martes, 22 de julio de 2014

Alianza estratégica y otros cuentos chinos

Un aspecto en el a Chávez nadie le quita lo bailao es en su visión de la geopolítica mundial. La concepción de Chávez sobre un mundo multipolar, pocas veces ha sido expresada por gobernantes del mundo, salvo honrosas excepciones. En el caso Latinoamericano, y en el tercer mundo en general, es lo más normal que apenas toma posesión formalmente un gobernante, casi al día siguiente sale disparado hacia Washington, a presentar sus respetos y a reafirmar -foto mediante-, su voluntad de crear condiciones “amigables” para los negocios y la inversión extranjera.
En cuanto a modo en que se ejecutó la política exterior ese es otro tema. Se puede tratar de entender pero en modo alguno aprobar y avalar, que la diplomacia Bolivariana nos haya resultado tan costosa como efectivamente lo ha sido. La diplomacia petrolera, con ofertas de ayuda internacional en efectivo y sin reembolso a muchos países, la compra de todo tipo de mercancías al sector privado de los nuevos socios ideológicos (la mayoría no tan firmes en sus convicciones, o en cualquier caso mucho más baratos y/o chantajeables) y el desarrollo conjunto de proyectos con las burguesías locales de esos países para establecer un canal permanente de extracción de nuestros recursos, copa nuestra agenda internacional en años recientes.
En cuanto a la contratación de empresas privadas extranjeras en un absurdo intento por destruir a la burguesía local como si fuesen en esencia diferentes, los resultados están a la vista. La opacidad de los acuerdos son fuente inagotable de corrupción y muchos de ellos (la mayoría de hecho) no se han concretado y se paralizan a cada rato por la simple razón de que el principal objetivo de las empresas a cargo es –y que casualidad que en eso no importa el país de origen- ganar dinero. Tanto y tan rápido como se pueda.
Usualmente un país cualquiera establece acuerdos de negocios con otro país con la finalidad de abrir un mercado para sus empresas. Para lograr aumentar la demanda de sus productos y con ello, elevar el nivel de actividad económica y el empleo interno. Por eso los presidentes viajan acompañados de ejércitos de empresarios, que son en última instancia quienes dan contenido concreto a los acuerdos alcanzados de cumbre en cumbre. Chávez obviamente lo sabía, sólo que en lugar de hacer lo mismo, actuaba como el comprador solvente de cuanta cosa estuviese disponible en el mercado internacional, sin considerar siquiera la posibilidad de abastecerse localmente de ese bien o servicio y/o de desarrollar la capacidad interna de producción. Las milmillonarias compras de barcos petroleros y militares a España, Argentina, Brasil, Irán y por supuesto, China es sólo una de las armas usadas; así como las compras de alimentos a Brasil y Argentina, por no mencionar el ofrecimiento de refinerías y convenios de suministro petrolero preferencial a varios países de África, Medio Oriente, Centroamérica y El Caribe.
Si detallamos el caso Bielorruso, vemos que nos han vendido miles de camiones y gandolas que no hubiesen podido colocar tan fácilmente en otros mercados por cuestiones de competitividad y por supuesto por cuestiones políticas, por lo que han venido a dar a nuestra tierra de gracia básicamente en las flotas de empresas e instituciones del estado. No contentos con eso, establecimos alianzas con los fabricantes para ensamblar en tierras Venezolanas los mismos vehículos, es decir que creamos un mecanismo de dependencia permanente de insumos importados para una Industria LEGO, que ensambla componentes importados sin aportar absolutamente nada de valor agregado nacional. Una industrialización que no libera, sino que esclaviza.
Los casos de China y Rusia son diferentes. Tiene sentido aliarse con estas potencias para evitar la agresión unilateral norteamericana especialmente durante la gestión de Mr Danger-Cheney y los Neocons. Se asume que si somos importantes para China y Rusia, si somos buenos clientes de la industria armamentista rusa, de la industria aeroespacial y automotriz china, si les dejamos que exploten parte de la faja del Orinoco, si le entregamos unos cuantos buenos contratos pagando en cash ó con recursos de valor estratégico para sus empresas, seguramente los Estados Unidos no podrán agredirnos tan fácilmente. En la escuela donde yo estudiaba le llamábamos a eso pagar la prote.
En cuanto a la reciente visita del presidente de China a nuestro país, hay que considerar que no es poca cosa, desde mi punto de vista es una poderosa señal de la época de cambios que vive el planeta. Es una época de cambios, no un cambio de época. El poder mundial se está reequilibrando y la hegemonía Norteamericana tal como la conocemos está desapareciendo ó al menos cambiando. Eso lo tienen bien claro los Think Tanks norteamericanos y no en vano, las más prestigiosas publicaciones estadounidenses manejan permanentemente entre sus hot topics, el avance de China y el declive de EEUU como superpotencia global.
Ojo, no es que el imperio está muerto, no es que entre Maradona, Chavez y Evo enterraron al ALCA, olvídense de eso. En la compleja arena de las relaciones internacionales, la interdependencia de los intereses subyacentes no es algo que salte a la vista, y la simplificación entre buenos y malos es probablemente el peor de los instrumentales para abordar una realidad prácticamente imposible de entender para cualquier mortal más preocupado por la falta de harina pan y repuestos para el carro, que por el devenir del modo de producción capitalista. Si. Debe entenderse que el modo de producción global es el capitalismo, que no ha muerto y que si bien no goza de muy buena salud, es el modo dominante incluso y muy especialmente en China.
Para aterrizar un poco las implicaciones de la relación con China, debe manejarse esta información. Aunque sea la de fuentes oficiales
• En el Plan de la Patria se nos informa que el país ha recibido 32 mil millones de dólares de préstamos de China hasta el 2011.
• En los estados financieros de PDVSA de 2013 se indica que PDVSA destina entre 415 y 476 mil barriles diarios de petróleo al pago de esos préstamos. A un precio promedio de USD 93 por barril hablamos de aproximadamente 41 millones de dólares diarios para pagarle a China. Para ponerlo en contexto les comento que en la página web de la empresa CITIC construcciones, se informa que se suscribió un acuerdo con el estado Venezolano para la construcción de 20.000 viviendas por un valor de 942 millones de Euros, lo que arroja un precio de 47.100€ por cada vivienda. Ignoremos que ese precio es perfectamente alcanzable para una empresa nacional por lo que no tiene mucho sentido contratar empresas extranjeras para hacerlo. Aun ignorando eso, es duro ignorar que con el monto que Venezuela cancela todos los días a China por prestamos cuyos resultados no vemos simple vista, se podrían construir 661 viviendas.
Y viene la pregunta incómoda: ¿A dónde fue a parar semejante cantidad de dinero? ¿Dónde están las obras de infraestructura, de desarrollo industrial, agrícola, científicas y tecnológicas que harán de nuestro país una potencia? Por favor no me digan que son los satélites…
Tomando nuevamente el Plan de la Patria como fuente, el destino de estos recursos debería ser el siguiente:
− Proyectos de infraestructura, tales como trenes, autopistas, puertos, marítimos y redes de telecomunicación.
− Proyectos de desarrollo social, tales como viviendas, hospitales y centros de atención médica.
− Proyectos de desarrollo energético, tales como refinerías, plantas de procesamiento de gas natural, líneas de tuberías para petróleo y gas natural, plantas de procesamiento de gas licuado, proyectos de extracción, transporte y comercialización de carbón;
− Proyectos de transporte de crudo y productos secundarios y de construcción de tanques.
− Proyectos de integración industrial, tales como construcción de buques comerciales, empresas relacionadas con gas natural, fabricación de fertilizantes, manufactura de productos químicos.
− Proyectos para la industria del automóvil.
− Proyectos agroindustriales, empresas para ensamblaje de productos de alta tecnología, empresas proveedoras de servicios para la industria petrolera, manufactura de acero y aluminio y compañías mineras.

