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viernes, 4 de septiembre de 2015

TOP 10 DE LOS PEORES MINISTROS DEL CHAVISMO








Cuando se me ocurrió escribirlo me desanimé por lo descomunal de la tarea: elegir entre decenas de personajes que han sido ministros del gobierno de Chávez y de Maduro a sólo 10 de los peores no es nada fácil. La competencia es reñida entre la caterva de incompetentes que han dirigido el espectacular despilfarro de poco menos de un millón de millones de dólares. La corrupción, sus desatinos y especialmente la evaluación de los resultados de su gestión, a la luz de la situación que se vive en las diferentes áreas de la vida del país, son algunos de los criterios usados para este modesto ranking. No es una referencia absoluta y espero que me sepan perdonar los demás incompetentes que seguramente merecen estar en el ranking pero que mi mala memoria me impide agregarlos. Agradezco que los lectores me ayuden a completar la lista.

Y los ganadores son…. (repique de tambores)

1.- Jorge Giordani: El padre de la criatura. La persona que mantuvo durante muchos años una estrecha relación con el presidente Chávez que le permitió dirigir la economía venezolana hasta llevarla al grado de postración en el que hoy se encuentra. El monje Giordani es el artífice de la política económica del chavismo, orientada a grandes rasgos a la supresión del sector privado, a la implantación de múltiples controles en variables económicas clave. La sobrevaluación del bolívar, los convenios internacionales de cooperación, y la demencial ola expropiadora que acabó con buena parte de la oferta de bienes y servicios del país se la debemos al ilustre ex ministro. En mi ranking de los peores ministros nadie le quita lo bailao. No tiene padrote.



 2.- Ricardo Menéndez: Si no fuera por los méritos de Giordani, este ranking tendría que ser encabezado por este lamentable funcionario, que tiene el poder de mantenerse de bajo perfil y prolongarse en funciones de gobierno donde vale decir, no ha registrado un solo éxito. El geógrafo Menéndez sale de ser opinador cuasi permanente en las pantallas de VTV hacia diferentes carteras ministeriales siendo la peor de sus gestiones, al frente del ministerio de industrias. En resumen, las empresas cementeras nacionalizadas, las empresas de Guayana y todo el mamotreto industrializador de fábricas lego en alianza con terceros países estuvieron en algún momento bajo la responsabilidad del Sr Menéndez. Es el responsable del éxito de la diversificación de la economía venezolana. Felicitaciones Sr. Menéndez!


3.- Elías Jaua: Son tantos los cargos que ha tenido el Sr Jaua, que ya no sabemos dónde lo ha hecho peor. Lo que sí es claro es que este prócer revolucionario dirigió un tiempo ni más ni menos que las políticas públicas del agro venezolano y la producción de alimentos en el campo. Entre sus éxitos más notables es la erradicación del cultivo de café y el azúcar en el país. El Sr Jaua también posee un extraño poder que le permite saltar de cargo en cargo, acumulando un prontuario de errores sin recibir aunque sea una amonestación de sus jefes. Es el hombre de la niñera armada.


4.- Juan Carlos Loyo: Como continuador de la obra de su predecesor (en el ranking y en el cargo) JC Loyo, recordado por sus apariciones televisivas dirigiendo la expropiación de tierras –productivas ó no, eso no importaba- con pistola en el cinto, fue ministro de Agricultura y Tierras en dos ocasiones y es el responsable del exitoso resultado obtenido por la producción de alimentos a partir de la expropiación de Agroisleña. Aplausos de pie





5.- Rafael Ramírez: Aun cuando Chávez se ocupaba casi que personalmente de la conducción de PDVSA, el ex ministro Ramírez –hoy castigado en el exilio del frio Nueva York- tiene entre su currículo haber convertido a PDVSA en un ministerio más. La declinación en la producción petrolera nacional, el retraso en el desarrollo del plan Siembra Petrolera, los convenios de cooperación energética que hoy desangran al país, los problemas de refinerías, los escándalos de corrupción como PUDREVAL, el enorme contrabando de gasolina que hoy por hoy se reconoce que es imposible que salga en su totalidad por las fronteras terrestres, son todos elementos que conforman el currículo del Sr. Ramírez. Ah, no olvidemos que en algún momento dirigía la cartera de “energía y petróleo” lo que le confiere méritos también sobre la robusta situación del sistema eléctrico nacional. El auditorio se sujeta la cartera hace la ola.



