miércoles, 20 de mayo de 2015

Recomendación Gerencial: Keep it Simple

Las grandes y complejas organizaciones empresariales modernas, esas que nos maravillan por sus sofisticadas estructuras, representadas en una intrincada maraña de líneas de reporte determinadas por diferentes criterios: funcionales, geográficos, por producto/servicio/categoría, por proceso, por segmento de mercado etc. han llegado a ese complicado nivel de estructuración producto de la necesidad de adaptarse a los requerimientos que plantea el dinámico y complejo entorno al que se enfrentan. El crecimiento estructural y su creciente complejidad son un mal necesario. Las organizaciones empresariales funcionan así “a pesar de” y no “gracias a” esa complicada estructura. 

Debido a ello, las periódicas reestructuraciones de las grandes organizaciones empresariales usualmente lo que buscan es simplificar estructuras y procesos, librarse del peso imperceptiblemente ganado en la operación diaria; podríamos decir, que se busca perder grasa. Los famosos spin-off se producen cuando una idea, un proyecto ó una investigación luce prometedora. La escisión de la estructura madre, grande y pesada fomenta la innovación, la experimentación. Se entiende que el peso de la estructura resta rapidez, movilidad, capacidad de respuesta y de adaptación.

Por ello, una sencilla recomendación gerencial: MANTENGALO SIMPLE. Cada vez que el entorno le transmita la idea de la necesidad de una nueva “cajita” en la estructura de su empresa ó el área a su cargo, hágale caso a Phil Collins: think twice.

En el caso Venezolano, dada la rigidez del mercado laboral, incorporar personal a la plantilla de la organización debe ser el último recurso. Evalúe primero el proceso involucrado: ¿es muy diferente de otros ó puede integrarse adecuadamente en un proceso ya existente? ¿es absolutamente necesario? Y, tal vez la más importante ¿puede hacerlo un tercero?

Gerencia Minimalista. La Belleza de la simplicidad

Es natural la tentación de algunas empresas de asumir por su cuenta, la realización de actividades en lugar de contratarlas con un tercero. Si quieres que algo se haga bien, hágalo ud mismo, podría ser el principio orientador de tales prácticas. Otra razón puede ser el manejo de costos: se asume que los proveedores cobran mucho por sus  servicios, por lo que, hacer esa tarea con recursos internos se traduciría en significativos ahorros para la empresa. Pregúntese primero ¿Cuánto puede ser la ganancia de mi proveedor? Es esa magnitud la que ud puede estar ahorrando si acaso. ¿Vale la pena realmente que ud se complique asumiendo tareas que no se corresponden con el objeto principal de sus responsabilidades? Es muy fácil perder el foco de cuales son realmente los criterios de evaluación de su trabajo como gerente ó responsables de un área u organización, por ello, recuérdelas siempre, manténgalas a la vista, recítelas si es necesario. Dependiendo de la naturaleza de su trabajo seguramente será evaluado por unos cuantos pocos criterios, ó factores críticos de éxito:

Si es el área de producción: volúmenes alcanzados versus planeados, volumen de mermas etc.

Si es el área de compras/logística: abastecimiento oportuno, fallas de inventario, cumplimiento de tiempos etc.

Si es el área de mantenimiento: disponibilidad de equipos, tasa de fallas etc.

Si es tesorería y finanzas: días calle de cobranzas, provisión de incobrables, ratio de endeudamiento

Si es RRHH: rotación de personal etc.

En resumen, si Ud. como gerente conoce sus objetivos y las medidas de evaluación de su desempeño, cada nuevo procedimiento que se le ocurra debe contribuir con ellos, no demorarlos, no encarecerlos, aun cuando este nuevo proceso persiga otros objetivos igualmente loables. ¿Qué aporta este nuevo proceso a mis métricas de desempeño, a mis KPI’s? Una gerencia de lo esencial, de los factores críticos de éxito es lo que podríamos llamarle un estilo gerencial minimalista.

En el manejo del estado y sus empresas puede apreciarse claramente la tendencia de abarcar cada vez más tareas, demostrando la inconveniencia de esa estrategia. Se ha pretendido por ejemplo, sustituir el manejo profesional de los seguros por un manejo interno, con escasos ahorros pero con un importante impacto en la calidad del servicio prestado a los usuarios, quien termina siendo la variable de ajuste en estos procesos. Podría asegurar que asumir directamente los servicios a los trabajadores como proveedurías, transporte, comedores etc es una pésima idea, una trampa de la cual es muy difícil salir, ya que se “crean” derechos y se asumen obligaciones en la provisión de servicios que siempre, léase bien, siempre, dejan gente descontenta y dispuesta a obstaculizar en retaliación el buen desempeño organizacional. Sub contratar esos servicios no medulares, en los cuales la empresa no necesita ser especialista no es en modo alguno tercerización. No debemos confundirnos en eso.



Econ. Javier Hernandez
@jhernandezucv

martes, 12 de mayo de 2015

El VP Arreaza, liquidez monetaria, precios y Monopoly




Hace un par de meses, el Vicepresidente de la República Jorge Arreaza afirmó que “en Venezuela hay leyes económicas que no se aplican” debido a su carácter neoliberal (http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/politicas-publicas/arreaza--hay-leyes-economicas--que-no-aplican-en-v.aspx)

En esa ocasión el Vicepresidente de la República se refería a la relación, ampliamente conocida en la ciencia económica entre el crecimiento de la liquidez y el crecimiento de los precios. Al parecer, el alto gobierno cuenta entre sus asesores a personajes que niegan la validez de tal relación, descalificándola por ser de carácter neoliberal. Así estamos

Es cierto que bajo ciertas condiciones, un aumento en la liquidez no necesariamente se traduce en inflación. Si hay una rápida capacidad de reacción de la oferta agregada, los saldos reales podrían ser absorbidos en forma relativamente rápida por un nuevo nivel de actividad económica. Hasta allí no hay problema, pero ese no es el caso de Venezuela.

El problema se presenta cuando se pretende utilizar las manipulaciones monetarias para cubrir de forma recurrente los crecientes déficits fiscales de un estado como el venezolano, manejado desde hace varios años como la hacienda particular del gobierno, con atención principal en los aspectos electorales, y sin la debida atención a los equilibrios económicos necesarios.

