sábado, 23 de enero de 2016

Venezuela 2016, el colapso de una sociedad inviable



No es verdad que la brutal crisis económica que vive el país y que condujo al presidente Maduro a solicitar ante la Asamblea Nacional la aprobación de un absolutamente innecesario decreto de Emergencia Económica se originara debido a la vertiginosa caída en los ingresos por exportación petrolera experimentado durante el año 2015. Evidentemente, en un país altamente dependiente de las importaciones, con elevados vencimientos de deuda externa durante el 2016, con un sistema productivo coyunturalmente postrado y estructuralmente dependiente de importaciones e incapaz de generar divisas y un nivel peligrosamente reducido de reservas internacionales y activos  externos, los efectos negativos de la reducción de ingresos por exportaciones, se ven acrecentados en virtud de una política económica desquiciada y más grave aún, por la aparente incapacidad de la clase política dirigente de entender el agotamiento de un modelo de gobierno basado fundamentalmente, en el reparto de la renta petrolera, y no en el desarrollo de las potencialidades económicas del país, y en el desarrollo humano de sus ciudadanos.

Pero toda crisis es una oportunidad y la actual crisis no es la excepción. Podría decirse de hecho, que es la mejor oportunidad que ha tenido el país para desacoplarse de los vaivenes del ingreso petrolero y avanzar en el previsiblemente doloroso proceso de abandonar nuestra absoluta y muchas veces inadvertida dependencia de la renta petrolera.

La venezolana es, en este momento, una sociedad inviable. El elemento sobre el cual se ha desarrollado el proceso económico y social venezolano –la renta petrolera- este año muestra un agotamiento excepcionalmente notable –en lo que va de año el precio del barril de petróleo ronda los 23$- y aun cuando pudiera recuperarse ligeramente en el segundo semestre, la realidad es que, ni en 2016 ni en los años por venir el ingreso petrolero permitirá sostener el modelo de sociedad que hemos sido. A despertarse.

Y es que la adicción a los subsidios corre por nuestro ADN social. Todos en alguna medida hemos recibido bienes y servicios sin pagarlos a su real costo – incluso sin saberlo – todo con cargo a la renta petrolera. Lo “público” y lo “gratuito” se han internalizado de tal modo en nuestros códigos morales, que el despertar será duro, muy duro. Desde educación y salud, hasta viajes al exterior, pasando por alimentos, medicinas, gasolina, viviendas, servicios básicos y no tan básicos tendrían en ausencia del subsidio petrolero, un costo muchísimo más elevado que el que hoy percibimos los ciudadanos. Pregúntele a cualquier colombiano, chileno o argentino.

Y el sector productivo no se queda atrás. Mientras que el ciudadano es subsidiado en la compra de un pollo importado de Brasil a tipo de cambio artificialmente bajo, el “empresario” criollo ha recibido explícita o implícitamente beneficios como exención o rebaja de impuestos, condonación de deudas y un relativamente regular flujo de divisas para su acumulación en el exterior. El sector privado criollo ha sido históricamente incapaz de generar divisas pero ejercen una presión descomunal para sembrar en la sociedad, la idea del “derecho” o la inevitable necesidad de acceder a divisas como condición insoslayable para poder seguir trabajando. La siempre presente amenaza de los despidos logra por lo general su propósito y no es por cierto, un mal exclusivo de Venezuela, aunque los episodios en esta tierra de gracia alcanzan características absurdas, como el hecho de que se paralicen las líneas de producción de compotas, porque las tapas del frasco son importadas. Aun así, en este momento, hay ejércitos de economistas, políticos y funcionarios de todo tipo –incluyendo muchos de los que componen el recién creado Consejo de Economía Productiva- devanándose los sesos por idear la manera de encontrar los 20-25 millardos de dólares que necesita el país este año para cubrir sus necesidades, dejando intacto eso sí, la estructura renta – dependiente de la sociedad venezolana. Borrachos peleando por la botella vacía.

Debe entenderse que, si no se cambia la estructura de subsidios –los explícitos y los no tan obvios- que hoy abarcan casi cualquier área del proceso económico venezolano, no habrá préstamo chino, del FMI, o rebote del precio del petróleo que pueda financiar el modo de vida de la sociedad criolla que cuenta con los dudosos honores de contarse entre los principales consumidores mundiales de bienes que no se producen dentro de sus fronteras –pasta, pan de trigo, o whisky escocés, por ejemplo.
Y no se trata sólo de aumentar ó reducir. No se trata sólo de magnitudes sino de estructura. Los ciudadanos debemos ser capaces de pagar –y nuestros ingresos deben permitirlo- el valor real de los bienes y servicios que recibimos aun cuando esto es perfectamente compatible con la existencia de subsidios explícitos, condicionados y focalizados para que nadie se quede atrás. El uso de la renta petrolera debe utilizarse con criterio de sustentabilidad intergeneracional, para la cobertura de las necesidades más básicas de la sociedad y para el desarrollo de capital físico y capital humano. Inversión en el futuro.

Restablecer los mecanismos de ahorro cuando se incrementen los ingresos petroleros por encima de un nivel determinado de precios, implantar las obligaciones contributivas de los ciudadanos para la sostenibilidad de la inversión social y el sistema de pensiones, el desmontaje progresivo de la estructura de subsidios regresivos que propician el derroche de recursos, y la implantación de un sistema cambiario flexible que diferencie entre sectores potencialmente generadores de divisas y aquellos demandantes netos de dólares producto de la renta petrolera, son apenas los primeros pasos para el desmontaje de la sociedad rentista que permitirá el surgimiento de una economía realmente productiva. Sólo sobrevivirán las empresas e instituciones más aptas, aquellas cuyo valor creado les permita autosustentarse.  Es un proceso doloroso pero indispensable y puede comenzar ya. Growing pains.