6.- Héctor Navarro: La educación en el período chavista no las ha tenido todas consigo. El primer ministro de educación del presidente Chávez, luego ministro de educación superior, y luego ministro de energía eléctrica, deja entre su legado el PAE, las hoy difuntas escuelas bolivarianas y el sistema educativo en general. El Sr. Navarro tiene también su responsabilidad en la depauperación hasta grado de indigencia de muchos docentes activos y jubilados. La emergencia eléctrica, que permitió la disposición de 20 millardos de dólares y que se tradujo en el famoso caso Derwick, ocurrieron en buena medida cuando dirigía la cartera de energía eléctrica (aunque luego le tiró el carro en forma velada a Argenis Chávez, de quien se dice se llevó hasta los bolígrafos en Corpoelec)




7.- Maryann Hanson: Aunque tuvo el mérito de ser uno de los pocos docentes de formación que han dirigido la cartera de educación, la ministra pasó por el puesto sin pena ni gloria. Su contribución se redujo a cavar más profundo el hoyo donde quedan enterradas las posibilidades de superación del país con base en su sistema educativo. Se recuerda más por haberse quedado dormida en una cadena presidencial que por haber hecho algo en la cartera de educación. El galardón se le entregará luego, cuando despierte.


8.- Eugenia Sader: “La Coronela” que dispuso de la chequera en época de bonanza para la construcción de no sé cuántos hospitales a nivel nacional, es hoy señalada por la inocultable corrupción en su gestión y la definitiva destrucción de la red hospitalaria nacional. Tiene en su haber la paralización de la mayoría de los servicios de radioterapia del país por unas negociaciones con proveedores de mantenimiento a los equipos adquiridos en el marco de los convenios internacionales. Los enfermos de cáncer del país la recuerdan con cariño.





9.- Pedro Carreño: El hombre que quisiera ver las fábricas de Louis Vuitton en el país “para no tener que importar” es más recordado por sus excentricidades (caso Montesinos, espionaje por Directv, su memorable discurso en la AN al referirse al culo de Capriles Radonsky) fue también el responsable de la seguridad ciudadana en alguna época que hoy luce remota. Entre los logros del capitán Carreño está desconocer las recomendaciones de uno de los pocos intentos serios de formular una política de seguridad ciudadana (Conarepol). En particular recuerdo una frase célebre del personaje que decía que “no hay que estigmatizar a las víctimas del capitalismo” en referencia a un video publicado por Globovisión donde se observaba a muchachos robando a los conductores en la autopista fajardo a la altura de San Agustín. El público lanza una sonora ovación.






10.- Héctor Rodríguez: Aun cuando ha pasado por varios ministerios, su peor gestión debe ser en el ministerio del deporte, donde dejó una serie de casos de corrupción que todavía no lo han alcanzado. Los enormes sobreprecios en la adecuación del poliedro de Caracas, las millonarias autorizaciones de dólares que reventaron en la corta gestión de Alejandra Benítez, y el manejo corrupto y arbitrario de los recursos para las olimpiadas de Beijing son los elementos que más destacan en su paso por el despacho de deportes. En cuanto a sus resultados, es un hecho que nuestro punto de comparación en deportes de alto rendimiento, Colombia, ha logrado un notable avance en los medalleros de las competencias internacionales mientras que Venezuela se ha rezagado en los últimos años.




Mi memoria no me ayuda mucho, seguramente estoy dejando por fuera a muchos funcionarios que debían estar en este ranking. Lucas Rincón Romero, Eduardo Samán (padre de las areperas socialistas) Ángel Rodríguez (primer ministro de electricidad) Nelson Merentes, Rodolfo Sanz, Antonio Albarrán, Carlos y Felix Osorio tienen una mención honorífica en la lista de los peores funcionarios del gobierno de Chávez-Maduro. Algunos famosos por corrupción, otros por sus excentricidades y la mayoría por sus resultados. Como dirían en el miss Venezuela, aquí todos son ganadores.