En ese contexto, recibimos la visita del presidente chino Xi Jinping, quien aparte de lo simbólico de la visita, comprometió posibilidades de financiamiento por un poco más de cinco millardos de dólares adicionales para el país. Si corren la misma suerte que los primeros 32 millardos, es poco lo que hay que celebrar.
Para China en cambio, es un excelente negocio. Presta dinero, asegurándose el suministro de una materia prima estratégica para su país como lo es el petróleo. Y con ese mismo dinero genera nueva demanda para sus productos industriales, para el desarrollo de su sector servicios (ingeniería y construcción, por ejemplo) y gana una sólida posición estratégica en el hemisferio occidental, que definitivamente es lo más importante, dado el tamaño del mercado local, comparado con las exportaciones Chinas.
¿Es intrínsecamente malo el realizar acuerdos con China? Absolutamente no. En ese sentido Chávez visionó que debía aliarse al nuevo hegemón y lo hizo, muy exitosamente. ¿Los venezolanos tenemos algo que celebrar con esa visita? Tampoco, hasta tanto se vean resultados concretos de estas alianzas, de este nuevo endeudamiento que hoy agarramos, por más virtuoso que sea el mecanismo (que sí, es muy favorable) y más allá del discursito antiimperialista que nuestra burocracia y los medios de propaganda repiten cual mantra.
De China tenemos muchísimo que aprender. No es para nada antipatriótico desear que comiencen a manejar las empresas de Guayana (si antes la manejaban Argentinos cual es el rollo) y que incluso compren la Torre de David. Lo importante es tener claro que el modelo Chino de desarrollo es un modelo soportado en explotación de la mano de obra, bajos salarios, supresión de derechos laborales y una irracional explotación de la naturaleza que lleva a que los niveles de contaminación del aire en Beijing y otras ciudades principales sea simplemente insoportable. Y nosotros con tanta montaña para respirar.
Creer que estamos mejor por nuestra renovada relación con China es un absurdo, un cuento Chino. No importa cuánta plata recibamos a cuenta de nuestro petróleo si le damos el mismo uso que se le han dado a las enormes riquezas del país desde hace mucho tiempo, pero especialmente durante la administración del presidente Chávez, responsable en últimas del manejo de esos recursos y de los pobres resultados obtenidos.
Depende de nuestra capacidad productiva, gerencial pero especialmente ciudadana, darle un buen uso a esos recursos. No más cheques en blanco para el gobierno, por favor.

我們相信上帝
(Según Google significa In God we Trust)

@jhernandezucv

viernes, 18 de julio de 2014

Antes de Emigrar. Para los que se irían demasiado

La economía no es una ciencia exacta. En su condición de ciencia social, pretende entender y más aún explicar mediante la formulación de ciertas “leyes” el resultado esperado, ante las acciones de los agentes económicos; consumidores, productores, reguladores etc. Estos agentes, en tanto humanos, están sujetos a una complejísima conformación en sus patrones de comportamiento, imposibilitando la formulación de postulados del tipo “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria…”.

El comportamiento de los agentes económicos ofrece infinitas combinaciones y por lo tanto infinitos resultados posibles, que la ciencia económica procura agrupar en grandes categorías: crecimiento, recesión, inflación entre otros.

Toda esta perorata pseudo académica se me viene a la mente ya que, en los últimos años y como parte de las interacciones sociales del Venezolano –cerveza y parrilla mediante- se presenta siempre la discusión y los comentarios sobre emigrar ó quedarse. Supongo que este debate se dá en todo el mundo pero en nuestro país es bien particular debido a la amplia pero distorsionada exposición del Venezolano promedio ante las realidades que se viven en otros países.

Me explico, en los últimos años al amparo de CADIVI y la brutal sobrevaluación del bolívar, resurgió el turismo cambiario, entendiendo este como aquel que realiza cualquier mortal con tarjeta de crédito para hacerse de una asignación de moneda extranjera a tasa subsidiada para luego venderla en el mercado negro, aprovechando el enorme diferencial y las infinitas posibilidades de arbitraje en cualquier ramo que ofrece una economía tan distorsionada como la venezolana. No es un fenómeno nuevo, si consideramos que el célebre “tá barato, dame dos” fue el rasgo distintivo del venezolano en el exterior durante los 70’s.

Buena parte de la población puede jactarse de haber viajado al exterior al menos una vez en su vida, no importa su clase social. Y es que todos conocemos a alguien que gracias a la revolución tuvo la posibilidad de conocer esos paraísos terrenales que son Perú, Panamá ó Cucuta. En su condición de turistas, estos viajeros no se mezclan entre la realidad de esos supuestamente prósperos destinos, sino que ven los toros desde la barrera, con la posibilidad de gastar 2000,2500, 3000 dólares en compra de ropas y electrónicos en una semana, cosa que seguramente no pueden hacer muchos de los residentes de esas ciudades. Rara vez vemos lo maravilloso de nuestros destinos turísticos desde los ojos de los muchachos que trabajan en los malls en horario extendido, ó nos ponemos en el lugar del mesonero ó del taxista que nos atiende. Muchos piensan que Ciudad de Panamá ó Miami por ejemplo son el cielo en la tierra, que allá todo es bello, quisiéramos quedarnos viviendo allá y por supuesto cuando regresamos y alguien nos pregunta cómo nos fue no falta la respuesta “allá es otra vaina”, “no es como aquí”, “aquí, volviendo al infierno” o todas esas expresiones autodegradantes que todos los días del mundo repetimos autocompasivamente.

Y no es que nos falten razones para quejarnos. Las colas, la inseguridad, el caos urbano, lo difícil que es aquí toda vaina,  y lo más importante, la pérdida de la esperanza en que el futuro será mejor. Bajos salarios, la imposibilidad de comprarse un carro, un apartamento no son percepciones infundadas. Son duras realidades, que deprimen y que obligan a considerar la posibilidad de emigrar. Son muchos los que “se irían demasiado”

Pero tomar la decisión de emigrar no es cualquier cosa. Muchos de quienes lo hicieron en años recientes hoy están de regreso en el país, mientras que muchos de quienes están fuera no la pasan mucho mejor, sólo que sus problemas son de otra índole. No es la falta de carros ó de boletos aéreos, es la falta de dinero para comprarlos, ó la falta de tiempo para disfrutar de los aspectos de la vida no vinculados a la prosperidad material, aquellos que son muchos y que pasan desapercibidos en la interminable carrera por ser, a través del tener.