@jhernandezucv
Discusionpolticavzla.blogspot.com










sábado, 16 de enero de 2016

Un decreto de emergencia económica con objetivos políticos






Cuando el presidente Maduro realizó hace pocos días la designación de un nuevo gabinete económico, debo confesar que, al contrario de la mayoría de mis colegas, asumí las nominaciones con un tímido optimismo respecto a la posibilidad de que la dura realidad de la economía estuviese produciendo en el gobierno nacional una genuina voluntad de rectificación. Sacar a Carlos Osorio y José David Cabello del gabinete económico me pareció excelente y designar a Rodolfo Medina en Finanzas mejor aún. Claro, no había leído hasta entonces “el pensamiento económico” de Luis Salas. Alegría de Tísico.

Entre otras cosas, el presidente Maduro decía a su gabinete económico, en medio del exhorto al trabajo y la obtención de resultados, palabras más o palabras menos “por plata no se preocupen, que aquí lo que hay es dinero”, un par de semanas después tenemos…

Una emergencia Económica

El 15/01/2016 se hizo oficial la anunciada intención del ejecutivo nacional, de someter a  consideración de la Asamblea Nacional y la opinión pública una propuesta de decreto de emergencia económica que permita atender eficazmente la situación “excepcional, extraordinaria y coyuntural” por la que atraviesa la economía nacional y garantice a la población disfrutar de los servicios básicos.
El mismo día “casualmente” el Banco Central de Venezuela publicó un informe de muy pobre nivel técnico donde finalmente se le comunica al país, algunas cifras sobre indicadores relevantes de la economía nacional al cierre del tercer trimestre de 2015, que confirma lo que ya era de claro para la población: el 2015 fue un año terrible en el aspecto económico, alcanzando registros record de inflación (141,5% anualizada), disminución del producto interno bruto (-7.1%) y caída en los ingresos por exportación petrolera (-52%). Es este el contexto de la emergencia económica.

Nótese que las cifras publicadas por el BCV corresponden al cierre del tercer trimestre del 2015, es decir que el alto gobierno debía conocerlas mucho antes que la opinión pública. Considérese adicionalmente que el presidente Maduro tuvo a su disposición hasta hace sólo 15 días, una ley habilitante que le permitía tomar todo tipo de decisiones y sin embargo, se optó por modificaciones menores a la ley de ISLR y e ITF –intentos desesperados de raspar la olla de la recaudación fiscal- además del adefesio de una nueva reforma a la Ley del BCV que claramente aspira a mantener el control sobre el ente emisor.

Es decir, la emergencia económica que durante tantos meses fue advertida por diferentes sectores de la vida nacional, incluyendo sectores del chavismo y que fue olímpicamente ignorada por las autoridades, milagrosamente ha aparecido como tema en la agenda del gobierno nacional. Hasta allí, estaría bien la cosa sino fuera por…

Los aspectos contemplados en el decreto de emergencia

Una revisión del articulado del decreto, permite identificar algunos grandes aspectos en los cuales se puede agrupar los objetivos de política que el ejecutivo nacional aspira a lograr con la aprobación del referido decreto:

En cuanto al artículo 2 del referido decreto

1.- Los literales 1 y 2 se refieren al tema presupuestario, con lo cual el gobierno aspira poder manejar las finanzas públicas exactamente de la misma manera en que ha venido haciéndolo durante tantos años y que son justamente parte de las causas que nos trajeron hasta aqui: con un presupuesto mal formulado, financiado con créditos adicionales, con mucha opacidad y sin rendición de cuentas. ¿Usar las economías (excedentes) del presupuesto de 2015? Esto es básicamente un asunto administrativo, ya que la realidad es que el déficit fiscal, ronda el 20% de PIB y el estado ha apelado a la monetización del déficit para poder cubrir sus compromisos.

2.- Los literales de 4 al 7 se refieren a la posibilidad de reducir lo que podríamos llamar “las fricciones burocráticas” que el mismo estado ha creado en su afán controlador y que en reiteradas oportunidades los gremios profesionales y empresariales han solicitado sean simplificadas con la finalidad de imprimir dinamismo y reducir costos en las transacciones relacionadas con el comercio exterior y que hacen de Venezuela uno de los países menos competitivos del mundo en materia portuaria y aduanera. Es decir, el gobierno solicita permiso para saltar todos esos obstáculos –reconoce que existen-. ¿No sería mejor eliminarlos del todo? Es bueno hacer notar que en varias ocasiones el presidente Maduro se ha referido a este punto y el SENIAT junto a BOLIPUERTOS han realizado esporádicos operativos para agilizar los procesos, regresando luego a la dinámica usual de la matraca, las coimas y las flechas como proceso regular en las importaciones y exportaciones del país.

En cuanto al literal 4 que se refiere en particular a “agilizar” las compras estatales obviando los trámites de contrataciones públicas hay poco que decir. Los decretos de emergencia son el sueño cumplido de los corruptos, comisionistas e intermediarios de toda clase de modo que es casi seguro que tengamos los mismos resultados que con la emergencia alimentaria, la emergencia en infraestructura vial, la emergencia eléctrica y otras tantas emergencias cuyos efectos más notables son el crecimiento de activos financieros en Andorra y otros paraísos fiscales.

3.- El literal 8 se refiere a la posibilidad de “requerir” a las empresas públicas y privadas que incrementen su producción. Es decir, se asume que las empresas no producen más por una decisión consciente, deliberada, y no por las limitaciones de recursos –y de capacidad gerencial como es el caso de la mayoría de las empresas estatales- por lo que, el decreto en modo alguno podría constituirse en un estímulo a la producción (como si podría serlo una política sensata de precios internos, para lo cual no se necesita ningún decreto especial). Los recursos de ocupar empresas y activos del sector privado en este momento ya son recursos previamente utilizados con escasos ó nulos resultados. Esperan obtener resultados diferentes haciendo exactamente lo mismo. De locos.