 Haga su lista ó deje sus comentarios a ver en cuales casos coincidimos


@jhernandezucv







viernes, 24 de abril de 2015

EL DÓLAR CENCOEX NOS ESTÁ MATANDO

No es el dólar SIMADI, con todos los problemas derivados de su deficiente implantación y  escasa oferta. Tampoco es el dólar paralelo, cuya cotización altamente manipulada no refleja los fundamentos de la economía, pero que tiene un inmenso poder en la fijación de precios internos y la formación de expectativas. Tampoco es el imperio norteamericano, Rajoy, Uribe, Felipe Gonzalez ó algún otro miembro del selecto grupo de expresidentes que pululan por el mundo pregonando las virtudes que sus gestiones escasamente pudieron exhibir. El corazón de la catastrófica crisis económica actual es la tozuda política de mantener una tasa de cambio a Bs. 6,30 por dólar, una tasa irracional desde cualquier punto de vista.

Como bien lo expresó el economista venezolano de Bank of América Francisco Rodriguez: Si en EEUU vendieran los biletes de 10 USD a 1 USD, ellos también se quedarían sin dólares. Podría decirse que eso ocurre en Venezuela: el gobierno insiste en vender a Bs. 6,30 un recurso relativamente escaso por el que hay gente dispuesta a pagar Bs. 300. La demanda por supuesto es infinita, y sólo la improbable posibilidad de conectarse bien y recibir un poco de esa piñata, bien vale el esfuerzo para diseñar y ejecutar toda suerte de trampas, sobornos y demás mecanismos de corrupción para concretar las fabulosas ganancias que bien pueden alcanzar 4.000%. Ni el narcotráfico es tan rentable.

La congelación del tipo de cambio así como otros precios, cuando se prolonga en el tiempo, ha sido siempre una pésima política. Lo era cuando el presidente Chavez lo adoptó como herramienta antiinflacionaria y lo es ahora. Antes, las consecuencias negativas de tal política pudo ser cubierta con masivas importaciones, en una época en que los altos precios petroleros y el crédito externo financiaron una política de gasto público continuamente expansiva que se tradujo –como hoy se demuestra- en un insostenible bienestar para el venezolano, reflejado muy especialmente en un notable repunte del consumo. Ahora, cuando el ingreso petrolero se reduce a la mitad ¿tiene algún sentido mantener la misma política?

La enorme sobrevaluación que representa un tipo de cambio a Bs. 6,30 por dólar y que representa el 98% del total de divisas que se suministran a la economía, genera un gran cúmulo de distorsiones que impiden siquiera soñar con un mejoramiento de la situación en el corto plazo, representando una especie de piedra de tranca que, al ser removida, podría permitir que otras medidas de política puedan contribuir a una mejora progresiva en la complicada situación económica que hoy azota a los venezolanos. Devaluar el dólar CENCOEX es condición necesaria, indispensable diría yo, pero no suficiente.

El dólar CENCOEX deja sin liquidez al estado para cumplir con los enormes compromisos de gasto e inversión que requiere el país, ocasiona pérdidas a PDVSA, que debe financiar gastos en bolívares devaluados con una cada vez mayor cantidad de dólares; estimula el contrabando de extracción al producir enormes diferenciales de precio que son un poderoso incentivo al arbitraje, aniquila la producción nacional, genera inflación vía escasez, produce desórdenes monetarios debido a la impresión de dinero sin respaldo para financiar el gasto, y como efecto colateral de la situación, se forman verdaderas mafias –con todo lo que esto significa en términos de criminalidad- que se aprovechan de la situación y que luchan con bastante éxito para conservar inalterado el actual orden de las cosas, al tiempo que se destruye la capacidad de emprendimiento e innovación de la sociedad, reemplazándole por una visión de corto plazo orientada a conectarse apropiadamente con los contactos necesarios para participar del festín y lograr sobrevivir.