Me voy a permitir copiar algunos párrafos tomados del libro “El Precio de la Desigualdad” (2012) de Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, a quien nadie, salvo locos como los generales Lucio, Peñaloza ó el profeta (y sus seguidores) podrían acusar de Chavista ó comunista. En este libro se hace una descripción de cómo el ciudadanos promedio en los Estados Unidos vienen enfrentando una situación cada vez más difícil para sostener el nivel de vida de sus familias, enfrentado el deterioro de sus posibilidades de progreso social. Nada que ver con nuestras fugaces vacaciones en Disney y nuestras maratónicas sesiones de Shopping turístico. Es una realidad marcada más bien por extensas jornadas de trabajo, poca estabilidad, pocas vacaciones y la terrible realidad de que si enfermas ó tienes un accidente, es bien probable que todo lo que logres acumular se destruya mucho más rápido de lo que se piensa.

Que esto no se entienda como uno de esos argumentos trasnochados de que los venezolanos estamos mejor que los norteamericanos y que el imperio cae mañana. Tampoco es necesario que se me diga que aquí estamos peor, y que el salario mínimo alcanza apenas para comprar un par de zapatos, no estoy tratando de convencer a nadie. Trato de hacer ver que, especialmente para el emigrante hispano la situación es bastante más compleja de lo que nuestra experiencia viajera subsidiada por el petróleo nos ha permitido conocer.

A continuación algunos extractos de la caracterización de Stiglitz:

Supongamos que el asalariado goza de buena salud y consigue trabajar un total de 40 horas semanales (la semana laboral media de los trabajadores estadounidenses es de solo 34 horas) con un salario ligeramente por encima del mínimo: digamos de aproximadamente 8,50 dólares por hora, de forma que después de pagar su cuota de la Seguridad Social, el asalariado recibe 8 dólares por hora y, por consiguiente, recibe 16.640 dólares por sus 2.080 horas. Supongamos que no tiene que pagar impuesto sobre la renta, pero su empleador le cobra 200 dólares al mes por un seguro médico para toda su familia, y se hace cargo de los restantes 550 dólares mensuales del coste del seguro. Eso deja sus ingresos disponibles en 14.240 dólares anuales. Si tiene suerte, puede que consiga encontrar un apartamento de dos dormitorios (con suministros incluidos) por 700 dólares al mes. Eso le deja 5.840 dólares para hacer frente a todos los demás gastos familiares del año. Igual que la mayoría de estadounidenses, es posible que considere que un coche es una necesidad básica; el seguro, la gasolina, el mantenimiento y la amortización del vehículo pueden suponer fácilmente 3.000 dólares al año. Los fondos que le quedan a la familia ascienden a 2.840 dólares —menos de 3 dólares diarios por persona— para cubrir los gastos básicos, como la comida y la ropa, por no mencionar las cosas que hacen que la vida valga la pena, como las diversiones. Si surge algún problema, sencillamente no hay ningún colchón.

Teniendo en cuenta que aproximadamente cincuenta millones de estadounidenses carecen de seguro médico, una enfermedad puede colocar a toda una familia al borde del abismo, una segunda enfermedad, la pérdida de un trabajo, o un accidente de automóvil pueden empujarla al vacío. De hecho, los últimos estudios han revelado que, con gran diferencia, la mayor parte de las bancarrotas personales están asociadas con la enfermedad de un miembro de la familia

Muchos de los desempleados de mediana edad no veían ninguna perspectiva de volver a encontrar jamás otro trabajo. Para los mayores de cuarenta y cinco años, la duración media del desempleo ya está aproximándose a un año

Incluso los empleados saben que sus puestos de trabajo están en peligro y que, con el elevado nivel de desempleo y el escaso nivel de protección social, sus vidas podrían dar un repentino giro a peor. La pérdida de un empleo significaría perder el seguro médico y, tal vez, incluso perder su casa.

Más de un 20 por ciento de las personas que tienen una hipoteca están «bajo el agua» (underwater), es decir, deben más dinero de lo que vale su casa.

La tasa de encarcelamiento de 730 por cada 100.000 personas (equivalente a 1 de cada 100 adultos) es la más alta del mundo, y aproximadamente entre nueve y diez veces mayor que la de muchos países europeos.

Algunos estados se gastan en sus instituciones penitenciarias tanto como en sus universidades

Un número cada vez mayor de estadounidenses apenas es capaz de cubrir sus necesidades básicas. Se dice que ese tipo de individuos está en situación de pobreza. La proporción de personas que estaban en esta situación era del 15,1 por ciento en 2010, frente al 12,5 por ciento de 2007

Para no hacer más largo el asunto, quisiera agregar que no hay modelo económico perfecto. Incluso Noruega con su Fondo Soberano de USD 800 millardos mantiene una deuda externa de USD 700 millardos y una dependencia del petróleo que amenaza la sostenibilidad en el largo plazo del enorme bienestar social alcanzado. Por eso, la decisión de emigrar, de irse demasiado no debe tomarse a la ligera, sin bases ó después de ser atracado por algún motorizado en la autopista. ES TODO

@jhernandezucv



martes, 8 de julio de 2014

Comentarios sobre la Unificación Cambiaria

¿UNIFICACION CAMBIARIA Ó PAQUETAZO SIN ANESTESIA?

