miércoles, 20 de febrero de 2019

La geopolítica detrás del derrocamiento de Nicolás Maduro



La dictadura de nuevo tipo que se instauró en Venezuela de la mano de Nicolás Maduro bien podría ser perfectamente funcional a los intereses estadounidenses de no ser por la incómoda presencia de rusos y chinos como competidores directos en el control de los recursos del país, una influencia que desde hace mucho le quita el sueño a los sectores más conservadores de los EEUU, que ven como en su patio trasero se pasean tranquilamente sus rivales históricos [1].

Es en este contexto que se produce el movimiento liderado por EEUU para derrocar a Nicolás Maduro. No se trata de un problema de catástrofe humanitaria que, ciertamente afecta a sectores de la población imposibilitados de acceder a las condiciones mínimas de subsistencia. Mucho menos se trata de la preocupación del Departamento de Estado por la pulverización de la economía venezolana y el bienestar de su población. Ni siquiera se trata de las constantes violaciones de los derechos civiles de miles de venezolanos que nos han impedido librarnos del peor gobierno en la historia del país. Se trata de que simplemente, los sectores más conservadores de la sociedad norteamericana han logrado colocar en la Casa Blanca, a unos peligrosísimos personajes que buscan -de forma abierta y desvergonzada- desplazar a China y a Rusia, de su patio trasero.

Y es por eso que, siendo Maduro el líder de una organización criminal que controla los recursos de Venezuela, se ha convertido en un objetivo relativamente fácil y de consenso para las apetencias de la administración Trump y su promesa de “hacer a EEUU grande otra vez”. La abierta participación de los EEUU, el esfuerzo invertido por la plana mayor de la política exterior gringa expresado las decenas de tuits, discursos y mensajes de Mike Pompeo y John Bolton, así como el papel del senador Marco Rubio -enfocado en ganar y mantener simpatías en su clientela electoral de Florida- obliga a pensar que esta vez, la administración Trump va a llegar hasta el final en sus intenciones de derrocar a Maduro y colocar un gobierno alineado sin cortapisas a los intereses estadounidenses. Sin embargo, no hay que olvidar que Trump en los años que tiene en la Casa Blanca ha dado unos giros fabulosos si se comparan sus acciones con sus promesas electorales, como lo evidencia su postura indefinida ante Rusia, China, Corea del Norte, y lo intrascendente de sus reformas a Obamacare, la reducción de impuestos y al NAFTA. Sólo las sanciones a Irán y la batalla por el muro quedan en pie como parte de las promesas de Trump. Necesitan una victoria, y siendo Maduro prácticamente indefendible, Venezuela parece la ocasión perfecta para que EEUU “comience a ganar guerras otra vez”[2]

Pero el mundo ya no es lo que era y los rusos también juegan -y los chinos también-. Al plantear la situación como un todo o nada, los EEUU ponen contra la pared a las superpotencias rivales que difícilmente van a ceder sin pelear, la cabeza de playa que han ganado en este lado del Atlántico. No haya nada que Maduro pueda ofrecer a los gringos, porque el objetivo grande de los EEUU es la expulsión de chinos y rusos de su patio trasero. El movimiento encabezado por Juan Guaidó por otra parte, carece de capacidad de negociación ya que simplemente cumplen órdenes de Washington, y no hay nada que le puedan ofrecer a chinos y rusos sin desatar la ira de quienes les dan las órdenes. Quien paga la música, elige la canción.

Parece entonces que el juego está trancado y que las grandes decisiones sobre el destino de Venezuela no se toman en la confrontación Maduro-Guaidó sino en las conversaciones entre Sergei Lavrov y Mike Pompeo. ¿Hay alguna posibilidad de destrancar el juego sin que haya intervención armada? Quizá. Si el PSUV y sus aliados “sacrificaran” a Maduro obligándole a renunciar, como figura representativa de un gobierno empobrecedor y violador de derechos humanos, lograrían desarticular el discurso que ha posicionado la inminente necesidad de intervención extranjera para enmascarar las verdaderas intenciones del DoS norteamericano. ¿Una transición guiada por Delcy Rodríguez representaría un cambio importante para la situación del país? Difícil de creer, pero sin duda podría dar por logrado el objetivo de la administración Trump que, como sabemos, hace ver como grandes victorias lo que en realidad son logros más bien modestos.

