo –quizá hay muchos más- para levantar la productividad de las empresas estatales y para evitar una espiral creciente de demanda de reivindicaciones sin sustento económico. Se parte de un salario básico determinado por escalas, atendiendo consideraciones como formación, experiencia, responsabilidad del cargo, condiciones de trabajo, complejidad de las funciones etc y se establece el componente variable como un complemento que puede alcanzar hasta 50% del salario base, elevando el ingreso pero también la productividad.
En Cuba, la quinta paila del infierno para muchos y el edén para algunos revolucionarios de librito, se están produciendo cambios interesantes en materia de gestión estatal para “actualizar” un modelo de resultados sub óptimos –en términos económicos- que paradójicamente en Venezuela estamos empeñados en imponer. Los ingresos petroleros que sirvieron por un tiempo a ese propósito, hoy son insuficientes por lo que deben introducirse los correctivos lo más pronto posible. En este sentido, respecto a Cuba se lee lo siguiente:
 “En materia de salarios se han introducido variantes nuevas en Cuba, a partir del esfuerzo para desarrollar la economía y buscar mayor competitividad en la empresa cubana. Ahora, junto al concepto de salario fijo se desarrolla el pago por resultados, en una fórmula que busca desatar las reservas de eficiencia presentes en la fuerza laboral. Ya hay resultados en ese sentido y se observan áreas donde la economía se recupera. También se han puesto en práctica vías para el incremento del salario como la estructuración de sistemas de estimulación por el cual, a partir del cumplimiento de indicadores determinados, el trabajador puede acceder a incrementos en moneda nacional ó en divisas que como resultado provocan un aumento en sus ingresos…
….se desarrollaron en un momento particular, mecanismos de entrega de bienes  a los trabajadores, que han sido reformulados, en tanto que su sostenimiento puede frenar el desarrollo de la productividad, pues pueden llegar a no responder a las necesidades de sus beneficiarios”[1]
Para entenderlo mejor: Raúl Castro ha entendido que en el actual contexto global,  los incentivos económicos a los trabajadores son fundamentales para el desarrollo de la productividad potencial de la Isla, mientras que en Venezuela, la burocracia enquistada en el estado se propone actuar como el administrador del bienestar material de los trabajadores, remplazando el salario,  las aspiraciones de superación personal y a la adquisición de bienes por esfuerzo propio, por un sistema de “asignación” como Mercales y PDVALES, Mi Casa Bien Equipada, Misión Vivienda, Venezuela Productiva entre otros sistemas, cuya disponibilidad debería ser una alternativa y no el destino inexorable de quien aspire a comprar casa, carro, electrodomésticos etc, es decir, mejorar su situación material con el resultado de su esfuerzo. En términos prácticos, anótate en esta lista y haz la cola… Otra estrategia es aplacar esas aspiraciones a través del sermón moralizador, que pretende satanizar todo deseo material terrenal, señalando este como una debilidad del carácter revolucionario que el trabajador debe tener. Fariseismo puro.
Los obstáculos a la idea
Como todo sistema, este tiene dificultades en su implantación, problemas que se exacerban en el caso del estado rentista donde el petróleo usualmente sufraga todo y ante cualquier imprevisto, un crédito adicional y un poco de paciencia es suficiente para resolverlo. Por otra parte, la frase de Einstein “resulta más fácil reventar un núcleo atómico que un prejuicio” alcanza niveles absurdos en el caso de la administración estatal, que no se caracteriza precisamente por sus innovaciones en materia de gestión. Algunas de las resistencias previsiblemente más fuertes en la implantación de este sistema serían:
La “Tecnoestructura”: Tomo el término de Galbraight para referirme a  los niveles gerenciales y supervisorios de las empresas estatales, que en la práctica fungen como comisarios políticos. Su designación no responde a trayectoria dentro de la empresa ó preparación profesional sino al hecho de pertenecer al “grupo de confianza” de quien, bajo similares circunstancias funge como ministro del área. Así vemos como Ricardo Menéndez, un geógrafo posiblemente talentoso en su área manejó la responsabilidad de la diversificación industrial de la economía venezolana –una pelusa- con resultados que no pueden calificarse sino como desastrosos y lamentables. Volviendo con los niveles gerenciales de las empresas, esta “confianza” que reciben de parte de sus “padrinos políticos” es retribuida generalmente no con la obtención de resultados destacados en su ámbito de