Las últimas cifras publicadas por el BCV luego de varios meses de mantenerlas escondidas de la opinión pública, revelan que la “asistencia financiera” del BCV a PDVSA supera al mes de marzo de 2015, la suma de 925 millardos de bolívares. Casi un trillón por si no lo recuerdan.

Como funciona eso?

PDVSA debe financiar gastos en bolívares, entre ellos los “aportes al desarrollo social”, es decir, misiones sociales, construcción de viviendas, además de regalías, impuestos, dividendos etc para que el fisco disponga de recursos para el funcionamiento del estado: nóminas, hospitales, educación entre otros. En vista de que el dinero no le alcanza, PDVSA emite unos pagarés (es como firmar un vale) a favor del Banco Central de Venezuela, quien entrega a PDVSA y esta posteriormente al fisco, una cantidad de dinero nuevo, que no proviene de la venta de petróleo, ni de la producción interna del país. Simplemente el Banco Central “crea” ese dinero con el que el gobierno termina pagando las pensiones, los salarios etc. Cuando ese dinero llega a las empresas y los particulares, estos deben decidir entre invertir, ahorrar o gastar. Como no hay oportunidades rentables de inversión, no hay bienes durables que comprar, no hay posibilidades de ahorrar en divisas, y con estas tasas de interés, dejar el dinero en el banco significa perder, entonces la decisión más lógica es gastar. Además Todo el dinero creado en forma primaria va a los bancos quienes tienen que prestarlo para poder pagarle a los ahorristas, por lo que cada bolívar creado por el BCV para financiar a PDVSA termina convirtiéndose en dos, tres, cinco bolívares.

A donde van todos esos bolívares? Van detrás de la misma cantidad de bienes preexistentes en la economía, ya que la producción no solo no ha aumentado sino que ha disminuido y por otra parte, las importaciones, que han sido durante muchos años la variable que mantuvo el abastecimiento bajo cierto control se desploman dada la crisis del sector externo por la caída del precio del petróleo, ocasionando  una cantidad cada vez menor de productos en relación con una cantidad cada vez mayor de bolívares. Sin duda, los precios tienden a aumentar; aunque el vice Arreaza no quiera verlo.

Pero digamos que ud razona como el Vicepresidente Arreaza y se rehúsa a relacionar la cantidad de dinero en la economía con la inflación. Para ud, la culpa de la inflación la tienen desde Obama hasta el portugués (ahora chinos) del abasto excepto el gobierno. En ese caso, recurro a un ejemplo que usé hace poco con mi hijo de 12 años para explicarle la situación.

Monopoly

Todos hemos jugado alguna vez en la vida Monopolio, ese juego de mesa que en algún momento se dijo fue incluso prohibido en la Unión Soviética. En ese juego hay una cantidad limitada de propiedades, cada una con un valor relacionado con su ubicación, también hay cuatro ferrocarriles y dos servicios públicos.

Cada jugador comienza con 1.500 unidades monetarias, las cuales debe invertir correctamente para ganar dinero. Aun después de que todas las propiedades han sido compradas y todas tengan casa y hoteles, la cantidad de dinero en el juego sigue siendo la misma. No hay creación de dinero, sólo cambio de manos de ese dinero. Los jugadores comienzan a negociar para poder apoderarse del juego y ganar, para ello compran y venden propiedades. Allí actúan la oferta y demanda y cuando se ponen de acuerdo en el precio, se transa la propiedad.

Supongamos que como somos muy vivos, para evitar que los jugadores se vayan a la quiebra tan rápido, sacamos fotocopia a los billetes, multiplicando por cinco la cantidad de dinero que le toca a cada uno. Es decir que ahora, en lugar de comenzar con 1.500 Ud. comienza ahora con 7.500.

Que va a pasar cuando Ud, quiera comprar a otro jugador digamos, un ferrocarril? Antes la cantidad de dinero en el juego le permitía comprar un ferrocarril de 200 en un precio determinado. ¿Ahora, cuanto le va a pedir el vendedor para que le sea atractivo? ¿Cuánto está ud dispuesto a ofrecer por el ferrocarril si ahora tiene 5 veces más dinero? Eso es más o menos lo que ocurre en este momento con la economía venezolana y una cantidad de papeles sin valor que usamos como billetes. Por eso un carro usado de gama media cuesta más de cien mil dólares a la tasa oficial CENCOEX.

Una liquidez creciente con una escasa oferta de bienes, sin alternativas de ahorro, sin acceso a bienes durables, sin oportunidades de inversión y con pésimas expectativas sobre el futuro inmediato. El coctel perfecto para una hiperinflación de origen monetario. Por eso ya nadie se pregunta si la inflación pasará de 100% este año. Ahora la pregunta es si llegará a 200%. Es posible si seguimos como vamos

Econ. Javier Hernandez

@jhernandezucv

viernes, 24 de abril de 2015

EL DÓLAR CENCOEX NOS ESTÁ MATANDO

No es el dólar SIMADI, con todos los problemas derivados de su deficiente implantación y  escasa oferta. Tampoco es el dólar paralelo, cuya cotización altamente manipulada no refleja los fundamentos de la economía, pero que tiene un inmenso poder en la fijación de precios internos y la formación de expectativas. Tampoco es el imperio norteamericano, Rajoy, Uribe, Felipe Gonzalez ó algún otro miembro del selecto grupo de expresidentes que pululan por el mundo pregonando las virtudes que sus gestiones escasamente pudieron exhibir. El corazón de la catastrófica crisis económica actual es la tozuda política de mantener una tasa de cambio a Bs. 6,30 por dólar, una tasa irracional desde cualquier punto de vista.

Como bien lo expresó el economista venezolano de Bank of América Francisco Rodriguez: Si en EEUU vendieran los biletes de 10 USD a 1 USD, ellos también se quedarían sin dólares. Podría decirse que eso ocurre en Venezuela: el gobierno insiste en vender a Bs. 6,30 un recurso relativamente escaso por el que hay gente dispuesta a pagar Bs. 300. La demanda por supuesto es infinita, y sólo la improbable posibilidad de conectarse bien y recibir un poco de esa piñata, bien vale el esfuerzo para diseñar y ejecutar toda suerte de trampas, sobornos y demás mecanismos de corrupción para concretar las fabulosas ganancias que bien pueden alcanzar 4.000%. Ni el narcotráfico es tan rentable.