¿Como quedarían los dirigentes opositores locales con algo así? Mal, seguramente, pero quizá esto siente las bases para el surgimiento de una oposición hecha en Venezuela, un poco menos pendiente de los radicales del tuiter y más pendiente de la defensa de nuestros intereses y de lo que en realidad necesitamos los venezolanos: una transformación de la relación estado-sociedad, sin caer en el liberalismo simplón, pero eso ya es otro tema.

@jhernandezucv





lunes, 18 de febrero de 2019

Tres lecciones de economía que aprendió el Madurismo













-          El subsidio al tipo de cambio era totalmente inútil: Luego de CADIVI, SICAD, SIMADI, DICOM etc, la realidad demuestra que los tipos de cambio artificialmente bajos de esos sistemas profundizó las distorsiones de la economía y dio origen a mafias, además de una cultura generalizada de captura de dólares en los mecanismos oficiales para su reventa en los mecanismos “de mercado”. Desde hace un par de semanas, luego de un severo ajuste en la tasa oficial que igualó e incluso superó el tipo de cambio paralelo, y el reconocimiento de la imperfecta tasa de Interbanex como una tasa legal, el dólar “criminal” ha dejado de ser un dolor de cabeza y el gobierno ha podido aplicar mecanismos de política monetaria para controlar su escalada. Aunque no compartimos los instrumentos utilizados, la adopción de una tasa “de mercado” y el abandono del discurso del dólar criminal como justificación de la crisis es lo mínimo que veníamos pidiendo muchos analistas desde hace mucho tiempo.
-          El financiamiento monetario del déficit fiscal genera inflación: aunque quedó para el olvido la promesa de disciplina fiscal prusiana y el banco central no ha dejado de emitir dinero para financiar las necesidades fiscales del gobierno, el severo torniquete aplicado a la banca mediante el encaje legal y el encaje marginal, es un claro reconocimiento de lo que por años hemos venido diciendo la mayoría de los economistas -que esos bolívares que el BCV crea de la nada impulsan los precios y la demanda de dólares en el contexto de postración productiva en el que nos encontramos-. Aunque la medida de encaje nos parece contraproducente, es claro que hay gente en el gobierno, que a pesar de las asesorías de Curcio, Mario Silva y Serrano Mancilla, ha entendido los efectos de una política monetaria irresponsable.
-          El control de precios sólo empeora las cosas: Desde lo que presumimos como una política no anunciada de abandono de la pretensión de controlar, fijar o “acordar” precios, se observa una disminución de la escasez y el surgimiento de nuevas fuentes de oferta. Productos como pollo, carne, cauchos, baterías aceites para carro etc, hoy es posible encontrarlos en establecimientos comerciales y en el abundante mercado informal nacido en las redes sociales por obra y gracia de la SUNDDE. A pesar de que el contexto macroeconómico no es el mejor, en los últimos días se observa una relativa estabilidad de precios por efecto de las fuerzas del mercado -una oferta que reaparece y una demanda profundamente deprimida.
      
     A pesar de que estas tres lecciones son extremadamente básicas, el proceso que nos ha llevado a que los funcionarios lo hayan entendido ha sido muy doloroso y el saldo es simplemente aterrador: una economía devastada y una población depauperada. Estas lecciones llegan tarde al Madurismo -y en realidad, nadie puede asegurar que de verdad las aprendió-, cuya salida del poder parece inminente, dejando al país en manos de una facción cuyos intereses están más alineados a los de Washington que a los de Caracas, pero eso ese es otro tema.