4.- Finalmente, el artículo 4 en la manera como está redactado ha generado temores sobre la posible implantación de un “corralito” financiero lo cual descarto completamente ya que no hay activos alternativos hacia los cuales migrar legalmente los recursos que se encuentran en la banca. Lo que preocupa de este artículo es que parece confirmar la rumorada aplicación de estrategias antiinflacionarias no convencionales como la reducción real del efectivo en manos del público como una manera de limitar el volumen de transacciones, la fuga de billetes y el incremento de precios. Esta estrategia, de existir, no produce sino molestias a los ciudadanos y no tiene ninguna influencia en la escalada de precios, como lo ratifican las cifras oficiales publicadas por el BCV.

En resumen, la promulgación del decreto de emergencia parece ser una herramienta más política que económica, orientada en primer lugar, a restaurar la capacidad del ejecutivo de continuar manejando la economía nacional del mismo modo en que venía haciéndolo antes de que cambiara la correlación de fuerzas en la asamblea nacional y que es justamente, parte de las causas de la grave crisis que vive el país. Por otra parte, el ejecutivo nacional busca introducir la tesis de una “responsabilidad compartida” entre el poder ejecutivo y el legislativo en el proceso de ajuste económico que desde hace tiempo viene demandando la economía nacional. En tal sentido, un rechazo de la bancada opositora en la asamblea nacional a la aprobación del decreto, sería utilizado por el ejecutivo para culpar a la asamblea de “negar” las herramientas para la superación de la crisis. Parece una apuesta política de muy, muy corto plazo cuyo resultado neto se desconoce pero que no cambia en absoluto las terribles perspectivas económicas para 2016.

@jhernandezucv

Discusiónpoliticavzla.blogspot.com

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Un último consejo: Libérate Nicolás





Ante los recientes resultados electorales en las elecciones parlamentarias, son muchas las reflexiones y los análisis publicados por parte de comentaristas políticos de todas las tendencias, aunque a decir verdad, a partir de las declaraciones de importantes dirigentes del gobierno nacional, se puede inferir que no han leído ninguno de esos documentos, sino que en se acentúa aún más el aislamiento, la ceguera y la soberbia de la pandilla que hoy dirige los destinos del país.

En esa onda de reflexiones, análisis, cartas abiertas, recomendaciones y distribución de culpas, me he tomado la libertad de formular algunas recomendaciones no solicitadas para el presidente Nicolás Maduro, epicentro indiscutible de las culpas y responsabilidades ante el proceso de destrucción del capital político heredado del difunto presidente Chávez y conductor –literal- del proceso de destrucción de bienestar más acelerado que haya experimentado la economía nacional, desde la guerra federal del siglo XIX.

Nicolás, no tienes nada que perder!

Sabes que no tienes capital político propio, lo cual no es necesariamente una debilidad. Llegaste al poder apoyado por el pueblo chavista siguiendo la recomendación explicita del presidente Chávez. Una vez llegado al poder, te estalló una bomba de tiempo por las enormes distorsiones económicas acumuladas durante el gobierno tu mentor. Sin embargo, tu mayor responsabilidad ha sido continuar con políticas erradas y no tener la valentía de cambiarlas.

Hasta ahora, estarías pasando a la historia en el mejor de los casos, como un personaje gris, sin trascendencia. En el peor de los casos tu legado será la destrucción de un enorme capital político heredado y el fracaso del chavismo como un experimento político alternativo a las ideas dominantes de la economía del mercado.

De modo que no tienes nada que perder, no tienes la más remota oportunidad de ser reelecto como presidente lo cual es un peso enorme para otros funcionarios con tales aspiraciones pero del cual tu estas libre. Piénsalo bien. Sin tener esas ataduras de las aspiraciones de liderazgo internacional o de que se hagan escuelas con tu nombre en el futuro, en realidad tienes mayor rango de acción que cualquiera de tus homólogos en ejercicio o de tus predecesores en el cargo.

Que puedes hacer entonces?

Intenta gobernar con el pueblo, dejando de lado a los diez carajos que te mantienen como rehén político. Abandona esa herencia putrefacta conocida como “El Legado” y que cada quien interpreta como le da la gana. Tú no eres Chávez, deja de imitarlo. Guarda por él, el mismo respeto que guardarías por cualquier difunto. Amalo, venéralo, rézale pero por dios deja de intentar gobernar como él.

El presidente eres tú. No dejes que los emperadorcitos que acumularon poder con Chávez digan nada respecto a tu forma de gobernar. Imprímele tu propio sello a tu gestión y mándalos a la mierda



Destétalos

Agradécele al círculo de sabios que te rodea los favores recibidos, promételes que contigo sus secretos estarán a salvo y despídete de todos aquellos que formaron parte del gobierno de Chávez. Jaua, Jorge, Delcy y Hector Rodriguez, Diosdado y su combo, Bernal, Tareck, y Ameliach entre otros, que ganaron sus espacios de poder y sus clientelas políticas gracias a su vinculación con Chávez no son para nada un soporte político adecuado y de hecho, estoy seguro de que apuestan a tu fracaso. Aunque Jaua por ejemplo, te prometa que “el “aporta no sé cuántos votos, que maneja su propio colectivo armado etc, mándalo largo al carajo. Gobierna sin intermediarios con el pueblo que te apoya, por poco que parezca. Quizá te lleves una sorpresa. ¿Qué tienes que temer? Ya no tienes chance electoral alguno y estos apoyos no te salvan de nada, ni siquiera de un golpe de estado. Es más me atrevo a asegurar que por allí van los tiros en este momento.