acción, sino con una obediencia ciega que raya en la sumisión ¿ó es que alguien ha visto a algún director contradiciendo al ministro? el cumplimiento de objetivos políticos –cantidad de personas “aportadas” a las marchas, contribuciones logísticas (uso de recursos de la empresa con fines proselitistas)- y una incesante campaña para convencer al mundo del éxito de la gestión, no en los términos concretos que su labor implica –producción- sino en los términos abstractos que el discurso político maneja a través de los medios de propaganda. Es así como vemos que la casta gerencial “toyotera” –llamada así por su inocultable debilidad por vehículos de doble tracción preferiblemente de la marca japonesa- viven y mueren tratando de convencer al mundo de sus profundas convicciones revolucionarias y socialistas, hablándole a todos, especialmente al personal a su cargo,  desde una pretendida superioridad moral de desapego por los bienes materiales, empapelando las instalaciones de cuanto icono de marketing revolucionario ha existido y, por supuesto uniformando de rojo todo cuanto se pueda. Estos personajes –sin duda alguna parte del “legado”- se empeñan en la prédica de un nuevo evangelio, repitiendo la letanía de las virtudes sacrosantas del comandante eterno, procurando convencer y convencerse, de la infalibilidad del comandante supremo, presentándolo no como el gran líder político que fue, sino como un ser bondadoso que dio la vida por nosotros, tal como lo aconseja la inútil y extemporánea campaña para transformar al presidente Chavez en “líder espiritual” de la nación ó en un Ayatolá del nuevo pensamiento político Latinoamericano.
Pero asumamos por un momento la existencia de una reserva de talento gerencial honesta y calificada. Asumamos su honestidad, pensemos que no llenan las nóminas con sus familiares o en caso que lo hagan, asumamos que estos al menos cumplen las funciones del cargo por el que cobran y no son simples mandaderos y cargamaletas. Incluso para personas de estas características, la implantación de un sistema de compensación variable entraña una serie de desafíos en el diseño del instrumento, su aplicación, y la comunicación de sus beneficios a los diferentes niveles de la organización. En este punto conviene decir que para el estado es un reto encontrar y retener talento gerencial competente debido a las bajas remuneraciones. Debido a ello, las competencias claves son reemplazadas por la lealtad, la lectura de literatura partidista y panfletaria, y el consistente disfrute en los momentos libres, de los programas claves de la parrilla de VTV ó de las cadenas.
Los trabajadores: Debido a la demagogia electorera que se ha impuesto en los últimos años, se quiere hacer ver a los trabajadores, como las víctimas de explotación de malvados patronos. En la medida que el estado se hace con más y más medios de producción, este discurso, efectivo para el ataque a terceros, se revierte y dificulta el logro de los objetivos propuestos. Ausentismo, reposerismo y conflictividad permanente en las empresas afectan la posibilidad de cumplir con las metas de producción. El manejo de un concepto pervertido de justicia social condujo a la nacionalización de varias empresas privadas (recuerdo el caso de VIVEX y Jhonsons Control en el sector automotriz) debido a la conflictividad laboral que se resolvería cuando estas empresas pasaran a manos del estado. Otro caso emblemático del lamentable papel del “movimiento obrero” lo representa el caso de INVEPAL donde los trabajadores prefirieron volver a ser asalariados –esta vez del estado- en lugar de dueños y accionistas. No quisieron amarrarse al mástil, ahora, lo que pase con la empresa es problema del gobierno, los trabajadores siguen cobrando.
Un esquema de remuneración variable representa la posibilidad de incrementar en buena medida el ingreso de los trabajadores, pero eleva considerablemente la exigencia sobre el trabajo realizado, por lo que es perfectamente normal que se generen resistencias a la implantación del modelo.
La remuneración que un trabajador recibe debe salir del producto de su trabajo, no de la renta petrolera, aun cuando esta permita garantizar la base mínima. Avanzar hacia una cultura del trabajo y la productividad, desterrar la alergia que causa en muchos palabras como competitividad, rentabilidad, desempeño son retos pendientes para gerenciar las empresas del estado. Remunerar a cada quien según su trabajo ¿hay algo más socialista que eso?


@jhernandezucv





[1] El Derecho Laboral en Cuba. Fundamentos, actualidad, perspectivas. Abg. Guillermo Molina. Disponible en http://www.azc.uam.mx/publicaciones/alegatos. Universidad Autónoma Metropolitana, México.