@jhernandezucv


lunes, 20 de agosto de 2018

Plan económico de Maduro: luces y sombras


Conmoción, shock, estupor. La sociedad venezolana aún se encuentra procesando y asimilando la información relacionada con la entrada en vigencia del Plan de Recuperación económica anunciado por el presidente Maduro el viernes en la noche. La convulsión generada por el anuncio marca la agenda política, económica y social para la semana que comienza y de hecho, ya se ha manifestado durante un fin de semana en el que los rumores comienzan a impactar en los precios internos y en el tipo de cambio, lo cual, sumado a la convocatoria a paro nacional previsto para el martes 21, nos conduce a lo que probablemente se convierta en la semana más difícil en la historia reciente.




Plan de Recuperación Económica. Análisis de las medidas

El Plan de Recuperación Anunciado constituye en nuestra opinión un hito importante en la historia política y económica del país cuyo impacto se prolongará por varios años, incluso en caso de que no llegue a ser aplicado, ya que va a marcar el futuro político del presidente Maduro.

En primer lugar, debemos decir que se trata de un plan de ajuste fiscal de alto impacto, que aunque deja más sombras que luces y unas expectativas francamente negativas sobre la economía nacional para las próximas semanas, tiene algunos elementos positivos que destacamos a continuación:

El presidente reconoció que la emisión monetaria causa impactos perjudiciales a la economía: Por primera vez, el presidente se refirió a la estrategia de emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal y aunque la mencionó como una respuesta “forzada” o circunstancial ante el contexto de guerra económica, introdujo conceptos que podrían considerarse “disruptivos” dentro de la ideología y el discurso chavista tal como la necesidad de una gran disciplina fiscal, el cual es desde nuestro punto de vista, el corazón de la crisis actual. Esto dejaría sin efecto la “pseudoideolgía” subyacente de un grupo de opinadores y economistas del chavismo, que escudándose en una “nueva escuela de pensamiento” han desestimado la ortodoxia económica, emitiendo recomendaciones que han resultado en un gran daño para el país.

Por otra parte, el presidente “legitimó” la cotización no oficial del dólar, al fijar el valor de un Petro en 360.000 bolívares soberanos. De este modo, la ficción construida alrededor de Dólar Today como causante de la crisis queda desplazada del discurso oficial. Este es un aspecto positivo de no poca significancia ya que debemos recordar que el discurso negador del tipo de cambio de mercado es una herencia del presidente Chávez.

El presidente se refirió nuevamente al tema de la política de precios internos para los combustibles, sin embargo, siguen sin dar información concreta sobre los mecanismos de aplicación de dicha política, sin embargo es de rescatar que luego de varias semanas, el gobierno mantenga un discurso orientado a superar una de las grandes distorsiones de la economía nacional.

Finalmente, el gobierno retomó la política tributaria como un elemento para mejorar los ingresos del fisco, incrementando la alícuota del IVA, incrementando la frecuencia de los pagos de tributos por parte de los contribuyentes e instaurando el impuesto al débito bancario para grandes transacciones financieras. Aunque estas medidas tienen en la práctica un impacto muy reducido debido a las dimensiones del déficit y la destrucción de la base de contribuyentes, consideramos positivo que se instrumenten medidas de política para mejorar los ingresos del fisco.

Los elementos positivos rescatados pertenecen más al campo del discurso y de las expectativas que al de los hechos concretos, sin embargo, consideramos que haciendo un seguimiento al discurso del presidente Maduro es perfectamente posible percibir como este se deslinda progresivamente de algunos elementos medulares de la praxis del presidente Chavez: subsidios y administración estatal de activos productivos entre otros, para dar cabida -en medio de limitaciones y torpezas- a un gobierno más orientado hacia el sector privado, lo cual no significa en absoluto una mayor orientación hacia el mercado sino al establecimiento de acuerdos de convivencia con grupos empresariales afines.