Lo más importante: abandona “El legado”. Solo toma lo bueno y abandona esas taras mentales que tanto daño nos hacen y que han llevado al país al foso en el que se encuentra. Entiende que el estado no lo puede todo. Que el empleo público no es una solución social de largo aliento. Que la política social no es una dadiva del gobierno, mucho menos una lotería donde tu asignas a los afortunados ganadores el otorgamiento de un beneficio y por tanto “te deben “algo.

No puede faltar que te deslastres de todos los adulantes y aplaudidores de oficio que desde la época del presidente Chávez, se han pegado a la teta del estado y manteniéndose de bajo perfil han logrado durante años sobrevivir a las sacudidas de la burocracia estatal. La fórmula es simple: todo el que hay apoyado por acción o por omisión, las medidas que hoy todos saben que nos están jodiendo como sociedad, los que no advirtieron o lo hicieron tímidamente, mándalos también a la mierda. En ese lote entrarían Sanguino, Cabezas, Farias y muchos de los palangres y cagatintas que hoy copan el sistema nacional de medios públicos.

Inicia la desestatización de todo lo que el estado ha acumulado en estos años. Transfiérele la propiedad de las empresas estatales no estratégicas mediante la entrega de acciones a los trabajadores, a las cajas de ahorro. Democratiza la propiedad. Ser empleado público o beneficiario de alguna beca no es la máxima aspiración de un ciudadano.

En fin Nicolás, si te deslastras del peso de los prejuicios, y te alejas del nido de alacranes al que se refirió Müller Rojas aun tienes una oportunidad. De hecho, podrías hacer una verdadera revolución, no solo dentro de la izquierda mundial sino en general establecer un nuevo modo de hacer política, sin partidos y sin  herencia política. Solo bienestar. Piénsalo

@jhernandezucv
discusionpoliticavzla.blogspot.com



martes, 8 de diciembre de 2015

Asi sufre un dirigente del PSUV la traición del pueblo



Llegó a la oficina del ministerio muy temprano para lo habitual, 9:00am para ser más exactos. Todos sus subalternos estaban impresionados de lo inusualmente madrugador del director –caciquito-. Todos habían tenían el dedito morado y una foto de su voto en su celular por si acaso, como constancia de que la brutal paliza que habían recibido no era su culpa. En realidad eran fotos que bajaron de Instagram.

El tipo entra mal encarado, no da los buenos días pero nadie los espera, están acostumbrados a que el director entre sin saludar, escoltado por dos o tres cargamaletas de siempre, su cuñado, una prima y un jalabolas rotativo espontáneo. Los tres con cargos gerenciales en áreas que no dominan y con la potestad de llegar a la oficina al mismo tiempo que su jefe. No hacen nada en todo el día pero se van a las 8:00pm como todo buen revolucionario.

La persona de mantenimiento que se contrató para atenderle –un cargo que él ordenó crear en la ya abultada nómina del instituto- le trae el café y su agua mineral de botellita, esa de la marca que a él le gusta y que se compra exclusivamente para él, aunque por supuesto, la paga la institución.

Saca su Ipad del maletín de piel Mario Hernández que compró en oferta en el Duty Free en su último viaje hace dos semanas, coloca sobre el escritorio su Iphone 5 y su billetera Louis Vuitton, enciende el televisor de 42 pulgadas de última generación con servicio de satélite que ordenó comprar para su oficina y sintoniza VTV. Enciende el computador HP que compró por adjudicación directa a la cooperativa de su concuñado y entra a la patilla.com para enterarse de las noticias que no aparecen en VTV.

¡Tremenda paliza! Los memes y la jodedera de las redes sociales, que en otros casos le divierte, hoy le preocupa. La derrota del PSUV en las parlamentarias puede tener consecuencias en su modo de vida, ese modo de vida que tanto anheló y que lo llevó en sólo dos años desde una casa en La Pastora, a un apartamento a todo dar en La Boyera, además de la finquita en La Puerta, Trujillo, el apartaco en Higuerote, y el apartamento “del culito” en la guaira. Miami dos veces al año, los juegos del Madrid en el Bernabeu, las carreras de F1, Los Roques en Yate, los mercados en Aruba,  todo está en riesgo. Menos mal que tiene una caleta en el HSBC para los “rainy days”. Razón tenía mi general Perez cuando le aconsejó guardar en moneda dura la comisión que recibiera de la compra en la última emergencia alimentaria. La leche en polvo sí que es un buen negocio, y si está por vencerse, tanto mejor.

Se mira en el espejo. Se acomoda la corbata Louis Vuitton, las yuntas Gucci, la chaqueta Ferragamo y reflexiona: lo hice todo bien: reuní las patrullas, todos mis subalternos armaron las suyas, me tenían ladillao mandándome las fotos de sus votos. Pagué a tiempo los aguinaldos y los bonos para que la gente votara contenta. Les organicé un MERCAL, conseguí que les vendieran unos vergatarios y hasta los inscribí en la lista pa ver si les venden una nevera. Si mi gente no cumplió los boto y me sabe a m… la ley del trabajo.

Su jefe también hizo lo suyo. Tapó los huecos de la calle, que ya tenían más de un año pero ¡que va! Se pasó de agallúo. De los 40 taxis que le dieron para regalar solamente entregó 10. De los treinta que le dio al capitán este sólo entregó cinco fiaos y los otros los vendió muy caros y los compradores los denunciaron por tuiter. Se pasan.

Hace varias llamadas al exterior, consulta sus estados de cuenta. Se reúne con el Jefe de Compras, y el de presupuesto para ver que queda por allí para gastar. Hay que agotar el presupuesto antes de... Uno no sabe, mejor es estar preparado. Llama al primo de la cooperativa para que le venda equipos de seguridad, extintores, montacargas y haga algunas modificaciones al edificio. Ya él sabe cómo es la vaina de las tres cotizaciones. Giren los anticipos de una vez y después hacemos el papeleo.