El primer paso para solucionar un problema es reconocer su existencia. El dólar barato nos está matando como sociedad, si el presidente Maduro no se da cuenta de eso y comienza al solventarlo, alguien más lo hará más temprano que tarde. De eso no debe caber duda

@jhernandezucv


martes, 25 de noviembre de 2014

1.999-2012 ¿Y DONDE ESTAN LOS REALES?

El slogan de la campaña electoral del candidato Luis Herrera Campins en 1.978 no ha perdido vigencia. Venezuela experimentó una bonanza de ingresos petroleros durante el gobierno del presidente Chavez, debido a una época alcista en los precios del crudo, nuestro principal y virtualmente único producto de exportación. Desde el 2013, se ha manifestado un notable deterioro de las cuentas externas del país, expresado principalmente por la disminución de la reservas internacionales mantenidas en el BCV como instrumento de pago del país con el resto del mundo, las cuales pasaron de 43.127 millones de dólares al cierre del 2008 a 21.481 millones de dólares al cierre de 2013, una significativa reducción de 50%. Esa cifra por si sola podría explicar los problemas de desabastecimiento y escasez que se viven el país actualmente producto de un mermado flujo de divisas para importaciones, retraso en la liquidación de las autorizaciones emanadas por CADIVI-CENCOEX, la consecuente acumulación de deudas con proveedores en el exterior, pérdida de líneas de crédito por parte de los importadores venezolanos entre otros.

¿Cuánto dinero ha ingresado y a donde se ha ido?
Una revisión de las estadísticas disponibles de la balanza de pagos del país en el lapso 1999-2012 (el Banco Central no publica información de BP desde el tercer trimestre de 2013) da cuenta de lo siguiente:
  1.             Los ingresos por exportaciones alcanzaron un monto de USD 774.632 millones. De ese total, el 90,21% fueron exportaciones petroleras. Al agregar las exportaciones de 2013 por 113.9 millardos, el ingreso por exportaciones del período asciende a poco más de 880 millardos de dólares.
  2.           Las importaciones de bienes realizadas en el mismo lapso ascienden a USD 433.648 millones. Un saldo deficitario en servicios y renta de 97.173 y 40.707 millones de dólares respectivamente, así como transferencias corrientes al exterior por USD 5.733 millones reducen el superávit en cuenta corriente a 207.277 millones de dólares en los 14 años que duró el gobierno del presidente Chávez.
  3.           El sector privado transfirió al exterior USD 137.780 millones mientras que el sector público hizo lo propio por una magnitud de 85.011 millones de dólares. Asumiendo que la partida errores y omisiones representa fundamentalmente fuga de capitales, podríamos decir que el país ha exportado más de 250.000 millones de dólares desde 1.999 hasta 2012.


¿Cuáles han sido los mecanismos para despilfarrar semejante riqueza?

  • Comercio Exterior


Sobre el tema de las importaciones, bastante se ha documentado el hecho de que una política expansiva del gasto produjo la elevación de la demanda interna por parte de la población, la cual, en un contexto de reducción y debilitamiento del sector privado, hubo de atenderse con crecientes importaciones, exacerbadas por la sobrevaluación del bolívar. Considérese además, la enorme corrupción que se ha generado a la sombra de un control de cambios y cuya mejor expresión son los 20.000 millones de dólares desfalcados a la nación a través de empresas de maletín pero que en conjunto con las prácticas de sobrefacturación y simulación de importaciones, así como la subfacturación de exportaciones pueden representar mucho más de lo que ha conocido la opinión pública.

  • Expropiaciones:


La política de expropiaciones desarrollada por el presidente Chávez significó la erogación de ingentes cantidades de recursos, muchas de ellas aún pendientes por pagar ó en litigios,  contribuyendo a la disminución de las reservas internacionales y la depauperación del sector productivo nacional.
La agencia BBC de Londres, señala lo siguiente en cuanto al costo de la ola expropiadora:

Según algunas estimaciones, el gobierno destinó, entre 2007 y 2009, más fondos para pagar expropiaciones y nacionalizaciones que para la producción de la petrolera estatal Pdvsa (US$23.377 millones contra US$21.931 millones).