En cuanto los aspectos negativos el elemento que mayor impacto ha causado es el brutal incremento de 3.000% en el salario mínimo, lo que ha generado un verdadero pánico hasta ahora, por el impacto que esto debe tener sobre los precios y la propia supervivencia del comercio y empresas en general. Este anuncio entra en una profunda contradicción con los objetivos anunciados de reducción del déficit fiscal por cuanto el gobierno se verá forzado nuevamente a expandir el gasto público financiándolo con emisión monetaria ya que el fisco no cuenta nuevos ingresos o capacidad para endeudarse ni interna ni externamente para cubrir las nuevas necesidades de gasto creadas a partir del nuevo salario anunciado.

Otros aspectos negativos del plan anunciado se relacionan con la falta de abordaje sobre temas estructurales como por ejemplo, el default que se mantiene sobre la deuda externa y que elimina cualquier posibilidad de financiamiento externo para dar sostenibilidad al plan de reformas, y la producción petrolera cuyo colapso impone restricciones adicionales al flujo de recursos tanto en bolívares como en divisas para el funcionamiento del estado.

En resumen, saludamos el hecho de que, por primera vez en casi 20 años, el gobierno ha comenzado a referirse al tema económico y el país debate alrededor de las opciones pros y contras de un programa económico. El gobierno, haciendo uso de su fortaleza política ha asumido el costo político de tomar decisiones y aunque hasta ahora se presagia un agravamiento de la crisis, consideramos que estamos en presencia de una corriente pragmática dentro del gobierno que podría terminar imponiéndose en el diseño de las políticas públicas, no tanto por convencimiento y voluntad sino como una respuesta a la crisis, que amenaza con afectar de forma permanente las posibilidades del Madurismo de permanecer en el poder.

Twitter @jhernandezucv

viernes, 2 de marzo de 2018

UNA OPINIÓN CONTROVERSIAL: HAY QUE IR A VOTAR




De lo que estoy consciente:

Sé que ya existe un consenso generalizado entre los opositores en torno a la opción de boicotear las elecciones presidenciales previstas para mayo 2018. Entiendo todos los argumentos y estoy más que claro en que con las actuales condiciones electorales es casi imposible derrotar a Nicolás Maduro y su manejo déspota y deshonesto de las instituciones y recursos del estado.

Que la directiva del CNE está franca y descaradamente entregada a la tarea de preservar la permanencia de Maduro en el poder es algo bien sabido. Que la capacidad logística del estado, y grupos mercenarios, tanto de las FFAA como de civiles organizados con el propósito de compartir el monopolio de la violencia están a la orden de Maduro y de su pandilla, es algo de lo que también estamos plenamente consciente.

Mi razonamiento para ir a votar es bastante simple y se fundamenta en dos premisas básicas:

·    El país, mi familia y amigos (los que quedan en el país) no aguantamos seis años más de Nicolás Maduro y su secta desangrando y devastando lo que queda de país.

·    No puedo ni quiero esperar pasivamente la confluencia de factores ajenos a mi rango de acción individual para que me suministren una solución a la terrible situación que vivimos. Mi rango de acción como ciudadano es limitado y más allá del voto es muy poco lo que individualmente puedo hacer para desalojar del poder a los delincuentes que hoy gobiernan.

Lo que también sé:

Sé que la inmensa mayoría del país se opone a Nicolás Maduro, y que incluso dentro de las filas del Chavismo se encuentran en espera de oportunidad para salir de la miseria esclavizante que representa su gobierno.

Lo que creo:

Que el liderazgo opositor se equivoca cuando evalúa la capacidad de chantaje del gobierno a través del carnet de la patria y las presiones a pensionados, empleados públicos entre otros grupos “beneficiarios” de las políticas sociales. En realidad, hay millones de personas dentro de estos grupos que van a ir a votar obligadas por el chantaje de perder lo poco que reciben o aspiran recibir, sin embargo, la mayoría de la gente está consciente de que el voto es secreto, por lo que una candidatura opositora bien podría sacar una cantidad importante de votos incluso dentro de esta población chantajeada por el oficialismo.