Vuelve a hablarse sobre la unificación cambiaria. Al parecer, el lobby de ciertos grupos financieros comienza a hacer su efecto sobre el gobierno nacional y ya el ministro Ramírez ha señalado la inconveniencia de continuar con un complicado sistema de tres tipos de cambio.
No es que no tenga razón, hay consenso entre la mayoría de los economistas, especialmente esos a los que por mucho tiempo se le ha acusado ser “de derecha” sobre la necesidad de ordenar un solo tipo de cambio. Ahora desde el gobierno coinciden con lo que acaba de pedir FEDECAMARAS: control de cambio pero a un solo precio. El mundo sí que da muchas vueltas
Venezuela es una economía enferma, brutalmente distorsionada. No es posible siquiera pensar en la unificación cambiaria en el corto plazo, yo lo consideraría un plan a 3, a 5 años como mínimo. Y no puede haber un solo tipo de cambio porque en este país, conviven dos economías, con productividades ampliamente diferentes.
Por un lado, tenemos una economía petrolera, muy eficiente (en términos relativos) en la producción de dólares. Esta industria hoy genera al menos cien millardos de dólares en ingresos al año, representa el 95% de los ingresos por exportaciones, el 35% del PIB (directamente), el 50% de los ingresos del fisco y adicionalmente aporta contribuciones prefiscales por el orden de los 15-30 millardos de dólares al año (depende del ejercicio). Como se ve, es el único motor de la economía nacional.
Por otra parte, tenemos una economía petrolera muy ineficiente, importadora neta de cuanta baratija oferten los mercados internacionales, con un sector industrial privado insignificante, altamente dependiente de la importación de materia prima, tecnología, repuestos y otros. Finalmente, tenemos un hiper estado que se ha convertido en el propietario de grandes medios de producción, deficitarios en su mayoría, dependientes de subsidios fiscales, cambiarios, impositivos y operativos. En ese contexto, con un sector agrícola arrasado y severas deficiencias en la prestación de los servicios más básicos como electricidad, gas doméstico, agua potable, salud y educación, el gobierno se ha puesto a pensar, seguramente de la mano de cierta asesoría gala que hay que empezar por el final el necesario programa de ajustes, por la unificación del tipo de cambio. Oui Monsieur.
Informaciones de prensa han señalado, que en el gobierno se maneja la cifra de 25-30 Bs por dólar para el inicio de la “unificación” cambiaria –seguramente pondrán a los loritos de siempre Farías, Sanguino y otros a decir que no es devaluación- ¿Se habrá pensado bien en las consecuencias de hacer algo semejante? Un país estructuralmente acostumbrado a subsidios de todo tipo, que tiene ya varios años utilizando un tipo de cambio artificialmente barato para aumentar la capacidad de consumo de la población podrá resistir esto? ¿Cuáles serán los mecanismos de compensación para todas aquellas familias que hoy compran en las redes estatales cuando estas dejen de recibir dólares a 6,30 y comiencen a importar a la nueva tasa única? ¿Qué pasaría con los precios máximos de venta?
Otras preguntas ingenuas respecto al tema, esta vez orientada a quienes como muchos, tienen posibilidades un poco más allá de las tres comidas diarias: ¿Si el dólar “baja” a 25 bolívares, cuantos dólares estaría dispuesto a comprar? ¿en cuánto se endeudaría al 24% ó 29% de ser necesario? Téngase en cuenta que a Bs. 25, un carro usado cualquiera de gama baja cuesta $40.000. Yo vendería mi casa y me voy al mercado cambiario, Claro,  no faltará quien diga que mi problema es de valores.
¿Cuál es la tasa de cambio que puede hacer medianamente competitiva la producción nacional? En qué punto se haría rentable la sustitución de importaciones y la utilización de la capacidad ociosa de nuestro diminuto aparato industrial? Para ponerlo más claro: ¿Cuánto costaría un Vergatario –símbolo para muchos de la gloriosa época en que el comandante hizo de Venezuela una tierra independiente en materia tecnológica e industrial- si VTELCA tuviese que acudir al mercado unificado? SI el BCV no ha podido cubrir toda la demanda de SICAD2 a Bs. 50, como puede esperarse que la cubran a 25 ó 30? ¿21 millardos de dólares parece una cantidad acorde de reservas para realizar la unificación? ¿Cómo queda el salario mínimo a esa tasa y más triste aún, cuanto sería el salario de un médico ó un maestro en dólares? La unificación cambiaria como medida en el contexto actual sería una delicia para para los asesores comisionistas, pero un desastre social. El Caracazo, los intentos de golpes de estado y la inestabilidad política de aquellos años serían un recuerdo agradable en comparación a lo que se vendría.
No veo viable en el corto plazo una unificación del tipo de cambio. Debe comenzarse por atacar las causas de la inflación, dejar únicamente dos tipos de cambio, dejar deslizar progresivamente la tasa SICAD1, eliminar la tasa CENCOEX, reducir subsidios, especialmente el absurdo subsidio a la gasolina, racionalizar el gasto público, un plan de recuperación de las empresas estatales ineficientes ó su liquidación /privatización de ser necesaria, reducir el déficit de PDVSA, prohibir el financiamiento monetario entre otras medidas deben ser estructuradas en un plan coherente, a tres ó cinco años. ¿Qué suena a FMI? Es cierto pero si es lo lógico tocará hacerlo, lo que obligará a muchos a tragarse su discursito antiimperiaista. ¿Es impopular? Tal vez, pero es que buena parte de nuestro problema es que la construcción de la popularidad y de los mitos nos ha llevado a un uso extremo de los recursos (Giordani Dixit) y no hay precio del petróleo que aguante semejante despilfarro, ineficiencia y corrupción.


@jhernandezucv

lunes, 30 de junio de 2014

REESTRUCTURACIÓN DEL GOBIERNO. COMENCEMOS POR LAS EMPRESAS ESTATALES

El anuncio del presidente Maduro de reestructurar el gobierno, de sacudirlo totalmente, no es un gesto menor de los nuevos tiempos que corren. La admisión implícita por parte del heredero de que lo heredado es un desastre, de que el estado ha fracasado rotundamente en el objetivo de proveer a la sociedad un mínimo de condiciones favorables para el desarrollo económico y social debe considerarse un enorme progreso respecto a los años recientes, en los cuales la soberbia de algunos, la complicidad de muchos y un aparato mediático considerable han pretendido hacer ver que de verdad estamos a punto de ser un país potencia, y que si no lo hemos logrado es por culpa de terceros, jamás por causa nuestra.

No es que no se haya logrado nada, por el contrario, sería mezquino negar la mejora de algunos indicadores sociales, la masificación en la construcción de viviendas, la política de pensiones entre otras transferencias que el estado hace hacia los ciudadanos, lo que ha permitido elevar la capacidad de consumo agregada de la población. Lease bien –capacidad de c o n s u m o. Claro, la pregunta que habría que hacerse es si esos progresos se corresponden con los 650 millardos de dólares que según Giordani se han invertido en desarrollo social. No parece.

Aprovechando la oportunidad que se presenta, y asumiendo como cierta la disposición a introducir reestructuraciones en el funcionamiento del estado venezolano, me tomo la libertad de plantear algunas ideas que permitan comenzar con la transformación de lo que considero el eje central de una política integral en materia productiva: las empresas estatales.
Para nadie es un secreto que las empresas estatales productoras de bienes y servicios son un rosario de problemas, barriles sin fondo para el erario público. En la mayoría de los casos, simplemente nóminas necesarias para la colocación de los “cuadros” del partido, sin experiencia gerencial y sin resultados que mostrar. Algunos casos son proyectos condenados desde su nacimiento, proyectos industriales esclavizantes, mecanismos para garantizar la venta de producción al país, por parte de nuestros socios extranjeros. Otros casos son oportunidades suceptibles de ser aprovechadas, impulsando de un cambio cultural hacia la competitividad y la obtención de resultados financieramente sostenibles. Algunos elementos concretos derivados de ese cambio podrían ser:
  • Ø  Política de contratación y retención de talentos profesionales, técnicos y gerenciales: En los últimos años se impuso “El Giordanismo” como doctrina en algunas empresas estatales. Esto es, una tendencia a identificar el hecho de trabajar para el estado como sinónimo de conformismo en términos de progreso material, a pretender evangelizar a los trabajadores en un credo opuesto al dinero. El estado se encarga de “asignar” los elementos que el trabajador necesita para vivir decentemente: vivienda, equipamiento del hogar, vehículos etc. Las aspiraciones de una remuneración competitiva son sustituidas por la aspiración a ser considerados en una de las infinitas listas y censos que el estado elabora para esa asignación. El talento técnico y profesional, el estrato gerencial simplemente ha huido en estampida desde las empresas estatales hacia el sector privado nacional ó en el extranjero en busca de mejores remuneraciones quedando las empresas en muchos casos en manos de equipos gerenciales sin calificación armados únicamente con un discursito revolucionario. No sobra decir que muchos de quienes se han quedado al frente de las empresas no lo hacen porque estén satisfechos con la remuneración percibida ó por un ánimo patriotero, sino por las múltiples oportunidades de rebusque que se presentan. De esa cabuya hay miles de rollos. 