La congelación del tipo de cambio así como otros precios, cuando se prolonga en el tiempo, ha sido siempre una pésima política. Lo era cuando el presidente Chavez lo adoptó como herramienta antiinflacionaria y lo es ahora. Antes, las consecuencias negativas de tal política pudo ser cubierta con masivas importaciones, en una época en que los altos precios petroleros y el crédito externo financiaron una política de gasto público continuamente expansiva que se tradujo –como hoy se demuestra- en un insostenible bienestar para el venezolano, reflejado muy especialmente en un notable repunte del consumo. Ahora, cuando el ingreso petrolero se reduce a la mitad ¿tiene algún sentido mantener la misma política?

La enorme sobrevaluación que representa un tipo de cambio a Bs. 6,30 por dólar y que representa el 98% del total de divisas que se suministran a la economía, genera un gran cúmulo de distorsiones que impiden siquiera soñar con un mejoramiento de la situación en el corto plazo, representando una especie de piedra de tranca que, al ser removida, podría permitir que otras medidas de política puedan contribuir a una mejora progresiva en la complicada situación económica que hoy azota a los venezolanos. Devaluar el dólar CENCOEX es condición necesaria, indispensable diría yo, pero no suficiente.

El dólar CENCOEX deja sin liquidez al estado para cumplir con los enormes compromisos de gasto e inversión que requiere el país, ocasiona pérdidas a PDVSA, que debe financiar gastos en bolívares devaluados con una cada vez mayor cantidad de dólares; estimula el contrabando de extracción al producir enormes diferenciales de precio que son un poderoso incentivo al arbitraje, aniquila la producción nacional, genera inflación vía escasez, produce desórdenes monetarios debido a la impresión de dinero sin respaldo para financiar el gasto, y como efecto colateral de la situación, se forman verdaderas mafias –con todo lo que esto significa en términos de criminalidad- que se aprovechan de la situación y que luchan con bastante éxito para conservar inalterado el actual orden de las cosas, al tiempo que se destruye la capacidad de emprendimiento e innovación de la sociedad, reemplazándole por una visión de corto plazo orientada a conectarse apropiadamente con los contactos necesarios para participar del festín y lograr sobrevivir.

El primer paso para solucionar un problema es reconocer su existencia. El dólar barato nos está matando como sociedad, si el presidente Maduro no se da cuenta de eso y comienza al solventarlo, alguien más lo hará más temprano que tarde. De eso no debe caber duda

@jhernandezucv


jueves, 16 de abril de 2015

Importaciones y Escasez en Venezuela

No importa que el Banco Central de Venezuela, el gabinete económico y el propio presidente de la República se nieguen a divulgar ante la opinión pública las cifras de escasez: el drama del desabastecimiento es sufrido a diario por todos los venezolanos sin distinción, y en una amplísima gama de rubros que va desde leche en polvo, pasando por pañales y medicinas hasta repuestos de maquinarias, vehículos e incluso boletos aéreos. Según Datanálisis, el índice de escasez en el mes de Marzo de 2015 ronda el 57%.

En cuanto a las causas de tan grave situación, podría decirse que hay básicamente dos posiciones: por una parte, los representantes del gobierno nacional han señalado la existencia de una “guerra económica” orquestada por sectores nacionales y trasnacionales adversos políticamente al gobierno, que pretenden generar malestar social, descontento y protestas por parte de la población con la intención de promover por diferentes vías –constitucionales o no- la salida del poder del presidente Nicolás Maduro.

En la acera de enfrente, se encuentran quienes como yo, piensan que la actual situación de desabastecimiento y su hermana siamesa, la inflación, son consecuencias claras principalmente de decisiones de política económica tomadas a lo largo de varios años y que hoy manifiestan con fuerza sus previsibles y muchas veces alertadas consecuencias, entre ellas especialmente el tema que hoy nos ocupa, el desabastecimiento y la escasez.

En cuanto a la producción nacional, en ausencia de cifras oficiales debemos referirnos a los problemas de producción que enfrentan las empresas tanto privadas como públicas. De las empresas estatales podemos señalar casos emblemáticos como la paralización de los centrales azucareros en manos del estado, las torrefactoras de café expropiadas, las productoras de harina de maíz del grupo Fernández Berrueco, la expropiada MONACA, Lácteos Los Andes entre otras productoras de alimentos exhiben un notable decrecimiento en su funcionamiento. Por otra parte, se conoce de la paralización intermitente de empresas privadas por falta de insumos, empaques y envases etc. La opacidad en las cifras oficiales y la perniciosa costumbre de no hacer públicos los informes de gestión de los ministerios en sus páginas web impiden cuantificar apropiadamente la influencia que un mermado aparato productivo nacional tiene sobre el más reciente –y persistente- repunte del desabastecimiento y la escasez.

Por otra parte, la congelación de precios como política antiinflacionaria condujo a la reducción de la producción en muchos rubros, debido a la imposibilidad de producir y comercializar internamente con niveles de precio por debajo del costo de producción. Esa situación, reconocida por el propio estado al permitir ajustes esporádicos de grandes magnitudes como mecanismo de alivio temporal de la escasez de ciertos rubros, ha producido una situación de abastecimiento intermitente, a la vez que potencia el atractivo del contrabando como mecanismo para la obtención de rentas por la explotación del diferencial de precios entre Venezuela y por ejemplo, Colombia.


LAS IMPORTACIONES COMO FUENTE DE OFERTA AGREGADA

                Aunque decirlo es una perogrullada, los productos que la población demanda ó son de origen nacional ó son  importados. Ya hemos visto como se ha afectado la producción nacional, veamos ahora el comportamiento del otro componente de la oferta agregada: las importaciones.

El estado Venezolano, en su creciente rol como actor económico de primer orden, en el marco de un modelo económico que propugna un nuevo equilibrio económico donde el estado actúa como productor directo de bienes y servicios, contrarrestó las consecuencias de este tipo de medidas anti empresa privada con un masivo crecimiento de las importaciones del país, apalancadas con un abundante ingreso petrolero y catalizadas por la política de anclaje cambiario como mecanismo para el control de la inflación.