Que hay que forzar al enemigo a que se equivoque. Que el CNE, las rectoras y las vergonzosas Fuerzas Armadas deben ser forzadas a demostrar su verdadero talante tramposo y deshonesto en lugar de entregarles con nuestra ausencia, la posibilidad de quedarse en el poder sin siquiera esforzarse en robarlo.

Que, en el liderazgo del Chavismo, unido circunstancialmente en su tarea de continuar saqueando el país, existen serias divisiones que deben ser aprovechadas. Una nueva demostración de fuerza y participación mayoritaria de los opositores podría contribuir a que la pelea entre capos del PSUV se agudice, responsabilizándose entre ellos por la derrota en determinados estados y por el debilitamiento del Chavismo como fuerza hegemónica.

Lo que no creo:

No creo que haya una posibilidad real de derrotar a Maduro dado el control institucional que mantiene sobre el CNE y las Fuerzas Armadas pero si se puede generar un sólido sacudón que debilite las frágiles bases de apoyo de su gobierno, dejando a la oposición en una mejor condición para enfrentar la embestida gubernamental, que la que tendría simplemente por abstenerse y centrar su esperanzas en una comunidad internacional que tiene sus propios problemas y que bien podría cambiar en su correlación de fuerzas hacia el pro-Madurismo.

Por todo eso hay que salir a votar, no porque vayamos a sacar a Maduro esta vez, sino porque con eso podemos ayudar a debilitar la coalición mafiosa del CNE, partido, Fuerza Armada y TSJ que lo sostiene, y en este momento, eso es mucho decir.

@jhernandezucv



lunes, 14 de agosto de 2017

¿Es el gobierno de Maduro una dictadura?








Aunque para muchos venezolanos es claro que si lo es, la verdad es que explicárselo a gente de otras latitudes resulta un ejercicio un poco más complejo. Nada que pueda explicarse por tuiter o a través de un post de Facebook.

¿Por qué dices que es una dictadura si acaban de ocurrir unas elecciones?

Ante una sencilla como esa, la explicación puede resultar larga y poco convincente, especialmente para aquellos quienes, mirando los toros de la barrera, han comprado aunque sea parcialmente la efectiva narrativa nacionalista y de justicia social que mantiene el madurismo a nivel internacional.

El hecho es que la dictadura Venezolana no es una dictadura tradicional como las que vivimos en America Latina durante el siglo XX. Entender que, como todo en la sociedad, las dictaduras también han evolucionado con los años, es clave para una caracterización apropiada del régimen vigente en Venezuela. En tal sentido, una revisión de literatura política disponible permite identificar algunos rasgos que hacen concluir que, si Nicolás Maduro no es un Dictador, se parece mucho.

Carl Schmit, apologista del Nazismo, describe la figura del “Dictador Comisarial” (commissarial dictator) quien ejercería una dictadura constitucional de forma temporal en un contexto de crisis, con el compromiso de retornar al orden previo, una vez superada la amenaza. El parecido con el gobierno de Maduro es innegable, ya que el presidente Maduro, al igual que el presidente Chavez en su momento, ha demostrado tener severos problemas para gobernar en un esquema tradicional de equilibrio de poderes y en tal sentido, además de una ley habilitante, el presidente tiene más de un año gobernando a través de “decretos de emergencia económica” con un lamentable resultado en términos de bienestar para una población sometida a las condiciones más miserables de existencia desde la Guerra Federal.

La celebración de elecciones, una característica fundamental del gobierno del presidente Chávez, se encuentra ahora sumamente limitada y el control que el partido de gobierno ejerce sobre el Consejo Nacional Electoral pasó de ser un mecanismo sutil, a una evidencia contundente e inobjetable cuando se consideran los innumerables obstáculos impuestos a la iniciativa de referendo revocatorio y la arbitraria suspensión y retraso de las elecciones regionales y municipales, en oposición a la inusual diligencia con la que se tramitó el proceso constituyente, un esquema fraudulento concebido para beneficiar las aspiraciones totalitarias de Maduro. Si bien, la vulnerabilidad del sistema electoral poco o nada tiene que ver con su configuración tecnológica, es el viciado marco institucional quien le otorga un ventajismo desvergonzado al madurismo, por lo que los eventos electorales, expresiones de democracia por definición, hoy son vistos con recelo y suspicacia por importantes segmentos de la población.

