Mostrando entradas con la etiqueta PETROCARIBE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PETROCARIBE. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de julio de 2015

Por razones de urgencia económica, se remata un país. Verlo es comprarlo

En noviembre de 2014, escribí algunas observaciones sobre la crisis de balanza de pagos que viviría el país durante 2015 debido a la disminución el ingreso petrolero y a los elevados compromisos de pago de deuda e importaciones, en el contexto de una producción interna en caída libre.


En aquella oportunidad hablaba de un escenario de precios petroleros de 65$ por barril. Al cierre del primer semestre de 2015, el precio promedio de la canasta venezolana se encuentra por debajo de los 50$ por barril, lo que representaría una disminución de ingresos por el orden del 40%. Para llegar a un promedio de 65$, tendría que mantenerse en lo que resta de año sobre 804, lo que implica precios del barril Brent de 100USD.


En el escenario proyectado el año pasado a un precio de 65$ por barril de petróleo, los ingresos por exportaciones del país, estarían rondando los 40.000 millones de dólares. Dada la estructura de compromisos de deuda que asciende a 11 millardos de dólares a lo largo del año y suponiendo importaciones CIF por 49.000 millones de dólares, el déficit de balanza de pagos se situaba cerca de 20.000 millones de dólares.

¿Qué ha pasado hasta ahora?

Hasta el cierre de junio de 2.015 la situación no ha colapsado. El temido default sobre los bonos en los pagos de los primeros meses del año fue descartado y se ha formado ya un nuevo consenso de que el país podrá cubrir sus compromisos durante el resto del año, incluso con la concentración de pagos que se presenta en el último trimestre del año.

La situación de la economía nacional es cada vez más crítica. La escasez y el desabastecimiento así como la paralización de la producción nacional por falta de insumos evidencian – aunque no se disponga de data oficial- que la variable de ajuste han sido las importaciones.

Para cerrar la brecha se remata un país.

Venezuela ha estado liquidando de forma bastante acelerada sus activos externos, como única manera de obtener la liquidez que le permita enfrentar el déficit de su cuentas externas, y poder financiar parcialmente las indispensables importaciones que necesita el país en el contexto de una política de tierra arrasada sobre el sector productivo nacional llevada adelante por el gobierno nacional desde el segundo mandato del presidente Chávez.

Reservas Internacionales: Las reservas internacionales han disminuido 5.829 millones de dólares desde comienzos del año para ubicarse en 16.247 millones, representando una variación de 26%.
Debe considerarse adicionalmente, que las reservas internacionales del país están conformadas en buena medida por activos de baja liquidez, especialmente por oro, que representaba más del 70% de las RRII totales en agosto 2.014.


Oro: Según informaciones de prensa, el Gobierno nacional realizó una operación swap con la banca internacional para la obtención de 1.500 millones de dólares de liquidez colocando como garantía parte del oro que Venezuela mantiene en el exterior. Con esta operación, perfectamente válida desde el punto de vista técnico, el gobierno nacional transforma activos en liquidez con el compromiso de recomprar ese oro una vez cancelado el capital e intereses. Es posible que se produzcan nuevas operaciones colocando el oro como garantía, aun cuando estas operaciones se dificultan por el hecho de que el oro fue trasladado a Venezuela en el año 2.011 como símbolo de la recuperación de la soberanía. En realidad, la ubicación física del oro es un elemento secundario. Aun cuando estuviera depositado en Valle de Guanape, la realidad es que parte del oro pertenece en este momento a la banca internacional.

Derechos Especiales de Giro: Según cifras del BCV, en agosto de 2014, Venezuela declaraba entre sus activos, la posesión de aproximadamente 3.2 millardos de dólares en DEG, instrumento negociable que corresponde al país en su condición de socio del FMI. Según informaciones de prensa, Venezuela habría realizado un segundo retiro de fondos, con lo que se totalizaría 1.8 millardos de bolívares de liquidez que ha recibido el Banco Central de Venezuela a cambio de estos activos. Es bueno destacar que los ciudadanos venezolanos nos enteramos de esta operaciones porque el FMI publica el saldo de DEG mantenidos por los países miembros. La casta que hoy gobierna Venezuela considera que no es necesario informar a los ciudadanos o a la Asamblea Nacional sobre estas operaciones con los ahorros de la República.