    La igualdad que se pretende en el socialismo no debe confundirse con la igualación (igualitarismo) de los salarios de los trabajadores, se refiere a la igualdad en la distribución del excedente. No es posible que tengamos ingenieros ganando Bs. 8.000 mensuales y hasta menos y que algunos imbéciles lo consideren un acto de patriotismo, de ascetismo. A la menor oportunidad ese talento se va y se perjudica a la empresa, que debe invertir de nuevo en el desarrollo de capacidades para el nuevo personal. La complejidad de las tareas asignadas, la preparación académica, la experiencia, la formación continua recibida entre otros son criterios a considerar en la determinación de los niveles salariales necesarios para competir con el sector privado, de lo contrario seguiremos obteniendo los mismos resultados.
  • Ø  Política de remuneración a los trabajadores: Es cierto que el dinero no lo es todo, que nadie está satisfecho con su sueldo, que hay otros elementos de incentivo al trabajador, que la pirámide de Maslow etc. Ese discurso es casi 100% cierto pero muy poco efectivo en trabajadores con salario mínimo en el contexto estructural de precios que se vive en el país desde hace varios años. Por otra parte, es cierto que en muchas empresas estatales, el gobierno honra sobradamente los compromisos laborales, que el paquete de beneficios de las empresas estatales es muy superior al de ley y al de muchas pequeñas empresas privadas, y que muchas de esas empresas no producen ni para pagar la nómina y aún así los trabajadores no dejan de protestar. El caso de CORPOELEC ó SIDOR es dramático en ese sentido.

   En esta materia, debe implantarse –y esto seguramente será una dura batalla con los sindicatos- esquemas de remuneración variable vinculados con el nivel de producción de las empresas y sus resultados financieros. El estado no puede seguir tomando dinero del petróleo para subsidiar las nóminas de empresas productoras; estas deben generar los recursos suficientes para su operación, incluyendo obviamente las remuneraciones de sus trabajadores, beneficios contractuales ó de ley, el pago oportuno de las obligaciones parafiscales, pasivos laborales etc. Perversiones observadas en los contratos colectivos que deben ser honradas por las empresas independientemente de sus resultados no pueden continuar. Debe establecerse un salario base (razonable y suficiente en cualquier caso) y dejar en manos del trabajador, la materialización de la fracción complementaria a través del logro de objetivos de producción, productividad y eficiencia individual y colectiva, lo que redundará indefectiblemente en un empleo sostenible en el tiempo. Estos objetivos deben ser medibles a través de evaluaciones de desempeño y deben ser conocidos y compartidos por todos los integrantes de una unidad de producción estatal, incluyendo evidentemente, los cargos de dirección quienes, en su condición de trabajadores, se encuentran igualmente sujetos a evaluación y  amparados por el esquema de la remuneración variable.
  • Ø  Estrategia de compras: El estado ha desarrollado un conjunto de empresas productoras de bienes y servicios que, en alguna medida han desarrollado vínculos entre sí para la colocación de su producción, sin embargo, en el aspecto de los insumos la realidad es otra: las empresas estatales dependen (naturalmente, no debe considerarse algo negativo) de una red de empresarios privados, nacionales, extranjeros, multinacionales, grandes, pequeños, cooperativas, pymes etc.  para la obtención de los insumos necesarios para producir. Por otra parte, es un hecho que la mayor parte de los verdaderos productores y comerciantes no actúan como proveedores de las empresas estatales por no ser este, un negocio atractivo para ellos por múltiples razones, por ello se convierten en proveedores por medio de terceros, quienes tienen las flechas y la disposición de embarcarse en un proceso con el estado. En este contexto, es inocultable que la Ley de Licitaciones y la obligación derivada de esta, de contratar únicamente (salvo excepciones justificadas) con empresas registradas en el Servicio Nacional de Contratistas, constituye en realidad un obstáculo para que las empresas estatales dispongan de bienes y servicios en las mejores condiciones de mercado. ¿Quién en su sano juicio puede creer que estos mecanismos legales han detenido ó minimizado la corrupción en las compras del estado? Por una parte crecen como la verdolaga las empresas de maletín, empresas con altísimos niveles de contratación pero con sólo dos o cuatro empleados, las empresas “toderas” que hacen desde obras civiles hasta suministro de equipos médicos, de seguridad entre otros, se hace cotidiano que una misma empresa entregue las tres tapas entre otros mecanismos que se han hecho práctica común para eludir la ley pero cumpliendo sus formalidades. Como se ve, las comisiones de contrataciones son una formalidad que no necesariamente implican la búsqueda de las mejores condiciones, los mayores ahorros para las empresas y mucho menos, mayor transparencia. En el mejor de los casos, un proceso licitatorio impecable conducirá a que la empresa acepte la mejor de las ofertas entre las que se presenten, no la mejor del mercado. El carácter estratégico de las compras en la formación del precio de las empresas, en la construcción de un tejido productivo local, el desarrollo de “partners” locales estratégicos y el encadenamiento en la medida de lo posible con otras productoras estatales, debe ser la prioridad.


  • Ø  Presupuesto vs Contabilidad: En una empresa privada, independientemente su naturaleza, tamaño y propiedad, la toma de decisiones de gasto, van indisolublemente ligadas a los resultados obtenidos por el lado de los ingresos. Evidentemente, existe un presupuesto de ingresos y gastos realizado con anterioridad como parte del natural proceso de planificación, pero es la información sobre los resultados obtenidos en realidad, reflejados en la contabilidad y los reportes e indicadores operativos tempranos, lo que valida la pertinencia de un gasto ante cambios en el resultado vs lo planeado. En una empresa pública al parecer, lo importante a la hora de ejecutar una decisión de gasto, es la aprobación presupuestaria. Si está en el presupuesto puede realizarse, independientemente de que los ingresos que lo sustentan no se hayan materializado de acuerdo a lo planificado y aun cuando el gasto pueda ser considerado superfluo (material POP, por ejemplo). Esta visión basada en la certeza de que cualquier déficit puede y debe ser cubierto por el presupuesto del ente de adscripción, que proviene en últimas del petróleo, es uno de los elementos a corregir en el modelo de gestión de las empresas estatales productivas.