A las 11:00am sale a almorzar. Llama a un culito y en la vía,  su mayor preocupación es donde almorzará hoy. El Maute Grill ya aburre, El Alazán igual, además no quiere encontrarse a ningún conocido que le muestre otro meme o le lea una cadena de Instagram. Ya habrá algún sitio en las mercedes donde pueda campanear un “mayor de edad” como le gusta llamarle al escoces que compra por cajas en Aruba.

Absorto en sus pensamientos, en la soledad de su Hummer H4, -su esposa salió hoy en la Four Runner y el otro tiene un ruidito- el caciquito reflexiona sobre las causas de la derrota. Un pueblo malagradecido, acostumbrado a que le regalen todo, se vende por una harina Pan. A pesar de que los camaradas del partido regalaron más de la mitad de las tablets, computadoras y celulares que les asignaron para la campaña, esa gente sigue inconforme. Ay si gran vaina, una lloradera por una medicina para el cáncer, ó un pernil ¿es que no han visto lo que dijo la OMS sobre la carne? El pueblo se vendió, no comprendió la grandeza del legado. Desleales. Por más que uno se esfuerza en conseguirle un operativo a cielo abierto para dos pollos cada 15 días, esta gente no se conforma.

Además, uno también es pueblo y sufre los embates de la guerra económica. El cirujano plástico de mi esposa se fue del país por la inseguridad y hacerle las lolas a la carajita con la que salgo me costó 10 veces más que lo que le costó hacérselas a la carajita anterior hace sólo dos años. Ese Uribe si que es un desgraciado.

No se había dado cuenta, pero en el súper sistema de sonido que le instaló a la camioneta suena el CD que le obligaron a aprenderse “el pueblo es sabio y paciente…”


@jhernandezucv

lunes, 30 de noviembre de 2015

¿Qué puede hacer por la economía venezolana, la nueva Asamblea Nacional?







La nueva Asamblea Nacional cuya composición parece que será, en términos de representación política, la más equilibrada en muchos años, tiene un importante rol que jugar en la reconstrucción de la devastada economía nacional. Si los actores políticos de la oposición logran alcanzar la mayoría de curules y se proponen realizar un trabajo parlamentario serio, no deben pisar el peine de la repolarización política que fije las prioridades de la nueva AN en el siguiente ciclo electoral de corto plazo (la remoción por diferentes vías constitucionales del presidente Maduro) sino que debe orientar su trabajo en favor del interés de la mayoría del país que hoy exige un cambio importante en la conducción de la economía nacional.

Los límites del poder de la Asamblea Nacional

Además de las limitaciones que representa la Sala Constitucional del TSJ, la nueva Asamblea Nacional asume su rol en el contexto de un poder nacional dividido, por lo que el alcance de sus atribuciones se limita en resumidas cuentas a equilibrar poderes, controlar al poder ejecutivo y a legislar en favor de sus electores. Debido a esto, es totalmente falaz la idea vendida por sectores de la oposición, de que a partir de un triunfo opositor en la asamblea nacional, la situación del país cambiaría dramáticamente.

El manejo de las divisas, la política cambiaria, la política petrolera y la política fiscal sigue en manos del poder ejecutivo, asi como la mayoría de gobernaciones y alcaldías. Siendo así, sigue recayendo en el poder ejecutivo la responsabilidad en la conducción del país y por tanto, en la evolución de las grandes variables económicas y sociales.

¿Qué puede hacer la nueva asamblea nacional?

La hegemonía política que desarrolló el presidente Chávez, así como los errores de la oposición política cuando renunció a hacerse un espacio en el parlamento con la finalidad de deslegitimar el gobierno, condujeron a que la Asamblea Nacional que hemos tenido en años recientes, no haya cumplido con el importante rol que por diseño institucional le corresponde. Como se afirma en el Editorial de la Revista SIC del Centro Gumilla en su edición de Noviembre 2015, el parlamento nacional se convirtió en un lugar donde “…no se debate nada, sino que se corean consignas y se vota lo dictaminado por el Ejecutivo, excluyendo cualquier labor de fiscalización al gobierno y de debate nacional”

Es por ello, que deben identificarse claras oportunidades de mejora inmediata. Espacios de acción parlamentaria donde la nueva correlación de fuerzas, en defensa de los mejores intereses difusos de sus electores, contribuya a sentar las bases institucionales donde descansará el proceso de reconstrucción de la economía venezolana, independientemente de los actores políticos que dirijan ese proceso. Yo como elector, voy a exigir –léase bien, exigir, y ud también debería hacerlo-, que la nueva asamblea nacional se enfoque durante 2016 a los siguientes puntos (en materia económica):

1.       Interpelaciones: Es necesario que la nueva AN en su rol como contralor solicite la interpelación –y divulgue oportunamente el respectivo informe- de importantes funcionarios públicos, que por su responsabilidad en el manejo de recursos y por la importancia de su gestión, son de vital interés para los ciudadanos. Me atrevo a proponer de una vez a un grupo: Presidente del BCV, Presidente de PDVSA, Ministro de Finanzas, Ministro de Vivienda, Ministro de Industrias, Ministro de la Defensa, Vicepresidente de la República. A partir de las informaciones aportadas por estos funcionarios, podremos tener un panorama más claro de la situación real del país.

2.       Presupuesto Público: Es bien sabido que el presupuesto público de Venezuela es un instrumento sin ningún valor informativo o de planificación. La formulación anual del presupuesto de gastos basado en cifras sin fundamento económico, subestimando los conceptos para luego generar desde el primer día, solicitudes de créditos adicionales para cubrir magnitudes de gasto no previstas, es una de las aberraciones administrativas más importantes que deja el chavismo en su paso por el estado venezolano. La nueva Asamblea Nacional debe generar un importante debate sobre la idoneidad del presupuesto de cara al 2017, sin incurrir en la tentación populista de aprobar todos los créditos adicionales que el ejecutivo tenga a bien proponer durante 2016, con la excusa de que son para la “inversión social”. Sentar las bases para un manejo serio de los recursos del estado, sin extender cheques en blanco pero sin sabotear, velando por cada bolívar entregado pero sin paralizar el país. Ese sería el reto.