Cuentas por Cobrar: En el marco del convenio PetroCaribe, Venezuela mantenía cuentas por cobrar a los países socios por 6 millardos de dólares aproximadamente. A principios de año, se realizó una operación de descuento a través de la cual se vendió la deuda que República Dominicana mantenía con el país, para adelantar los pagos y recibir liquidez. En términos nominales, de una deuda de 4.038 millones de dólares, Venezuela aceptó recibir sólo 1.933 millones para poder monetizar de inmediato esa deuda. Operaciones similares están planteadas con Jamaica y Uruguay, de acuerdo con informaciones de prensa. Cabe destacar que el convenio PETROCARIBE, que originó la deuda y por tanto la pérdida patrimonial por el descuento otorgado, sigue vigente.

CITGO: Insistentemente se viene manejando la posibilidad de que el gobierno Venezolano venda la empresa CITGO en los Estados Unidos. Aun cuando la discusión sobre la conveniencia de mantener la propiedad sobre ese activo es de vieja data, las necesidades de recursos del gobierno nacional pusieron nuevamente sobre la palestra esa posibilidad. De acuerdo con información de prensa, varias empresas manifestaron interés pero la negociación no se concretó.

Ante esa situación, se decidió realizar una operación de endeudamiento de CITGO mediante la emisión de bonos en el mercado Norteamericano con la finalidad de levantar recursos que se enviarían a Venezuela. Estas operaciones representaron un flujo de liquidez por el orden de 2.5 millardos de dólares. Parte de esta emisión de bonos fue garantizada con los activos (refinerías) de la empresa CITGO.

Más deuda: Desde principios de año, el presidente Maduro emprendió una gira por Rusia, China y Qatar para, entre otras cosas, conseguir financiamiento que le permitiera al país, superar con éxito la coyuntura de un ingreso petrolero mermado. En tal sentido, el presidente anunciaba al país en el mes de enero que había encontrado “el oxígeno suficiente para cubrir la caída de los precios petroleros” 

De estas operaciones de deuda con Qatar no se supo más nada.

A pesar de que en enero se anunciaba un nuevo préstamo de China por 20 millardos de dólares, es en abril cuando se retoma el tema y se habla de un préstamo por 10 millardos de dólares. Parte de ese dinero, -según informaciones de prensa 8 millardos- estarían atados a proyectos mientas que únicamente 2 millardos estarían a disposición del estado venezolano. Un informe de Bank of América de Junio de 2.015 asegura que sólo se ha recibido la mitad de ese préstamo, y que un monto de 5 millardos de dólares estaría por recibirse en el segundo semestre del año.

Como se observa, el gobierno nacional ha utilizado todas las posibilidades a su alcance, en cuanto a la utilización de activos externos para poder cumplir sus compromisos de corto plazo con los tenedores de bonos. Un brutal recorte en las importaciones que se traduce en mayor escasez, desabastecimiento y recesión en el país, más endeudamiento y el remate de los pocos activos externos con que cuenta el país (considerando que durante la bonanza petrolera no se ahorró nada en el FEM, y nadie conoce el paradero de los recursos depositados en los fondos paralelos como el BANDES y el FONDEN) le ha permitido al gobierno levantar liquidez por el orden de 20 millardos de dólares y cruzar en 2015 hasta la otra orilla.

Si no ocurre un aumento súbito en los precios petroleros durante el segundo semestre del año que coloque el barril Brent en 100 dólares y lo mantenga allí durante 2016, es muy poco probable que el gobierno pueda pagar las obligaciones el próximo año. En Febrero 2016 vece el Global 2016 por 1.5 millardos de dólares.

Por lo pronto, felicitaciones a los que tuvieron el estómago para comprar o mantener los bonos de PDVSA y de la República en sus portafolios.