Cifras del Banco Central de Venezuela evidencian que en el lapso 1997-2014, las importaciones de bienes y servicios se incrementaron a una tasa de 9,5% interanual en promedio, con lo cual se dio soporte a la política social del estado Venezolano, la redistribución del ingreso, el incremento del consumo y con ello, el conjunto de indicadores sociales exhibidos a lo largo de estos años como evidencia del incremento en el bienestar de la población y el éxito del modelo económico.

Grafico Nº 1


Como se muestra en el gráfico 1, las importaciones crecieron, desde un valor de 16.7 millardos de dólares en 1.999 hasta un record de 59.3 millardos en 2012, en clara sintonía con lo referido por el ex ministro Giordani en cuanto a que en ese año, se hizo un uso extremo de los recursos para poder ganar las elecciones y preservar el poder político. En el gráfico 2 se demuestra que el chavismo como modelo económico presentaba como rasgo inherente, un constante incremento de las importaciones. El chavismo es, sin duda, un modelo basado en el consumo.

Gráfico Nº 2



Algunas consideraciones adicionales que permiten evaluar la política comercial del país y la utilización de las importaciones como instrumento para suplir el estancamiento ó reducción de la producción nacional como consecuencia de la adopción por parte de la administración Chávez de cierto tipo de medidas económicas, son las relacionadas con la participación por sector institucional, sobre el total de importaciones registradas en el país. En este sentido, las cifras del Banco Central de Venezuela revelan el incremento en la participación de las importaciones públicas en el total, en detrimento del sector privado. Aun cuando se incrementa el monto destinado a las importaciones, la situación de desabastecimiento intermitente de ciertos rubros, ya presenta varios años.

Gráfico Nº 3


Gráfico Nº 4


Dentro del argumento de la guerra económica como explicación a la grave crisis de desabastecimiento que enfrenta el país, voceros del gobierno nacional han insistido en señalar la responsabilidad del fraude y la simulación de importaciones por parte de empresas privadas que han recibido la aprobación de divisas por parte del estado y no realizan la importación de los bienes, perjudicando gravemente a la nación. Esta versión aunque es sólo una explicación parcial del problema, es innegable y está reforzada además por la denuncia de la ex presidenta del Banco Central de Venezuela y ratificada por el ex Ministro de Economía Jorge Giordani en el sentido de señalar la fuga de más de 20 mil millones de dólares a través de empresas de maletín que generaron enormes ganancias cambiarias por la desviación de dólares hacia la especulación en el mercado paralelo.
Nótese que los esquemas de corrupción asociados al mercado cambiario y las importaciones, ocurren justamente en un período en el que se incrementa notablemente la participación de las empresas estatales en las importaciones totales. La firma Ecoanalítica por ejemplo, estima que las importaciones ficticias en el sector público alcanzaron los 22,7 millardos de dólares en el lapso 2003-2012

Debe hacerse notar adicionalmente, que el flujo de importaciones condiciona además, los volúmenes de producción interna, por lo que en un escenario de disminución de importaciones, la presencia de productos nacionales en los anaqueles se ve afectada, dada la dependencia de la industria nacional, de insumos de origen importado tales como materias primas, empaques, maquinarias, repuestos etc. En este sentido, las cifras del BCV demuestran como los bienes intermedios han constituido en el lapso analizado la mayor proporción del total de importaciones.

Gráfico Nº 5


Gráfico Nº 6


¿Medidas económicas con efecto retardado?

                Algunos amigos e incluso colegas militantes del oficialismo han argumentado en defensa de la hipótesis de la guerra económica, que, si el problema son las expropiaciones, el control de precios, y el anclaje cambiario ¿cómo es que entonces, los problemas de escasez y desabastecimiento se presentan con tanta intensidad en este momento y no antes? Para ellos es claro que se trata de una estrategia de la oposición política nacional e internacional para derrocar al presidente Maduro, en la difícil coyuntura que le ha correspondido dirigir a partir de la muerte del presidente Chávez, líder indiscutido del proyecto político en el poder.

En primer lugar, no es cierto que el problema del desabastecimiento sea algo nuevo, atribuible al momento político posterior a la muerte de Chávez. Recordemos que el escándalo de los alimentos descompuestos importados por PDVAL, se deriva justamente entre otras cosas, de la importación acelerada y sin planificación de miles de toneladas de alimentos para cubrir el V Plan Excepcional de Desarrollo Económico y Social para el Abastecimiento de Alimentos de la Cesta Básica, Materia Prima para la Elaboración de Alimentos y otros Productos Agroalimentarios de Primera Necesidad (Gaceta Oficial N° 38.811 de fecha 15-11-2007)

Por otra parte, es difícil comprobar estadísticamente si es cierto que en años recientes el fenómeno de la escasez y el desabastecimiento estaba ausente de la dinámica social del venezolano. Al respecto, puede observarse el comportamiento mensual del índice de escasez que dejó de publicar el BCV y que, experimentaba ya en 2012 una notable aceleración. Se lee en la nota de prensa de noviembre de 2013:

El indicador de escasez ascendió de 21,2% a 22,4%, mientras que el índice de diversidad de productos en el mercado descendió de 124,2 a 106,7.

En esa misma nota, se hace referencia a los valores históricos de dicho índice incluso en períodos de elevadas importaciones y una elevada participación del estado en tales importaciones. En 2012 por ejemplo, año record de importaciones, la escasez fue mayor en los dos años previos.

Gráfico Nº 7
Índice de escasez publicado por el BCV


Fuente: BCV http://www.bcv.org.ve/c4/notasprensa.asp?Codigo=10985&Operacion=2&Sec=False

                Otro argumento utilizado con frecuencia trata sobre el consumo: la recuperación del ingreso del venezolano a consecuencia de una política social distributiva produce que los ciudadanos ahora demanden mucho más bienes, por lo que los mismos se hacen escasos. Bajo este argumento queda claro que las políticas económicas del estado no se apoyaron en una expansión de las capacidades de producción del país sino que se apalancó básicamente sobre un creciente ingreso petrolero que permitía cubrir con importaciones, la renovada capacidad de compra del venezolano. En este sentido, las cifras del INE evidencian que las importaciones aumentaron más que el consumo, por lo que la escasez evidenciaría una severa caída de la producción interna.