3.       Endeudamiento con China: La constitución nacional en su art 154 establece que “Los tratados celebrados por la República deben ser aprobados por la Asamblea Nacional…” Así mismo, el art 187 establece claramente que entre otras cosas, es obligación de la Asamblea Nacional “Autorizar al ejecutivo nacional para celebrar contratos de interés nacional…”
     
    En tal sentido, y dada la inminente realización en 2016 de al menos una operación de crédito de la república con China en el marco de la estrecha relación entre ambas naciones, y en el contexto del severo déficit de divisas que enfrenta el país para el próximo año, es necesario que se restituya el rol de la Asamblea Nacional en el control del uso de esos recursos. Todos los convenios internacionales del país –salvo los relacionados con la seguridad nacional- deben ser conocidos por la nueva Asamblea Nacional, y deben divulgarse sus condiciones para el conocimiento de los ciudadanos.

    En resumen, si bien estas elecciones parlamentarias no son la panacea, bien podría ser un punto de partida para el necesario proceso de reinstitucionalización de Venezuela, con un efecto directo e inmediato sobre la situación económica del país. Si la Asamblea Nacional es secuestrada para dirimir confrontaciones político electorales bastardas, estaría poniéndose de espaldas al país, con claras consecuencias en los siguientes ciclos electorales. Una nueva Asamblea Nacional que represente y que le devuelva al ciudadano parte del poder usurpado por una cúpula que se rehúsa incluso a entregar la información que es de interés general, sería un acierto político de efectos económicos prolongados. Pronto lo sabremos.

¿Por cierto, los diputados de su preferencia han dicho algo respecto a esto?


@jhernandezucv

martes, 24 de noviembre de 2015

La Victoria de Macri: Una derrota de la izquierda







La victoria de Mauricio Macri en las elecciones presidenciales argentinas podría estar iniciando un nuevo ciclo político en América Latina, generado a partir del agotamiento de un período de gobiernos progresistas de orientación a la izquierda que a pesar de haber logrado significativos avances en el bienestar de la población de sus países, hoy se enfrentan casi irremediablemente a su desalojo del poder político. Estos avances en materia social fueron financiados durante una década con la mejora de los términos de intercambio en el contexto del llamado súper ciclo de precios altos de los commodities, y por el cambio cualitativo en la configuración del poder geopolítico global. Más avanzó China en su rol de superpotencia, más se beneficiaron los países del tercer mundo, a través de inversiones, préstamos y exportaciones hacia el gigante asiático. Esas condiciones han cambiado y con ello, las preferencias políticas de los ciudadanos

El ascenso de Macri al poder revela una vez más que, dada la incapacidad que por diseño parece mostrar el capitalismo globalizado y corporativizado de hoy en día para satisfacer las necesidades –incluso las más básicas- de millones de personas alrededor del mundo (también en países desarrollados donde se observa una creciente depauperación de la clase media y la clase trabajadora) las preferencias políticas de las sociedades se comportan como un péndulo cuyo movimiento va de izquierda a derecha y viceversa cada cierto tiempo, además de recorrer los diferentes grados con que las políticas públicas son ejercidas, de acuerdo a la caracterización ideológica que se le otorgue.

En Latinoamérica, el triunfo electoral de Hugo Chávez en 1.998 y su estilo político anti establishment, desató un viraje hacia la izquierda en una región del planeta donde las políticas neoliberales –Reaganomics y Tatchernomics- arrojaron un balance negativo en materia de bienestar. El Caracazo de 1.989, el efecto Tequila en México y la destrucción de la economía Argentina en la era Menem, abonaron un terreno fértil para el resurgimiento de una izquierda desprestigiada y derrotada. Recordemos que en una misma época nuestros países estuvieron dirigidos por personajes como Carlos Salinas de Gortari, Fernando Collor de Mello, Carlos Menem y Carlos Andrés Pérez entre otros. La búsqueda de opciones era urgente.

Lula en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina, Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua y hasta Torrijos en Panamá, Bachelet en Chile, Humala en Perú, Tabaré Vásquez y Pepe Mujica en Uruguay han sido entre otros, producto del efecto contagio que el triunfo de Chávez produjo en la región. Considérese también que incluso en países donde la izquierda no ha dominado el poder ejecutivo se ha producido un importante avance de los sectores progresistas en espacios de poder político local, como fue el caso de Gustavo Petro en la Alcaldía de Bogotá o la cantidad de votos que logra capitalizar Andrés López Obrador en cada elección en México.

Ciclo político del péndulo

La oscilación de derecha a izquierda en las preferencias políticas de la sociedad tiene un comportamiento más o menos similar en cada país que se revise: Ante la implantación de políticas promercado, desregulatorias (las llamaremos neoliberales por simplificación) le sucede un acelerado empobrecimiento de la población y en particular la clase media. En la búsqueda de la eficiencia económica, se producen recurrentes crisis de desempleo, caídas del salario real y el deterioro de la capacidad del estado para influir positivamente en la economía. Ante este panorama, es natural que el discurso reivindicador y redistributivo de la izquierda coseche triunfos políticos que le permitan acceder nominalmente al poder (digo nominalmente para referirme a la superestructura institucional por cuanto las relaciones de producción permanecen igual). Rápidamente, las políticas de corte social restauran parte del bienestar perdido. Subsidios, aumentos del salario mínimo, congelación de tarifas y precios entre otras medidas típicas producen una sensación de mejora en la población. En los casos de Bolivia, Argentina y Venezuela en la última década se produce además un resurgimiento del estado como propietario de medios de producción y como proveedor de bienes a la sociedad.