@jhernandezucv

lunes, 23 de febrero de 2015

Debe Venezuela abandonar PETROCARIBE? Algunas ideas

Dentro de la propuesta de ¿QUE HACER? se ha insistido en la necesidad de abandonar ó suspender el mecanismo de PETROCARIBE como parte de un conjunto de medidas de emergencia, orientadas a la superación de la brutal crisis económica que atraviesa el país en estos momentos. En la carta del economista  Felipe Perez Martí al presidente Nicolás Maduro se lee:

"Lo segundo, es abandonar Petrocaribe. Puedes dar cuando tienes. Pero cuando necesitas, si tus amigos son solidarios, tienen que darte ellos a ti. No desangrarte y condenarte a la muerte. Pide un Petrocaribe que implique que recibes solidariamente ahorita, no que te desangras más y más"

Es necesario que Venezuela abandone PETROCARIBE? ¿Que solucionaríamos con eso? Veamos

Históricamente, Venezuela siempre ha sido un acreedor neto de los países de Latinoamérica. Los acuerdos de Puerto Ordaz en 1974, el pacto de San José y otros tantos acuerdos tanto bilaterales como multilaterales, colocaron a Venezuela como una fuente de recursos para el financiamiento de programas orientados al desarrollo de países de la región y como elemento fundamental del proceso de integración Latinoamericana. Eso nos conduce a una primera pregunta: en ausencia de PETROCARIBE ¿que tipo de mecanismo de integración económica se propone? claro está si es que se propone alguno y si se considera la integración latinoamericana como un objetivo estratégico ó siquiera relevante?

Algunos cálculos propios basados en información de la banca internacional, arrojan lo siguiente:

Excluyendo el acuerdo con Cuba, según Morgan Stanley Venezuela estaría destinando en teoría unos 129mbd a honrar los compromisos de PETROCARIBE de los 162 que totalizarían los compromisos pactados. 



Por el actual nivel de precios del mercado petrolero y que situaré una vez más en 65$/bl, Venezuela estaría financiando el 40% de la factura petrolera lo cual representaría en 2015 un sacrificio de caja de unos 1.2 millardos de dólares que bien podrían ayudar a paliar los problemas de cashflow en divisas que presenta el país al menos hasta 2017.



Las razones para permanecer en PETROCARIBE en este contexto valen más ó menos que 1.2 millardos al año? No hay una respuesta única para eso, todo dependerá de la evaluación de criterios de geopolítica en los cuales no soy experto.

Es PETROCARIBE conveniente para Venezuela?, para sus ciudadanos? No. Al menos como está concebido en los actuales momentos.

La reciente negociación para el cobro adelantado a República Dominicana y los similares que estarían por venir con Jamaica entre otros son sin duda alguna, una pérdida patrimonial para el país, por lo que continuar con el mecanismo tal como está concebido en este momento es simplemente contrario al mejor interés de la nación.

Que podría hacerse?

En primer lugar, renegociar las condiciones de financiamiento para aproximarlas a las condiciones de los mercados financieros internacionales a los que se enfrenta Venezuela en su condición de deudor. Una referencia podría ser las condiciones que existían en el marco del Pacto de San José.



Renegociar las posibilidades de pagos en productos, por cuanto podríamos estar incurriendo en un doble subsidio, al recibir bienes como parte de pago, en condiciones subóptimas respecto a otros oferentes en el mercado global.


Lo más importante: titularizar periódicamente los saldos deudores de los países beneficiarios y utilizar esos títulos para el financiamiento de exportaciones no petroleras desde Venezuela hacia esos países. De este modo, las condiciones privilegiadas que nos otorga nuestra condición de país petrolero, servirían como herramienta para abrir pequeños mercados naturales para Venezuela para la colocación de exportaciones no petroleras. Es una estrategia similar a la utilizada por el BNDES de Brasil ó cualquier otro banco de exportación del mundo.

Abandonar PETROCARIBE por una situación financiera coyuntural es reemplazar lo importante por lo urgente, pero mantenerse dentro del mecanismo sin modificar sus condiciones es casi criminal con el país. Hay que avanzar con mecanismos concretos de integración Latinoamericana pero no puede Venezuela ni ningún país  por si solo asumir los costos de ese proceso.

Son sólo ideas..

@jhernandezucv