     No se trata de que las empresas estatales funcionen igual que las privadas pero, evidentemente deben ser por lo menos autosustentables financieramente. Para muchos, esto suena a capitalismo de estado, para otros son las mismas “armas melladas del capitalismo”. Para mi, es la única forma de avanzar hacia una economía productiva sana sin depender exclusivamente del capital privado, cuya lógica le impide asumir la enorme tarea de desarrollar las fuerzas productivas del país.

@jhernandezucv

miércoles, 18 de junio de 2014

Algunos comentarios sobre la carta de Giordani


Finalmente, comienza a moverse el gobierno de Maduro después de una desesperante parálisis en la toma de decisiones, en la definición de la ruta a seguir y por supuesto, en la designación de los actores que formarán parte del equipo que lo acompañará en los próximos años. Hasta hoy siempre consideré que a Nicolás le tocó bailar con la fea, que no es su responsabilidad directa la situación que tenemos sino que es parte del “legado” que recibió. Parte de ese “legado” es Giordani, un ministro de quien no tengo duda ha ocasionado al país la pérdida de grandes oportunidades y de miles de millones de dólares en la búsqueda de un proyecto en el mejor de los casos, inviable y que finalmente, ayer liberó al país de su presencia en la dirección de la economía nacional.
La designación de Menendez en un cargo de tanta responsabilidad como el Ministerio de Planificación ya es otra historia. Otorgarle semejante responsabilidad a un tipo que tiene en su haber la destrucción del incipiente aparato industrial privado Venezolano, un tipo al que no se le conoce un solo acierto en la política industrial del gobierno de Chávez, un tipo que tiene entre sus logros los resultados de las empresas básicas de Guayana, del SIDOR nacionalizado, de las cementeras, de las ensambladoras de autos y todas las empresas relacionadas que son ahora propiedad del estado, de Sanitarios Maracay, de INVEPAL, de VTELCA entre otras. Un sujeto que manejó proyectos millonarios como la planta de HAIER en los Valles del Tuy que ha producido más inauguraciones que neveras. Ese sujeto llevará las riendas de la planificación de la sociedad venezolana. Desde hoy en adelante, es total responsabilidad de Nicolás Maduro y de su decisión. Dios nos acompañe.
En realidad lo que quiero hacer, son unos comentarios respecto a mis primeras impresiones al leer la carta de Giordani “Testimonio y responsabilidad ante la historia” presentada a la opinión pública a sólo horas de haber sido desincorporado del gabinete del presidente Maduro.
Los primeros párrafos como era de esperarse se refieren extensamente a la naturaleza de su relación con el presidente Chávez. Veo que se esfuerza bastante en hacer notar su vinculación personal desde hace mucho tiempo con Chávez, no como su cargamaletas ó guardaespaldas sino como su amigo y consejero. Sin duda Chávez tenía en alta estima a Giordani y también sin duda se dejaba asesorar mucho por este. La situación que hoy vive Venezuela es prueba irrefutable de ello. Comencemos:




Giordani: “El camino de desarmar y construir es arduo”
Comentario: Y costoso agregaría yo. Giordani insistió en un modelo socialista, moralmente superior pero aceptando implícitamente su incapacidad de crear amplio bienestar material para la población, aun cuando ambas cosas no están reñidas. Socialismo de chancleta le llaman algunos. Ya se desarmó lo que había…

Respecto a las elecciones de 2012…
Giordani: “En este camino del proceso bolivariano era crucial superar el desafío del 7 de octubre de 2012, así como las elecciones del 16 de diciembre de ese mismo año. Se trataba de la consolidación del poder político como un objetivo esencial para la fortaleza de la revolución y para la apertura de una nueva etapa del proceso. La superación se consiguió con un gran sacrificio y con un esfuerzo económico y financiero que llevó el acceso y uso de los recursos a niveles extremos que requerirán de una revisión para garantizar la sostenibilidad de la trasformación económica y social.”
Comentario: Es decir, que con el objetivo de ganar las elecciones se crearon una serie de distorsiones extremas e insostenibles. Clarísimo. Luego el mismo enumera algunas…
Giordani:
1.     Importantes subvenciones a servicios públicos de primera necesidad (alimentación, electricidad, combustibles, agua, trasporte, bienes de consumo masivo, servicios de vivienda)
2.  Lograr el acceso a los recursos necesarios con un aumento sustancial del endeudamiento de PDVSA y endeudamiento interno del Gobierno Central, y con endeudamiento externo moderado.
3.     Mantener la tasa de cambio que favoreció las importaciones y redujo las exportaciones, ya limitadas de la economía privada.
4.     Subvención a empresas públicas con grandes déficits operacionales para velar en el corto plazo por el empleo y los salarios de quienes allí trabajan.
Comentario: Como vemos, la política de subsidios a los precios internos, al tipo de cambio, a las empresas ineficientes fueron políticas de estado, no errores, no desviaciones. Fueron asumidas como una táctica necesaria para el logro de los objetivos políticos. Al intentar revertir parcialmente estas situaciones, el resultado natural es el descalabro que hoy vemos. Si esto guerra económica, lo que estamos recibiendo es “friendly fire”

En cuanto a los recursos recibidos en estos años, tenemos
Giordani: “… una cuantía de recursos provenientes de la renta petrolera, calculada entre un 15 y un 17%, que en buena parte nadie produce y todos la quieren captar. Este pilar de la estructura económica nacional sigue siendo y lo será por un tiempo el factor que dirime el uso de la renta y su distribución que ha alcanzado un monto dedicado a la inversión social, calculado en unos 650 mil millones de dólares, para el período 1999-2013”.
Comentario: Con Giordani en el gobierno, aunque no se le puede achacar toda la culpa a él, se generalizó una forma de reportar la gestión basada en la cantidad de recursos que se invierten y gastan  y no en los resultados obtenidos. Es así como al cuestionar la situación del sistema de salud, de infraestructura, de desabastecimiento, se esgrime “hemos invertido Bs. xxxxx” como argumento, cuando lo que deberían exhibirse son los resultados obtenidos.
Giordani: “El Comandante Chávez no evadía, resolvía.”
Comentario: Lo entiendo como una indirecta directísima a Nicolás… Seguimos