Por qué el péndulo regresa a la derecha?

Ser de izquierda es relativamente sencillo cuando no se maneja el poder político, o la responsabilidad administrativa de la dirección de una estructura de gobierno por pequeña que esta sea. ¿Quién no quiere un mundo más igualitario, erradicar el hambre, la contaminación y las guerras?

Los movimientos de izquierda que controlaron el poder político en Latinoamérica recientemente se han agotado rápidamente al no saber satisfacer las naturalmente crecientes expectativas de la sociedad una vez superada la depauperación inicial. Es perfectamente normal que una vez recuperada la capacidad de compra, o un nivel mínimo de subsistencia, los ciudadanos aspiren a la satisfacción de nuevas necesidades. Es aquí donde la izquierda fracasa estruendosamente, en la comprensión de las necesidades humanas, en el sentido de la famosa Pirámide de Maslow.

Pirámide de necesidades humanas de Abraham Maslow


 





La izquierda parece quedarse atascada cuando las necesidades de un país superan en complejidad a una ingesta mínima de calorías. Algunos fardos ideológicos y creencias inamovibles como el principio de reivindicación (dar sin exigir como compensación de penurias anteriores) la lucha permanente en contra de un enemigo (real o inventado, externo o interno) que le excusa de todo error, la creencia de que se puede mejorar la situación de los más pobres desmejorando a los no tan pobres, la ampliación de la esfera de influencia del estado en el funcionamiento de la sociedad invadiendo casi siempre el espacio natural de la racionalidad individual o colectiva, la sustitución de los incentivos por el garrote y lo más importante, la pretensión de desconocer las leyes que caracterizan el comportamiento del mercado. Redistribuir riqueza a partir de una situación inicial, con legitimidad política y legalidad es relativamente fácil pero insostenible en el tiempo. Crear riqueza, bienestar, y prosperidad de manera sostenible en el tiempo (incluso en los conceptos de bienestar alejados del consumismo asociado con el capitalismo moderno) es una tarea mucho más compleja y requiere de un instrumental científico, técnico, político y gerencial del que la izquierda ha carecido y que, muchas veces es atacado al considerarle producto del capitalismo y no de la evolución de las capacidades productivas de la sociedad.

Macri, una nueva (y muy corta) ilusión

Las perspectivas para el pueblo argentino no son alentadoras. Macri parece representar la ortodoxia proliberal más similar a los años 90 del siglo pasado que a lo que se requiere en la segunda década del siglo XXI. La adopción del fracasado credo liberal y la sempiterna promesa del efecto derrame, el realineamiento de la política exterior para restar potencial a los tibios mecanismos de integración regional y por supuesto, el reposicionamiento de sectores empresariales en la conducción del estado son con casi total certeza, contrarios al mejor interés del pueblo argentino, incluyendo por supuesto a su sector productivo, trabajadores y clase media. Sobre las prácticas empresariales antiéticas y antideportivas de Macri en su trayectoria como empresario también hay abundante material.

Macri llega al poder en buena medida gracias al posicionamiento en el imaginario colectivo, del empresario exitoso como icono de lo que la gente quiere (y podría, de acuerdo a la idea generalizada) llegar a ser. Ricardo Martinelli en Panamá, Gustavo Noboa en Ecuador (candidato derrotado), Sebastián Piñera en Chile, Vicente Fox y más recientemente Enrique Peña Nieto en México son la encarnación de ese fenómeno sociológico que atribuye a empresarios y gente adinerada en general, una serie de virtudes que perfectamente le permitirían conducir exitosamente los destinos de una nación (recuérdese el éxtasis que embriaga a quienes ven en Lorenzo Mendoza un potencial presidente de Venezuela). Los resultados, en todos los casos mencionados, demuestran que estas experiencias no han sido en absoluto, exitosas. Pero la idea sigue allí.


Macri llega al poder ayudado por el tremendo desprestigio que la experiencia izquierdista más importante en los últimos años, el chavismo, acumula en Venezuela. La destrucción de la economía nacional en el contexto de elevados ingresos petroleros y la utilización de tales recursos en provecho de los intereses políticos y crematísticos de una minoría son utilizados como ejemplo mundial del fracaso de las formulas políticas alejadas del mainstream pro mercado. A pesar de los múltiples desaciertos, la corrupción y el estancamiento (en términos de progreso y bienestar) de la gestión Kirchner, el nuevo presidente y el ejército mediático que lo acompañó, reciben un apoyo más bien pequeño en término de diferencia de votos obtenidos. El mensaje implícito es claro, no es una victoria de su visión de sociedad, es una derrota de una izquierda incapaz de evolucionar.

@jhernandezucv

jueves, 19 de noviembre de 2015

La entrega de taxis regalados. De cómo el populismo destruye las buenas iniciativas








El populismo predomina en la ideología del equipo –más bien montoneras, tribus- que hoy dirigen los destinos de Venezuela. La permanente orientación hacia el logro de objetivos electorales de cortísimo plazo, impide que el gobierno del presidente Maduro asuma de forma medianamente decente, la enorme responsabilidad de conducir los destinos de este país. Un conjunto de taras mentales, intereses creados, una debilidad política considerable y definitivamente las mafias militares y civiles que se gestaron durante la era del Chavismo imposibilitan un cambio de rumbo de este país, mi país, tu país. Resulta que en alguna medida y paradójicamente el gobierno del presidente Maduro nos salió liberal, por aquello de dejar hacer, dejar pasar.

La nueva reforma a la Ley de Precios Justos, que de acuerdo a la propaganda oficial hace temblar a bachaqueros y acaparadores, resume bastante bien todas las características negativas del gobierno del presidente Maduro y que explica la aparentemente inagotable sucesión de disparates que emanan desde los poderes públicos. Debo aclarar que la oposición no pinta nada mejor y que el populismo no es exclusivo del Chavismo. El prof Jose Guerra, economista de reconocida calificación y candidato a diputado por la MUD y su solicitud de restituir el cupo de dólares a viajeros es prueba contundente de ello.