Gráfico Nº 8


En ausencia de cifras actualizadas por parte del BCV y el INE, me he valido de información emitida por fuentes estadísticas de algunos socios comerciales para intentar inferir las magnitudes del ajuste que estaría haciendo el gobierno nacional, en respuesta a la crisis del sector externo que enfrenta el país como consecuencia de la abrupta disminución en la cotización internacional del petróleo en el contexto de importantes desembolsos por pago de deuda en lo que resta del año.
Se observa que, según el DANE, las exportaciones de Colombia hacia Venezuela presentan en el mes de Enero, una disminución de 68% respecto al mes de enero de 2014, de 49,08% respecto a enero de 2013 y de 41,8% respecto a enero de 2012.

Tomando cifras del Ministério do Desenvolvimento, Indústria e Comércio Exterior de Brasil (http://www.desenvolvimento.gov.br/) se observa que las exportaciones desde Brasil a Venezuela en el primer bimestre del año 2015, han disminuido en 47% respecto al mismo lapso del año anterior pasando de 612 millones de dólares a 323.8 millones USD.

Las exportaciones de México hacia Venezuela, según la Secretaría de economía de ese país, pasaron de 2.100 millones de dólares en 2013 a 1.551 millones de dólares en 2014, lo que representa una disminución de 27,9%

Finalmente, las exportaciones de EEUU  a Venezuela disminuyeron 14,1% según cifras del U.S Department of Commerce pasando de 13.2 millardos USD en 2013 a 11.33 millardos USD

Queda claro que históricamente, la política económica del chavismo, ha sido una política orientada hacia el consumo, no hacia la producción. El mejoramiento del bienestar que se logró durante el primer gobierno del presidente Chávez y que se refleja aún hoy en indicadores sociales, fue producto, además de la política de redistribución de ingresos basada en una mayor participación del estado en la economía, de la disposición de abundantes ingresos petroleros que permitieron la expansión del consumo tanto público como privado. Las consecuencias previsibles de las políticas de anclaje cambiario, congelación de precios internos y minimización del sector privado vía expropiaciones y nacionalizaciones hoy se padecen en forma de una menor producción nacional, mayor escasez, menos establecimientos privados, una recomposición del empleo y el producto interno bruto a favor del sector público, menos marcas y en general menos opciones para el venezolano. Ese modelo colapsó, y ya venía mostrando signos de agotamiento en cuanto a las posibilidades de seguir empujando el crecimiento de la economía a través de un crecimiento del gasto público. La acusada disminución del precio del petróleo lo que ha hecho es evidenciar una realidad que estaba siendo ocultada por los volúmenes de importación que el estado pudo financiar con el ingreso petrolero y un colosal endeudamiento externo.

En conclusión, la actual situación de escasez del país obedece a múltiples circunstancias, en primer lugar a problemas de producción interna pero fundamentalmente a una menor disponibilidad de divisas que ha impactado fuertemente en el abastecimiento de bienes finales importados y de insumos para la producción nacional. El contrabando, la especulación y la guerra económica (que puede perfectamente existir) son factores que influyen pero que definitivamente no determinan la situación actual. Las mermadas disponibilidades de divisas son responsabilidad única del gobierno nacional, que a diferencia de otros países petroleros, no acumuló ahorros en épocas de altos ingresos. Sólo con una política orientada a la rentabilización y el apoyo a la producción interna puede tener algún impacto positivo en la situación del abastecimiento. La actual coyuntura petrolera, que supone un ingresos en divisas de casi la mitad de lo percibido en promedio en los últimos años, es una oportunidad de oro para lograr, a partir de la necesidad, las transformaciones innovadoras que el país demanda pero para ello hay que deslastrarse de dogmas y avanzar hacia una sana coexistencia entre la producción privada y la estatal, de otro modo seguiremos tensando la cuerda… no se sabe hasta cuando.


@jhernandezucv






La Fantasía de la Dolarización


Este artículo lo publiqúe hace un par de años en Aporrea. Ahora que sale a la palestra nuevamente el tema de la dolarización, lo traigo de vuelta


Me quedé sorprendido cuando leí en este medio un artículo recomendando la adopción del dólar como moneda oficial para nuestro país. En un principio porque no es el tipo de propuestas que uno espera leer en un medio contestatario como este, pero eso realmente no es lo impactante, por el contrario evidencia la diversidad del debate que es posible mantener por estos lados. Lo sorprendente es que a estas alturas haya gente que crea en estas fábulas, especialmente por el tipo de visión que maneja la gente crítica, que usualmente ven un poco más allá de lo aparente pero que en este caso, no ocurre.

El amigo que escribe, sugiere que para corregir YA los problemas macroeconómicos de Venezuela, la receta mágica es la dolarización. Si el problema es la especulación cambiaria, que la economía quiere dólares al precio que sea, es sencillo: decretemos que el dólar y el bolívar valen lo mismo y entreguemos a todos los dólares que quieran, de ese modo se acabarían los problemas. Se imaginan con un salario mínimo de 2400 USD? Que felicidad! Todos podríamos comprar en Amazon hasta las empanadas del desayuno (para ponerlo en contexto, el salario mínimo por hora en EEUU es de 7,25USD que a razón de 160 horas que se trabajan en Venezuela al mes en promedio, nos dice que un obrero gringo ganaría aprox 1.160USD trabajando como trabajamos aquí). El autor nos indica claramente el camino y sus referentes: Panamá y El Salvador, economías libres de la perversión del dólar justamente por abrirle los brazos (y las piernas) al billete verde. Por si acaso, se cita al presidente Correa, así se vacuna la propuesta contra toda sospecha de debilidad ideológica, si Correa mantiene al país dolarizado ¿Por qué no habríamos de hacerlo nosotros?

Ahora a despertarse: ¿Nos dice algo la situación de España, Portugal y Grecia, sólo por mencionar los casos más sonados de la crisis económica Europea? ¿Acabó Grecia con sus problemas económicos por tener la misma moneda que Alemania? En ese caso estaríamos recibiendo maquinaria y tecnología Griega tanto como Alemana ¿no es así? ¿Por qué será?