¿No es contradictorio decir que es una dictadura cuando puedes publicar libremente esa afirmación?

La pregunta es en si misma una demostración de que la categoría “Dictadura” continúa siendo evaluada en el marco referencial de las dictaduras del siglo XX y no de los nuevos autoritarismos característicos del siglo XXI. El debate sobre la libertad de expresión tiende a relativizarse especialmente en presencia del consenso global respecto al rol de los grandes monopolios de comunicaciones, pero es necesario decir sin duda que no es verdad que en Venezuela haya absoluta libertad de expresión. Opinar y decidir políticamente de forma libre supone consecuencias para quienes osen hacer uso de su derecho constitucional. Al chantaje y los castigos recibidos por empleados del estado y beneficiarios de programas sociales para brindar apoyo incondicional a la dictadura Madurista so pena de perder sus empleos y acceso a beneficios, se suma el hecho del manejo discrecional y arbitrario en el otorgamiento de concesiones y licencias a los medios de comunicación privados quienes, con el propósito de preservar sus negocios mercantiles, se autocensuran y limitan los espacios a la difusión de noticias que puedan incomodar al funcionariado que se ha apoderado de las estructuras del estado.

Esta estrategia de control sobre la libertad de información ha sido identificada en la literatura política como parte de la caracterización de las neodictaduras modernas. Griev y Trisman (2015) señalan una característica que le cabe como anillo al dedo al gobierno de Maduro: como parte de restricciones no tradicionales a la libertad de información, los gobiernos optan por “pagarles a inversionistas amigos para comprar y domesticar a medios críticos”. En Venezuela, varios de los principales medios de comunicación han sido negociados en opacas transacciones que han conducido a un cambio de manos y dramáticos giros en su línea editorial, como es el caso de Globovisión, Cadena Capriles y El Universal. Si hay operadores pro-gobierno detrás de tales adquisiciones, es algo muy difícil de comprobar, pero lo que si es muy evidente es la adopción de una línea editorial absolutamente complaciente con los intereses del chavismo.

Un reconocimiento que hay que hacerle al gobierno de Maduro es la eficiencia del aparato de propaganda, que ha logrado mantener a una parte de la población, minoritaria pero significativa, consumiendo sin procesar las diferentes narrativas que exculpan al gobierno y responsabilizan a casi cualquier otra entidad posible y por supuesto al sabotaje, de la desastrosa situación del país en todos los órdenes.

Un rasgo característico de la dictadura venezolana es la creencia de que es el ciudadano quien debe obediencia al gobierno y no al contrario. La creciente militarización de la sociedad va más allá de la masiva presencia de funcionarios militares en la dirección del estado en todos sus niveles y campos de acción, sino que se esparce como una forma de pensamiento en la que la lealtad y las simpatías políticas se han transmutado en obediencia ciega y el disentimiento, en traición, una categoría sumamente peligrosa, como evidencian los episodios históricos de purgas en el ocaso del estalinismo.

En resumen, el gobierno del presidente Maduro es cualquier cosa menos una democracia, al menos no una democracia en el sentido tradicional de respeto a las libertades individuales y derechos fundamentales como la libertad de expresión. Además de contar con el lamentable récord de destruir la economía de un país, es un hecho el uso de las instituciones y los mecanismos del estado para favorecer su opción política, en un esquema inescrupuloso de abuso de poder y de los recursos de todos los venezolanos. Las oportunidades para salir de este desastre de manera pacífica son limitadas, por lo que hay que aprovechar cada una de ellas, en tanto se materialicen las condiciones que en todos los órdenes de la vida social, presionan para la salida de quien sin duda, pasará a la historia como el peor presidente de la historia de Venezuela.