También hay cosas positivas pero….

Pero el gobierno también lanza strikes cada cierto tiempo. La atención a la infraestructura vial bajo la gestión de Haiman el Troudi ha sido uno de ellos. Por otra parte, la política social del presidente Maduro parece haberse enfocado en la continuidad de la expansión de la cobertura de las pensiones de vejez, en la entrega de viviendas a través de la GMVV (por cierto parece que tendrá que cortarse el bigote) en el fortalecimiento de los sistemas de transporte público, y en la dotación de Canaimitas y Tablets a los estudiantes de la educación pública. Aunque cada uno de esos programas carece de sostenibilidad y amparan enormes negociados de corrupción, debo reconocer que el enfoque en un número reducido de programas bandera de fuerte impacto social es preferible a la política del hipermegaestado que impulsó el presidente Chávez cuando los ingresos petroleros lo permitieron. Si el país no se estuviera cayendo a pedazos en todos los demás aspectos de la vida sería un enfoque con méritos. Cuando se inicie el proceso de reconstrucción económica e institucional del país, será perfectamente válido el foco de la política social en un número limitado de programas de alto impacto, incluyendo por supuesto, el sector salud.

… hasta las cosas buenas las hacen mal

Lo que hacen con las manos lo desbaratan con los pies, reza el dicho popular. La entrega de viviendas, la inauguración de obras de infraestructura sin culminar, la distribución de las canaimitas, las pensiones y los autobuses se hace con el evidente propósito de favorecer a los candidatos del gobierno. La fusión entre estado y partido se hace descaradamente evidente cuando un acto de gobierno, como lo es la entrega de tablets a estudiantes de la UNEFA en Guatire, se retrasa hasta que llegue “El Potro Alvarez”, representación del nuevo hombre del Madurismo quien además de llegar con varias horas de retraso, tiene la potestad de dar un discurso político electoral en las instalaciones de la universidad y fungir como una figura del estado a quien se le debe el favor de haber recibido el referido dispositivo. La manera de pagar el favor está clara: votos.

Episodios como este se repiten a diario en todo el país. Desde un mercado a cielo abierto hasta la inauguración de un hospital, son los escenarios propicios para demostrar que lo que el venezolano recibe es gracias a los próceres del PSUV. Lo mismo hace la oposición desde las pocas posiciones de poder que le quedan. Cuenta la leyenda que en Miranda hay un gobernador y aunque nadie lo ha visto en tales funciones, su secretaria de gobierno hace uso descarado de los recursos de la gobernación para su campaña electoral.

Y el más reciente caso de como una buena idea se convierte en algo tremendamente perjudicial para el país: la entrega de los taxis chinos.

El presidente Maduro ha anunciado que antes de terminar el año 2015 se entregarán 10.000 taxis en todo el país. Esta iniciativa, de ser manejada correctamente podría ser de un  impacto económico y social positivo. Desde el punto de vista económico, considerando los potenciales encadenamientos que ofrece el sector automotriz, una demanda garantizada de 10.000 unidades podría reactivar en alguna medida el ensamblaje local. Si a eso le sumamos el hecho de que el estado es propietario de empresas fabricantes de rines, de vidrios, y de moldes de asientos y que además hay un sector privado fabricante de cauchos, baterías y algunas autopartes es perfectamente posible insuflar algo de vida a la cadena de valor automotriz en el país. Para eso se necesita: asignación de divisas (a un precio real, sin subsidio) un precio de venta razonable que otorgue margen de beneficio a los productores y lo más importante, dejar a un lado las taras mentales que pretenden concentrar en el estado los mecanismos de comercialización. El estado cuenta además con banca y empresas de seguros por lo que se podría generar condiciones favorables también en esos sectores. En este esquema, no tendrían que ser 10.000 taxis, podrían ser 30, 40 ó 50 mil ya que la iniciativa se autofinancia y se hace sostenible en el tiempo.

Desde el punto de vista social, dada la precarización del empleo formal, un taxi se convierte en sí mismo en una microempresa, con lo cual se benefician directamente miles de familias sin recaer sobre los hombros del estado semejante carga, más allá de los sacrificios fiscales iniciales y el riesgo asociado al impago y la siniestralidad de los vehículos siendo incluso una oportunidad para darle salida a los excedentes de nómina estatal improductiva que se acumularon en años recientes. Por otra parte, una masiva oferta de taxis influye en la regularización de un servicio que refleja perfectamente el actual desquiciamiento de la economía, afectando a los usuarios y que termina afectando la competitividad de la oferta turística en todo el país.

Pero no. Nada de esto ocurre. Se adjudican los carros bajo un sistema opaco, a los amigos de los amigos. Se pone en las manos de una burocracia comprobadamente corrupta el poder de decidir quién puede acceder a tales beneficios de la renta petrolera. Por otra parte, el presidente ofrece entregar los carros totalmente gratis para evitar la corrupción. ¿Qué le da derecho al presidente de regalar algo que no es suyo? ¿Por qué algunos tienen que pagar y otros no? La política social se convierte en un bingo, una lotería y a quien le salga el número se beneficia. Si no, un amigo militar y una cantidad de efectivo te ayuda a solventar los escollos. Finalmente, el valor agregado nacional de los pocos vehículos que se ensamblan es muy bajo por no decir inexistente.


En fin, lo que se ha hecho es darle más poder a una burocracia corrupta, continuar con el sectarismo y fomentar la búsqueda de la flecha y el contacto como único medio de sobrevivir el desbarajuste en el que vivimos. Es nuevamente la destrucción de la institucionalidad y el despilfarro de los recursos que son de TODOS los venezolanos.

@jhernandezucv