Porque la moneda no es riqueza, es sólo la expresión práctica de la riqueza. Un instrumento que hace más fácil el comercio, y que representa el stock y los flujos esperados de riqueza que respaldan esa moneda. A falta de un único criterio para medir el valor de una moneda (patrón oro por ejemplo) la percepción de los tenedores de cada moneda juega un papel importante. Toda esta explicación va para los no economistas, absténganse colegas de criticar la forma de explicarlo:

Asumamos que llegamos al cenit de la felicidad y tenemos entonces la anhelada paridad bolívar-dólar. En este contexto dos empresas invierten 1 millón de dólares cada una, una lo hace en Estados Unidos, otra lo hace en Venezuela. 20 puntos para el que conteste correctamente: ¿Cuál de las dos inversiones obtendrá mayor rendimiento en términos del producto obtenido? Si fueran zapatos quien produciría más? Puede equipararse la productividad de la economía Venezolana con la de EEUU sólo por compartir la misma moneda? Quiere decir que la infraestructura, el stock de capital, la tecnología, las regulaciones laborales estadounidenses no tienen influencia en su capacidad de producir?

Para continuar con el ejercicio de imaginación, nuestros consumidores tienen poder de compra en dólares, nuestra producción es más costosa en dólares, por lo que tendría sentido importar absolutamente todo y, cuando nuestros ingresos sean insuficientes, nos endeudamos en dólares para pagar las facturas ¿no se les parece a la Argentina de hace 10 años también?

Sólo basta con revisar los fundamentos de la economía norteamericana para ver que el valor de su moneda se encuentra totalmente divorciado de la economía real: déficit público, desinversión, desempleo, inequidad, balanza comercial ultradeficitaria. Todo eso sólo se sostiene como los elefantes de la canción sobre la tela de una araña, por la gran cantidad de capital especulativo que ingresa a esa economía para participar en el gran casino de la bolsa de valores.

Adoptar el dólar como moneda no es sino un disparate, lo cual no implica decir que nuestras políticas han sido exitosas, por el contrario, la fuga de capitales Venezolana le ha dado una ayudaita a la economía norteamericana. El único estado norteamericano con balanza comercial superavitaria es Florida, ¿y su principal socio? la Venezuela revolucionaria. Para muchos que han tenido la oportunidad de visitar a EEUU, les parece el cielo, a mi me impresionan muchas cosas de su sociedad pero también veo que mucho adulto mayor trabajando en Mc Donalds, o de cajeros en WalMart porque no pueden darse el lujo de dejar de trabajar. En mi país veo que en cualquier barrio de Venezuela hay niños bajando las escaleras con un violonchelo a la espalda y a muchos viejitos cobrando su pensión puntualmente.  IN GOD WE TRUST.

Econ. Javier Hernandez


@jhernandezucv

miércoles, 18 de marzo de 2015

Un vistazo al Intercambio Comercial Venezuela-Colombia


La relación entre Colombia y Venezuela, sus altas y sus bajas, las tensiones históricas entre sus gobiernos e incluso situaciones que podrían considerarse pre-bélicas se remontan a la época de la guerra de independencia, y posiblemente más atrás. La documentada tirantez entre Santander y Bolívar, bien podría representar la dinámica que caracterizado las relaciones entre ambas naciones por más de 200 años.

En cuanto a la caracterización económica y social de ambos países, vale decir que la condición de país petrolero le confirió a Venezuela, la posibilidad de un desarrollo acelerado durante varios años en materia de infraestructura, salud y educación gratuitas y en general, condiciones de vida superiores a la de nuestros vecinos. La numerosa inmigración de colombianos que han copado amplios sectores de nuestras ciudades y que aún hoy es numerosa, especialmente desde las poblaciones de la costa atlántica (Barranquilla, Santa Marta, Monterías etc) son una clara demostración de las posibilidades que ofrecía la sociedad venezolana a quienes escogían a esta como su patria.

Por su parte Colombia, al carecer de las condiciones de su vecino, hubo de desarrollar una economía un poco más diversificada, reduciendo progresivamente la dependencia que su producto de exportación estrella, el café, generaba (y aún genera) a la economía colombiana, exponiéndola a los shocks externos por la disminución de las cotizaciones internacionales de ese commodity. Un sector turístico creciente, el desarrollo de una industria textil relativamente competitiva, exportaciones de flores y más recientemente, el desarrollo del sector petrolero y una notable incursión en la industria cultural global, de la mano de cadenas como HBO y FOX, son muestras de una economía que, aún con todos los problemas, ha logrado avanzar en términos macro, quedando pendiente la generalización del bienestar en la población.

En vista de que el sistema de divulgación de estadísticas en Venezuela es actualmente vergonzoso, por la falta de data suficiente y oportuna, he tomado las cifras publicadas en la excelente página web del Departamento Administrativo Nacional de Estadística DANE http://www.dane.gov.co/ para analizar el comportamiento del intercambio comercial entre ambos países, lo que permite hacerse una idea del relativo éxito ó fracaso de dos modelos económicos claramente diferenciados entre sí. Algo que llamó mi atención es que el DANE fue creado en 1.951 y hoy aún conserva el mismo nombre. A diferencia de Venezuela, al parecer los cambios de nombre de las instituciones de Colombia no ha sido la principal política pública.

Comencemos por la Balanza Comercial: en el período 1.995-2014 parece evidenciarse un cambio significativo en los patrones del comercio exterior de Colombia. Luego de los déficit de balanza comercial registrados desde 1.995 hasta 1.998, la economía colombiana exhibió durante 7 años (1.999-2005) superávits en su relación comercial con el resto del mundo. Durante 2006 y 2007 el saldo se tornó nuevamente deficitario para retomar el superávit en el lapso 2008-2013, con un máximo en 2011 de 5.358 millones de dólares a su favor.






¿A qué obedece ese comportamiento?

Cuando vemos la data detallada por países, se observa un creciente superávit comercial con los EEUU que alcanzó los 8.900 millones de dólares en 2011. Por otra parte, en el grupo de “otros países” el superávit comercial es igualmente creciente alcanzando 7.500 millones de dólares en 2011.
En cuanto al comercio con China, es notable el crecimiento del déficit comercial que pasó desde 58 millones de dólares en 1995 a 5.859 millones en 2012, cuando registró la mayor magnitud. De igual manera, la relación comercial con México muestra un creciente déficit que pasó desde 380 millones de dólares a 5.398 millones en 2012.