Referencias

Guriev, S., & Treisman, D. (2015). How Modern Dictators Survive: Cooptation, Censorship, Propaganda, and Repression. SSRN Electronic Journal. http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.2571905

Levinson, S., & Balkin, J. (2009). Constitutional Dictatorship: Its Dangers and Its Design. Presentation, American Political Science Association Convention.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Hoy me tocó a mi. Botado por ser opositor!

A los que creen que es un mito les cuento que es totalmente cierto: los empleados públicos son considerados como material electoral de libre disposición para el gobierno de turno y eso, es una verdad del tamaño del sol. Hoy 02 de agosto de 2017 yo, Javier Hernandez C.I 13.736.893 he sido despedido de la Fábrica de Insumos 27 de Febrero S.A, ente adscrito al Ministerio para Hábitat y Vivienda donde trabajé como Economista durante casi cinco años. ¿La razón? Me negué reiteradamente a participar en la pantalla del simulacro electoral del 16J y por supuesto, en la elección de la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente.


Debo decir que no fue sorpresivo. Hace unos días fuimos convocados varios empleados de la empresa y se nos amenazó con despedirnos si no votábamos, tanto en la extensión del simulacro como en el fraudulento acto del día 30J. Yo agradecí la sinceridad del gorila que dirigió la amenaza, un coronel que ejerce funciones como vicepresidente de la empresa y claramente le expuse que yo con gusto asumiría las consecuencias de mi decisión, pero que él tendría que asumir la decisión de despedirme. Tengo el audio grabado, por si acaso en el futuro se recupera la institucionalidad y sirva de prueba sobre las razones para ejecutar los despidos.


Lo grave de la situación no es que me despidan, sino lo terriblemente irregular del procedimiento: no me dejaron entrar a la empresa, no me entregaron carta de despido, sino que fui informado verbalmente por un funcionario subalterno, que, para acceder al pago de mis prestaciones por antigüedad, debo consignar una carta de renuncia y por supuesto, comprometerme a no interponer ninguna acción en defensa de mis derechos laborales.


La situación es una evidencia más de que los trabajadores del sector público solo son útiles en tanto sean indiscutiblemente obedientes, que los derechos de los trabajadores, la libertad, la reivindicación de las personas con discapacidad y la institucionalidad del ministerio del trabajo son pura y simple y propaganda que, en este simple caso, han arrojado al cesto de la basura, precisamente el destino de todos estos reyezuelos que piensan que detentarán el poder eternamente.


Dentro de las instituciones del estado la mayoría de los trabajadores se oponen al gobierno, pero en esta crisis tan monstruosa quedarse sin empleo es una decisión de toda la familia. Con mi despido, en lugar de atemorizar a los trabajadores, los han hecho caer en cuenta de que son capaces de despedir a cualquiera. Son más de doscientos testigos de la falta de escrúpulos y ética de quienes dirigen el estado.



En mi caso, es un orgullo haber sido despedido por un gorila que es, simplemente la expresión más purulenta de las órdenes “superiores” de una camarilla corrupta, inepta y ambiciosa que controla de forma circunstancial -aunque ellos piensen lo contrario- el atrofiado aparato estatal. Cada día se presentan nuevas oportunidades para rechazar las aspiraciones totalitarias de una banda que no tiene nada que perder y que sabe que tienen tantas deudas que les será imposible disfrutar de su riqueza mal habida con tranquilidad, por lo que prefieren condenar a todo un país al atraso y la miseria antes que soltar el coroto. Contra ellos es la cosa y CASI  cualquier método utilizado, será absuelto por la historia.

@jhernandezucv

lunes, 5 de junio de 2017

Algunos comentarios sobre la primera Subasta del Nuevo DICOM

A continuación algunos breves comentarios de un rápido análisis del listado de adjudicados en la primera subasta del sistema de asignación de divisas DICOM 2.