Algunos de los casos conocidos de expropiaciones ya pagadas (o con el compromiso de pago firme) y que explican una porción de las cifras presentadas anteriormente son:

SIDOR: Según informaciones de prensa, el gobierno canceló 1.650 millones de dólares. http://www.iprofesional.com/notas/70594-Chvez-pag-us1650-millones-por-Sidor-y-expropia-una-de-las-principales-cementeras

Banco de Venezuela: Tal vez la única experiencia exitosa en la ola nacionalizadora, representó una inversión de 1.050 millones de dólares

CEMEX, HOLCIM, LAFARGE: Al parecer CEMEX obtuvo 600 millones de dólares por su filial venezolana, mientras que LAFARGE y HOLCIM habría pactado por 267 y 552 millones de dólares respectivamente.

CANTV y La Electricidad de Caracas. Por la empresa de telecomunicaciones, el gobierno habría pagado un monto de USD 1.300 millones mientras que por la EDC, el monto sería de 846 millones de dólares, lo que incluye a SENECA, la operadora en Nueva Esparta.  

Exxon Mobil: recientemente se dilucidó la disputa entre PDVSA y Exxon Mobil por la expropiación de los proyectos Hamaca y Cerro Negro, lo cual termina dejando en unos 1.600 millones el monto cancelado por dicha expropiación.

Entre los litigios derivados de expropiaciones realizadas durante la era Chavez, y que ya han resultado en decisiones en contra de Venezuela tenemos el caso de Gold Reserve (740 millones de dólares) y Gulmar Offshore Middle East LLC y Kaplan Industry Inc., (644 millones de dólares)
Sólo en los casos enumerados van 8 millardos de dólares…

  •          FONDEN

Dentro de la nueva arquitectura financiera que introdujo el gobierno de Chávez, se creó esta institución, que tenía como propósito creado por el Ejecutivo Nacional el 8 de septiembre de 2005, con el objetivo de apoyar los proyectos sociales de inversiones real productiva, la
educación, la salud, la atención a situaciones especiales, y el mejoramiento del perfil y saldo de la deuda pública externa.


Según el informe anual 2013 presentado por la República Bolivariana de Venezuela ante la Security Exchange Comission de los Estados Unidos, el FONDEN ha recibido desde su creación 122.504 millones de dólares. La poca transparencia en el manejo de los recursos, la no publicación de sus informes financieros y la disparidad entre los reportes presentados por Min Finanzas y PDVSA, hacen del FONDEN, una institución inauditable. El Economista Ronald Balza denunció en meses recientes las inconsistencias en la data reportada, que representa una diferencia de 11.7 millardos de dólares http://situacional.lara.gob.ve/salasituacional/index.php?option=com_k2&view=itemlist&task=tag&tag=FONDEN Las cifras del profesor Balza difieren de las presentadas en el referido reporte ante la SEC  y de las que aparecen en la página web de PDVSA.


Otro asunto: la deuda

Incluso en el ámbito de nuestras finanzas personales, es bien sabido que endeudarse es una estrategia para el logro de ciertos objetivos indisolublemente ligados a la disponibilidad de recursos financieros. Por otra parte, el endeudamiento irresponsable, el uso inadecuado de los recursos recibidos en préstamo y en general una mala planificación financiera puede originar severos problemas económicos en el futuro.

En Venezuela, muy a pesar del consenso generalizado entre los economistas, el gasto del gobierno tiende a acentuar al ciclo económico, lo que se conoce como la prociclicidad del gasto. En época de altos ingresos se aceleran los gastos, mientras que en épocas recesivas, el gasto se contrae profundizando aún más la recesión. Una lógica sencilla de cualquier jefe de familia aconsejaría endeudarse únicamente cuando los ingresos disminuyen o ante contingencias que requieran elevar el gasto.