Respecto al comercio con los países de la región, que podrían considerarse más parecidos en su nivel de desarrollo económico, destaca el superávit con Venezuela, que invirtió la tradicional relación deficitaria desde 1.999 y que alcanzó un máximo de 4.951 millones de dólares en 2008. Nótese también que a pesar de la retórica, y los impases diplomáticos, la relación comercial con Ecuador ha sido crecientemente favorable a Colombia, registrándose en 2013 un superávit comercial de 1.119 millones de dólares.


En materia de Exportaciones, es notable el incremento de los valores exportados por Colombia en el lapso analizado, lo cual podría estar reflejando una mejora en la competitividad de las exportaciones colombianas. Comportamientos como los de Paraguay, Perú y Argentina estarían evidenciando un proceso de diversificación de mercados. A pesar de la caída en las exportaciones hacia Venezuela, las cifras globales no se han afectado de manera determinante, lo cual obedecería a que, ante la inestabilidad y crisis venezolana, los exportadores colombianos hayan reorientado el destino de sus exportaciones


En cuanto a las importaciones, es igualmente notable el crecimiento que estas han venido experimentando, en especial las provenientes de China y Estados Unidos. Llama la atención el descenso en las importaciones provenientes de Argentina desde el 2010 hasta el 2014.


En resumen, en términos de competitividad es clara la ganancia que ha mostrado Colombia respecto a Venezuela lo cual se refleja en el desempeño de su comercio exterior. Sin embargo hay que considerar que en la economía Colombiana se han producido algunos cambios cualitativos de enorme importancia que explican en buena medida el comportamiento de las cifras, en particular, el acelerado crecimiento del sector petrolero. Como demuestran las cifras del DANE, el crecimiento de las exportaciones del sector petrolero pasaron de 9.9 millardos de dólares en 2006 a 36.4 millardos en el 2014. Según cifras de la OPEP, Colombia produce actualmente  poco más de un millón de barriles diarios lo cual es casi el doble de lo que produce Ecuador, Libia o Qatar que son países petroleros.



Es claro que Colombia se ha beneficiado de la situación Venezolana, no sólo como exportadora de bienes cuya demanda el aparato productivo local no logra satisfacer, sino a través de la recepción de capitales venezolanos y multinacionales que han localizado sus operaciones en ese país. Hay situaciones muy claras como el boom en Cúcuta como centro para los raspacupos venezolanos, y hasta como hub aéreo ante la situación de los vuelos internacionales en el país. Capitales Venezolanos han financiado el repunte inmobiliario en ciudades como Barranquilla y muchos venezolanos del sector petrolero han encontrado en Colombia espacio para su ejercicio profesional luego del paro del año 2002-2003.
Es cierto que los indicadores económicos no son garantía de bienestar social. En esa materia, no tengo duda de que Venezuela ha logrado mejores resultados apalancados en los altos precios del petróleo en años recientes que pudo financiar una política social redistributiva. Lamentablemente lo que se haya alcanzado no se hizo sustentable, por lo que la prolongación de nuestra crisis económica conducirá inevitablemente al empeoramiento de las condiciones sociales de la población. Es mucho lo que tenemos que aprender de Colombia en materia de desarrollo productivo.

@jhernandezucv







viernes, 27 de febrero de 2015

11 Recomendaciones de medidas económicas al Presidente Maduro que le permitan conservar el poder

Siguiendo la onda de enviarle recomendaciones al presidente Maduro, me sumo a los comunicados de los economistas Felipe Pérez Martí y Jose Toro Hardy y le daré al presidente 11 recomendaciones de medidas que debería tomar para mejorar en muy corto plazo la situación económica del país.

Estas propuestas,  a diferencia de otras realizadas por colegas economistas, están concebidas teniendo en cuenta las enormes presiones que los grupos de poder ejercen sobre la dirección del estado, así como la responsabilidad que el presidente Maduro tiene para con su base electoral heredada del difunto comandante Chávez.

Sr. Presidente Nicolás Maduro Moros
Su Despacho
Caracas, 27 de Febrero de 2014

                Desde siempre la responsabilidad de conducir los destinos de una nación, requieren de talento, voluntad, sensibilidad social y honestidad entre otros atributos, pero hoy, quizá como nunca antes, se necesita además de todos los anteriores, una enorme valentía para impulsar los cambios que el país necesita. Estoy seguro de que usted y su entorno inmediato tienen ya conciencia de la magnitud de la crisis económica actual, sin embargo me temo que las medidas adoptadas por su gobierno recientemente, van en sentido contrario a lo que le conviene a los ciudadanos, a usted como dirigente, y al chavismo como fuerza política de alcance regional. No quiero abusar de su tiempo, por lo que paso a lo sustantivo:

¿Dentro del modelo vigente, hay algún espacio de maniobra? Pienso que sí, por lo que me permito recomendar un programa de 11 puntos a asumir por su gobierno:

1.       Nuevas acciones en el sistema cambiario:

a.    Ordenar a PDVSA participar en SIMADI como oferente por 3 millardos USD para financiar el componente nacional del plan de inversiones 2015. La participación de PDVSA debe anunciarse y distribuirse a lo largo del año.

b.      Establecer el cambio dual: Tasa CENCOEX a Bs. 16 y tasa SICAD a Bs. 55. Ambas móviles por un sistema de administración de pequeñas devaluaciones sucesivas, en línea con la inflación de nuestros socios comerciales, tendiendo a converger en un lapso de 3 años. La tasa CENCOEX representaría un 40% de la demanda de divisas para importaciones.

c.   Eliminar el sistema de subastas. La tasa SICAD se manejaría a través de los procesos de CENCOEX como asignación a importaciones no prioritarias, representando el 60% de oferta de divisas.

2.       Aumento de la Gasolina

a.  Anunciar un cronograma de incrementos semestrales para alcanzar en 18 meses un valor de costos de producción. Comenzaría en 1.2 Bs/litro el menor octanaje, en 1.8 Bs/Litro la de mayor octanaje, y en 0.9 Bs/litro de gasoil

3.       Consolidación de Fondos en divisas

a.  Centralizar bajo administración del Banco Central de Venezuela, todos los fondos en divisas, FONDEN, FONDESPA, SIMON BOLIVAR entre otros, que pasarían a formar parte de las reservas internacionales.