El comunicado emitido por el BCV afirma que fueron adjudicados $22.9 millones a personas jurídicas. En la revisión del listado sólo encontré 650 empresas, cuyas asignaciones totalizan $17.97 millones. De ese total


  • 262 empresas recibieron $6.7 millones para importar productos terminados
  • 184 empresas recibieron $5.74 millones para importar materia prima
  • 128 empresas recibieron $1.2 millones para importar insumos y repuestos y 40 empresas obtuvieron $1.2 millones para el pago de deudas.

Un detalle sorprendente es que 21 empresas pudieron obtener $140.654,89 para ahorrar en divisas y 3 otras organizaciones obtuvieron $169.785,84 bajo el concepto “otros”



En cuanto a las importaciones, factor clave para la superación de la ruinosa situación de la economía nacional y la calamitosa realidad de hambre y colapso de la sociedad venezolana se observa que el 40.9% de las divisas asignadas irán destinadas a la importación de productos terminados, el 35% a la compra de materias primas para su transformación en el país, el 19.6% a la compra de insumos y repuestos mientras que sólo el 4.5% irá destinado a la inversión en nuevas capacidades productivas de 7 empresas, incluyendo a MODEXEL CONSULTORES E SERVICOS, S.A. una empresa de “consultoría” que fue adjudicada con más de 75.000 dólares para importar bienes de capital. Esta empresa, de acuerdo con el Servicio Nacional de Contratistas se dedica a 

PRESTACION DE SERVICIO DE CONSULTORIA ECONOMICA, INFORMATICA, EN LA CREACIÓN Y DESARROLLO DE EMPRESAS DE AMBITO INTERNACIONAL, MARKETING, PUBLICIDAD, ADQUISICION DE BIENES INMUEBLES PARA REVENDA, GESTION DE SU PROPIA CARTERA DE TITULOS, ADQUISICION, TRANSFERENCIA Y EXPLORACION TEMPORARIA O PERMANENTE DE CUALQUIER FORMA DE DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL O INDUSTRIAL, INCLUYENDO ASISTENCIA TECNICA, COMISIONES Y CONSIGNACIONES Y EL COMERCIO DE IMPORTACIÓN Y EXPORTACIÓN.




Resta ver qué clase de bienes de capital tendría que importar una empresa de esta naturaleza.

Respecto a la importación de bienes terminados, lo cual es perfectamente legítimo llama la atención algunos casos particulares

La importación de electrodomésticos y electrónica de consumos ha recibido una consideración especial. Como en los mejores tiempos de CADIVI, en un país donde no hay fórmulas lácteas para los neonatos internados en el hospital JM de Los Rios, las tiendas CLX donde se comercializan productos SAMSUNG de primera necesidad, recibieron al menos 326.000 dólares mientras que Importadora Canaima recibió $400.000. Cyberlux de Venezuela, del recordado grupo de empresas que incluye DAKA) recibió poco más de $115.000 aunque esta vez para la compra de insumos y repuestos.

Algunos importadores del puerto Libre de Margarita también se vieron beneficiados por la entrega prioritaria de dólares subsidiados. En conjunto, Sport Time y Sport Master recibieron poco menos de 450.000 dólares mientras que Von Road Center recibió más de 260 mil dólares. 

La tienda por departamentos Traki, recibió al menos $102.000 para la importación de productos terminados mientras que las empresas Inversiones Deportiva 2011 y Venezuela Deportiva 2011 recibieron poco más de $100.000, y hasta una importadora de chocolates y confitería fue adjudicada con $170.000. ¿Alguien recuerda la emergencia económica?

A las debilidades estructurales de este sistema de asignación de divisas (restricción de oferta, tipo de cambio artificial que sobre estimula la demanda) se le suma un criterio de asignación errático que en nada se corresponde con la realidad de un país donde crecientes segmentos de la población se enfrentan a las más precarias condiciones de existencia. El DICOM 2 es una piñata, más pequeña que las anteriores pero a la que igual intentarán darle palo hasta dejarla vacía. Si se lo permitimos

@jhernandezucv