Giordani: “Los primeros síntomas de ruptura que han conducido a la situación actual,…, la ausencia de un contacto directo con su persona (Chavez), y las permanentes mediaciones a través de algunos en particular… las escasas reuniones sustantivas del Consejo de Ministros… Me tocó, hacer llegar un documento al Presidente Chávez a raíz del aumento del endeudamiento del país en moneda extranjera, cuestión que positivamente fue tomado en consideración, paralizando un mecanismo perverso de obtención de recursos que venían dilapidados a través de un mecanismo para la obtención de divisas denominado como SITME.”
Comentario: En eso tiene razón Giordani. El SITME fue un mecanismo perverso que obligaba al gobierno a endeudarse para suministrar dólares baratos a la economía. Lo que Giordani no cuestiona ni un minuto es que el causante del surgimiento de estos mecanismos “auxiliares” se hace necesario ante el colapso de CADIVI por la exacerbación de la demanda producto de un dólar absurdamente barato, política que el defendía. Sigue la carta…
Giordani: “…Un segundo documento se preparó como resultado de la única reunión que se pudo realizar con el Presidente Chávez como Consejo de Ministros el 20 de octubre de 2012..., dicho documento se lo entregue a Nicolás Maduro, el 9 de enero de 2013. Con la entrega del anterior documento a Nicolás Maduro, nominado por el Comandante Chávez en las circunstancias que pudieran ocurrir como candidato a sustituirlo, comenzaron a observarse modificaciones en cuanto a la direccionalidad del proceso bolivariano, a la viabilidad económica financiera inmediata por efecto de la creciente dependencia de los ingresos petroleros, el crecimiento de las obligaciones del gobierno en términos del aumento de la burocracia y los justos compromisos para atender a los pensionados y jubilados, la imposibilidad de seguir manteniendo niveles de inflación que para la fecha aún se mantenía por debajo del 20%, tendencia sobre la cual debían tomarse medidas, el problema estructural de la agricultura y la electricidad, de los precios relativos y las relaciones entre crecimiento e inflación”
“Se planteó a su vez la necesidad de construir un liderazgo político colectivo…la urgencia de una mayor y más profunda articulación del sector militar con el pueblo venezolano, el peligro de tratar de imitar el comportamiento del Comandante Chávez en cuanto a la política comunicacional, el desconocimiento del hecho económico sobrepuesto a la voluntad política, las decisiones inconsultas con el equipo económico financiero que tendían a crear un nuevo estilo de gobierno, la injerencia de una asesoría francesa que nada tenía que ver con la situación que vivía el país, las nominaciones realizadas en CADIVI cambiando las medidas anteriormente sugeridas en reuniones a tal efecto, el tratar de modificar el proceso de subasta que estaba en curso sin un fundamento racional, la delegación de la responsabilidad de lo económico antes de la fecha de las elecciones del 14 de abril luego del lamentable fallecimiento del Presidente Chávez el 5 de marzo de 2013”.
“Lamentablemente las cosas fueron tomando un nuevo rumbo con la desaparición física del Comandante Chávez y el comportamiento de las instituciones que se encontraban bajo su control como PDVSA y el BCV, comenzaron a aparecer signos de independencia que se agravaban con la caída de los aportes al fisco fruto del actuar independiente del gobierno central de PDVSA guiada por sus intereses y problemas particulares, al unísono que se tomaban decisiones de gasto público ajenas a un control presupuestario.  La preservación y desarrollo del ¨legado de Chávez¨ se presenta como un patrimonio del proceso de cambio y construcción de una sociedad socialista para Venezuela, dicho legado no puede ser confiscado a nombre del propio Chávez ni pretender ser el actual Presidente su único destinatario y delegado.”
Comentario: Todo lo relatado evidencia las enormes distorsiones creadas en el funcionamiento del estado alrededor de un solo hombre. El no poder tratar directamente con el sino por intermedio de terceros le resultó a Giordani un terrible obstáculo, acostumbrado como estaba a disponer de los oídos del presidente y siendo uno de sus principales consejeros. El desplazamiento de Giordani, y el surgimiento de un modo diferente de hacer las cosas no debería ser una tragedia para el gobierno sin embargo, la mentada lucha entre pragmáticos y radicales resulto siendo verdadera.
En cuanto a los “signos de independencia” del BCV y PDVSA. ¿Que esperaba este señor? Que el abuso de la heterodoxia económica no iba a pasar factura nunca? Que podía seguir disponiendo de PDVSA y sus recursos ad infinitum y nadie levantaría la mano para señalar la inconveniencia de seguir por esa vía, y que debía preservarse la gallina de los huevos de oro? De seguir Chávez como presidente igual se hubiese visto forzado a parar la irracional utilización de PDVSA como financiadora de cuanta vaina se le ocurriera al gobierno.
Distanciamiento en las relaciones con el nuevo Presidente
Giordani: El distanciamiento de las relaciones con el Presidente electo Nicolás Maduro, comenzó en primer lugar con mi reclamo por la interferencia de unos asesores franceses en la operación del Ministerio de Planificación y Finanzas. La actitud por demás absurda por el candidato en ese momento a la Presidencia de la República marcó el sentido de una incomprensión del hecho económico, agobiado tal vez por el avance de la campaña electoral previa al 14 de abril y la grave decisión de desvincularse de la dirección de la economía nacional, la cual estaba atravesando momentos difíciles y de alta complejidad.
…propuestas todas estas y recomendaciones que simplemente fueron diferidas en respuesta escrita del Presidente a pesar de la urgencia e importancia de muchas de ellas.
Comentario: Nuevamente parece un ego herido lo que motiva a Giordani. Si Maduro se desvinculó del manejo de la economía, quien se encargó? Pareciera aludir a Rafael Ramirez.



Manejo de la gestión de gobierno
Giordani: “Si bien el acto con mayor impacto político mediático pareció ser la devaluación, el resto de los anuncios, un aluvión de gastos, me hizo dudar acerca de la medida en que se había aceptado el estructurado conjunto que yo le había presentado… Prefirió una dispersión del mando (Maduro)”
“Una potencial nueva actitud en los nombramientos ni siquiera tuve oportunidad de planteársela al Presidente. Se trataba de efectuar los nombramientos de dirección en los grandes fondos financieros del Gobierno,   (FONDEN, Fondo Chino, Tesorería, Bco. Exterior, BIV), teniendo presente la necesidad de romper con la percepción de corrupción en el manejo de esos fondos. “
Comentario: Aquí el aludido parece Marco Torres, quien no es de mi simpatía pero de quien debe reconocerse el manejo técnico y prudente de las responsabilidades a su cargo.

Giordani: “En el segundo frente la propuesta de una reducción del gasto público real que acogiera las prioridades de defensa del poder de compra de los grupos más vulnerables y la corrección de derroches y corrupciones, por la vía de una medida de asignación del gasto público que se otorgaría crecientemente contra un calendario de gastos acompañado de indicadores de éxito que facilitarían una expansión gradual y un freno a los gastos que no cumplieran con sus compromisos de logros. En esta área no solo no se aprobó lo propuesto, sino que se inició una nueva oleada de grandes gastos sin los requisitos diseñados, y con el agravante de los gastos aprobados por el ¨Gobierno de calle¨, decididos sin estudio previo, improvisados de hecho. La suma de estos gastos no se ha presentado como un todo, salvo la necesidad de que la Asamblea Nacional aprobara una maciza ampliación del presupuesto público.”
Comentario: Me resulta un poco cínico que el papá de la criatura, quien ha avalado durante años el déficit público, el endeudamiento voraz, la venta de petróleo a futuro hable ahora de “reducir” el gasto público. En todo caso, durante la gestión de Giordani el presupuesto público dejó de ser un instrumento de planificación. Ahora sólo es un saludo a la bandera.