4.        Política de precios internos

a.   Establecer un esquema de ajustes administrados y automáticos de los precios internos de alimentos, medicinas y otros bienes regulados, en función de los costos de producción y rentabilidad permitida. La administración de los precios va en función de una meta realista de inflación y no como una reacción a la inflación anterior.

b.      Mantener un sistema de descuentos (razonables, limitado en cantidades y sin margen para el arbitraje) en las cadenas de distribución estatales, permitiendo que el resto del mercado trabaje a un precio diferenciado.

5.       Intervención de empresas estatales

a.  CANTV, CORPOELEC, Cementeras, SIDOR deben volver a la rentabilidad económica en un plan a 3 años, lo cual implica permitir ajustes periódicos de tarifas. Diseñar planes de negocio que rentabilicen la operación dejando un segmento social de atención.

b.   Iniciar un proceso de desestatización de empresas públicas no estratégicas, moviendo activos hacia otras formas de propiedad, incluyendo la posible privatización de hoteles y fábricas no estratégicas.

c.  Intervención de PDVSA para orientarla al negocio de la energía, deslastrándole de actividades que no le corresponden por naturaleza.

6.       Expropiaciones

a. Anunciar un compromiso público de no continuar con la política de expropiaciones.

b.  Devolver a sus antiguos propietarios, los activos expropiados que aún no hayan sido cancelados ó se encuentren en litigio, con la condición de cesar las demandas contra la república y un compromiso (voluntario) de reactivar su producción.

c.  Revertir de inmediato las expropiaciones de empresas de servicios en el sector petrolero.

7.       Plano Institucional

a.   Reformar Ley del Banco Central de Venezuela para prohibir legalmente la “asistencia financiera” a empresas deficitarias

b.   Ordenar una política de transparencia total en la publicación via web de cifras, estadísticas, informes de gestión, memorias y cuentas, contratos relevantes entre otros.

c.       Fijar por Ley, un mecanismo de ahorro del excedente de ingreso petrolero tipo FIEM.

d.      Asumir el compromiso de coexistencia con el sector privado. Tanto mercado como sea posible…

e.   En sintonía con el punto 7.d permitir nuevamente la participación privada en el comercio y transporte internos de hidrocarburos, construcción residencial y comercial entre otros sectores de los que fue desplazado.

8.       Planes productivos especiales

a.       Aún en un escenario de escasez de divisas, impulsar un plan excepcional productivo  a tres años para sectores que presenten significativos encadenamientos productivos a lo interno (garantizando la divisas necesarias):

                                     i.      Impulsar la demanda interna, a precios internacionales de ser necesario, de materiales de construcción, piezas sanitarias, pinturas, cables etc. en el marco de la GMVV.

                        ii.      Programa único para la producción en tres años de 80.000 vehículos comerciales de carga entre gandolas, camionetas y camiones, con la condición de que deben llevar componentes nacionales como: rines (RIALCA), radiadores (INFRA), vidrios (VIVEX), asientos (Jhonson Controls), frenos, amortiguadores, filtros, baterías y cauchos hechos en Venezuela por productores públicos y privados.

                              iii.      Sectores papel, químico, envases, plásticos (transversales a todos los sectores)

9.       Renegociar PETROCARIBE

a. Renegociar condiciones de plazo y esquemas de financiamiento para aproximarlos a los valores que enfrenta el país al acudir a mercados internacionales.

b.  Titularizar periódicamente los saldos y usar esos títulos para el pago a exportadores Venezolanos hacia esos mercados.

10.   Reenfocar política social y de subsidios

a.  Concentrar los esfuerzos de inversión social en Salud, educación básica y media, seguridad, vivienda, alimentación y pensiones.

b.  Reorientar la provisión de subsidios hacia las familias necesitadas y no  generalizado por rubros. Un sistema de cupones, de carácter temporal, vinculado a la participación en programas de formación académica y para el trabajo, asignado a nivel de las comunas podría ser el mecanismo idóneo.

c.       Orientar la política de ajustes de salario mínimo en función de la meta de inflación (creíble) y no como reconocimiento de la inflación anterior.

11.   Política Fiscal

a.       Sincerar progresivamente tarifas de servicios como electricidad, agua y gas.

b.   Congelar por un lapso de 3 años, la nómina de la administración pública. El personal jubilado ó cesanteado no será repuesto en este lapso.

c.   Diseñar un sistema de aplicación del monotributo. Este impuesto sería de administración municipal.

d.      Establecer el cobro de peajes a vehículos particulares.

Hay muchas medidas más a tomar, pero en este grupo posiblemente se encuentren incluidas las más importantes, las de mayor efecto inmediato, que tomadas en conjunto como un plan consistente, pueden revertir en un tiempo relativamente corto, los desequilibrios económicos del país, permitiendo reducir rápidamente los niveles de inflación y de riesgo país, con lo que el país podría acceder en 2016 a los mercados externos y reiniciar la senda del crecimiento sostenido.

La implantación de este plan, podría quedar a cargo de una estructura ad hoc, fundamentalmente técnica y de duración limitada en el tiempo (3 años) integrada por los mejores talentos de dentro y fuera del gobierno en materia económica, industrial y social, que se encargaría de monitorear la evolución de las variables y de comunicar a los agentes económicos externos, los planes y resultados obtenidos. Esta estructura podría ser un ministerio de estado, con línea directa al presidente de la república que no colida en sus funciones con los de finanzas y planificación, y que pueda coordinar medidas con el BCV, PDVSA, CVG, SIDOR, Min Industrias, SENIAT, Banco de Venezuela en el ámbito del plan establecido. Cualquier otro aspecto debe ser tratado dentro de los despachos que le correspondan por diseño. Póngale Ud el nombre pero le sugiero algo asi como “Ministerio de estado para el Plan Económico 2015-2018”.

La aplicación de este plan no representa un cambio sustancial del modelo implantado por el chavismo a lo largo de estos años considerando que sus rasgos fundamentales: propiedad estatal de medios de producción, de PDVSA, participación del estado como productor, controles de precios, de cambios y de tipos de interés seguirían vigentes. Aun en este contexto, es posible encauzar la iniciativa privada en función de un proyecto de desarrollo nacional que convoque sin exclusión a todos los venezolanos.

Alguien debe tomar las medidas. A ud se le presenta la oportunidad de hacerlo y seguir detentando el poder, de lo contrario alguien más lo hará.

Sin más que agregar, queda de Ud.

Economista Javier A. Hernandez
@jhernandezucv