Giordani: …Es también una forma de crítica a la situación actual, identificando la medida en que se aparta de lo construido en los 20 años previos.
Comentario: Gracias a Dios que se aparta de eso. Para ser justos hay que apartarse de los últimos 7-8 años cuando empezó la locura expropiadora y la congelación del tipo de cambio.
Giordani: “Resulta doloroso y alarmante ver una Presidencia que no transmite liderazgo, … en el otorgamiento de recursos masivos a todos quienes lo solicitan sin un programa fiscal encuadrado en una planificación socialista que le de consistencia a las actividades solicitantes. “
“A la luz de estos hechos surge una clara sensación de vacío de poder en la Presidencia de la República, y concentración en otros centros de poder, destruyendo la tarea de instituciones como el Ministerio de Finanzas y el Banco Central, y dando por hecho consumado la independencia de PDVSA del poder central.”
Comentario: Surge nuevamente Ramirez en las pesadillas de Giordani. Nada nuevo bajo el sol
Giordani: “La improvisación de cuadros sin experiencia y designaciones poco adecuadas para el manejo de los grandes fondos del Estado pone en jaque la unidad de los cuadros bolivarianos.”
Comentario: Ahora los aludidos son Marco Torres y Temir Porras

            El deslinde de Giordani es una buena noticia para la economía venezolana, no así su sustituto. El equipo económico de Maduro, si bien no cuenta con un solo economista y eso es una debilidad, tiene una enorme responsabilidad para viabilizar una serie de políticas sociales de innegable éxito a través de un manejo racional de los enormes recursos del país. Menos cháchara revolucionaria y más trabajo concreto, obras, resultados. Amanecerá… y esperemos estar para ver

 @jhernandezucv

martes, 17 de junio de 2014

EL PEOR PROBLEMA PARA NICOLAS ES EL CHAVISMO



El país visto desde los medios de comunicación masivos y las redes sociales es un hervidero por los cuatro costados. El mentado legado de Chavez -desde mi punto de vista una herencia desastrosa en muchos aspectos- le está costando a Maduro un acelerado deterioro físico, evidenciado en sus marcadas ojeras, y a la sociedad venezolana, un deterioro moral inocultable y por lo pronto indetenible.
Y el problema no es la oposición, que es probablemente lo único peor que el gobierno, que se ha vuelto loca desesperada por resultados rápidos, que subestimó la capacidad de Nicolás Maduro de sortear la situación y que hoy definitivamente no es una opción en tanto siga la ruta de #lasalida. El problema tampoco es el imperio norteamericano, cuyas empresas siguen haciendo jugosos negocios en nuestro país, sin negar que los sectores más conservadores de ese país siguen viendo a Venezuela como un elemento perturbador para sus intereses en la región.
El verdadero problema para Nicolás es el Chavismo. Al parecer dentro de este movimiento político hay un gran descontento con Nicolás. Los ajustes de precios, las reuniones con empresarios, las devaluaciones e incluso el hasta ahora pospuesto ajuste del precio de la gasolina, son objeto de críticas por ser traiciones al “legado” de Chávez. La realidad sin embargo, es terca y a Chávez le habría tocado exactamente la misma situación, porque era perfectamente previsible dadas las medidas que su gobierno tomó en los últimos años. De hecho la situación sería para él mucho más fácil de lo que es para Maduro tomando en cuenta que este no dispone del carisma del difunto presidente.
La inflación acumulada, un sector productivo nacional arrasado, proyectos faraónicos que se han consumido millones de dólares sin culminarse, una corrupción rampante, una inseguridad personal generalizada e intensa, endeudamiento, producción declinante de PDVSA entre otras perlas son parte de la herencia que Maduro recibió. Si a eso le sumamos la natural inestabilidad política propiciada por quienes pensaban que su momento había llegado, tenemos una mezcla fatal. Las medidas que Maduro ha tomado quizá no responden a cierta ortodoxia Chavista –paradójicamente opuesta a la ortodoxia económica- pero sus resultados están por verse y si no son mejores no es porque no vayan en la dirección correcta sino porque les falta fuerza, son insuficientes ó muy lentas para sacarnos del atolladero en el que estamos, como parte de la herencia.
Moralizar el debate: En el debate a lo interno del Chavismo hay menos ideas de lo que uno pensaría. De los pocos debates que he presenciado y muchos de los que he leído pareciera que el argumento moral es el que priva, pero solo en lo discursivo: yo soy chavista hasta la muerte, mi comandante eterno, mas chavista soy yo etc. Pocos hechos, mucha rimbombancia en el discurso. Y es que no puede ser de otra forma en un país donde se acostumbra que en todas las invasiones, lo primero que se hace es poner una bandera de Venezuela y un afiche de Chávez. Eso, y un consejo comunal es suficiente para que la situación sea tolerada o convenientemente ignorada por las autoridades responsables. Así se viene gestando una nueva ola de cinturones de miseria alrededor de nuestras ciudades, motivadas esta vez no por la pobreza que los obliga sino por la posibilidad/conveniencia/facilidad de hacerlo.
En el funcionamiento de las empresas del estado es común observar esa carrera por demostrar quién es más chavista. Por un lado, tenemos a trabajadores pidiendo, reclamando, exigiendo reivindicaciones sin vinculación con el nivel de producción, todo en nombre del socialismo, del comandante supremo. Por otra parte, a los dirigentes evangelizando o pretendiendo evangelizar sobre un desapego a los bienes terrenales, pidiendo el sacrificio de los trabajadores en un contexto de 70% de inflación en alimentos, minimizando la importancia del salario porque no todo es dinero, primero está la patria, somos hijos de Chávez, y otro rosario de bobadas parecidas. Obvio que este desapego por lo material se facilita cuando se dispone de vehículos (plural) de doble tracción, piscinas, restaurantes, celulares costosos, joyas y hasta un agua mineral diferente de la que toma el resto de los mortales. ¿Puede el lector ver la hipocresía?
Argumentos sólidos? Pocos. ¿Inflación, producción, eficiencia, rentabilidad, competitividad, incentivos, productividad? Nada. Chávez y sólo Chávez. Así se ha manejado el país en los últimos años, y desde la muerte de Chávez, se ha desatado la competencia por hacerse el verdadero heredero del legado. Ni con Mahoma.
Urge moralizar el discurso y vincularlo a los hechos, hacer coherente lo que se dice y lo que se practica. Si los trabajadores quieren mejores salarios y condiciones laborales, debe haber un nivel de producción suficiente que sustente económicamente esas mejoras. Los líderes laborales no pueden ser reposeros, faltar al trabajo y/o llegar tarde, ser poco productivos etc. Por otra parte, los gerentes no pueden ir por la vida hablando del Che desde carros de lujo, predicando un estilo de vida frugal que obviamente no practican, al estilo de los últimos años de la Union Soviética. Si les gusta la buena vida, como a todos, es su derecho. Lo que debe entenderse es que es el derecho de todos, que asuman su modo de vida y dejen de andar predicando lo que no son. Es lo menos que se les puede pedir y eso vale para todo el funcionariado del estado.


@jhernandezucv