Durante la gestión del presidente Chávez, ocurrió exactamente lo contrario a lo que la lógica indica. A pesar de contar con ingresos por exportación crecientes a lo largo de los años, se recurrió a un acelerado endeudamiento del país y de PDVSA para financiar las políticas de desarrollo del país, y la construcción de grandes obras. De las obras es poco lo que se puede considerar logrado, de la deuda en cambio sí tenemos bastantes evidencias y para los próximos años, entre PDVSA y la república deben cancelar un promedio de menos de 20 millardos de dólares anualmente entre capital e intereses. En una revisión del documento presentado ante la SEC, se obtiene el siguiente detalle del endeudamiento incurrido durante el gobierno de Chávez.


Es decir, el gobierno del presidente Chavez, además de recibir 743 millardos de dólares por exportaciones entre 1999 y 2012 , realizó operaciones de endeudamiento externo por más de 110 millardos de dólares en el mismo lapso. Adicionalmente, la emisión de deuda interna alcanzó los 91 millardos de dólares. Nótese que ese endeudamiento se generó durante años en los que hubo un importante incremento en el precio del petróleo y por tanto en el ingreso por exportaciones petroleras. Una política de endeudamiento absurda y absolutamente procíclica


Hipotéticos mecanismos de ahorro

En el 2003 fue creado el Fondo de Estabilización Macroeconómico como un mecanismo para estabilizar la dinámica de ingreso-gasto del gobierno nacional. El artículo 1 de la ley de su creación establece lo siguiente:

Artículo 1. Se crea el Fondo para la Estabilización Macroeconómica, con el objeto de lograr la estabilidad de los gastos del Estado en los niveles nacional, estadal y municipal, frente a las fluctuaciones de los ingresos ordinarios. El Fondo para la Estabilización Macroeconómica es un fondo financiero sin personalidad jurídica, adscrito al Ministerio de Finanzas, a los solos fines de coordinación de sus actividades con los órganos de la administración central, del apoyo presupuestario y técnico, y de la articulación con los procesos de la gestión fiscal.
La administración operativa del Fondo para la Estabilización Macroeconómica estará a cargo del Banco Central de Venezuela.

Este fondo, sería alimentado de acuerdo a lo establecido en la referida ley, que señalaba en su artículo 11 , 12 y 13 lo siguiente:

Artículo 11. Los recursos del Fondo para la Estabilización Macroeconómica están constituidos por:
1. Los aportes que, de conformidad con lo dispuesto en esta Ley, harán la República, las entidades estadales y municipales, y Petróleos de Venezuela, S.A., por concepto de los ingresos de origen petrolero adicionales.
2. Los ingresos netos que correspondan a la República, con ocasión de la privatización de empresas públicas o de concesiones o asociaciones estratégicas, que no hayan sido empleados en operaciones vinculadas al manejo de pasivos públicos. Estos recursos ingresarán al Fondo para la Estabilización Macroeconómica a los fines de ser transferidos a la cuenta de la República en el Fondo de Ahorro Intergeneracional, en un plazo no mayor de cinco días hábiles del respectivo ingreso.
3. Los aportes extraordinarios que efectúe el Ejecutivo Nacional, distintos a los previstos en los numerales anteriores de este artículo.
4. Los rendimientos netos que se obtengan como producto de las operaciones que realice conforme a la ley.

Artículo 12. El Ejecutivo Nacional aportará al Fondo para la Estabilización Macroeconómica, una vez deducido el monto que corresponde a la asignación constitucional al sistema de justicia, la totalidad de la diferencia en exceso entre la sumatoria de los ingresos fiscales de origen petrolero, en dólares de los Estados Unidos de América, efectivamente percibidos, y el promedio de dichos ingresos en los últimos tres años calendario, en dólares de los Estados Unidos de América. Los ingresos fiscales de origen petrolero, a estos fines, están constituidos por los ingresos de Impuesto sobre la renta recaudados en cabeza de los contribuyentes que se dedican a realizar las actividades contempladas en el artículo 11 de la Ley de Impuesto sobre la Renta; los ingresos recaudados por concepto de regalías, generados de la explotación del petróleo y sus derivados; y los ingresos por dividendos decretados y pagados por Petróleos de Venezuela, S.A.

Artículo 13. Petróleos de Venezuela, S.A. aportará al Fondo para la Estabilización Macroeconómica el cincuenta por ciento (50%) de la diferencia en exceso entre los ingresos por exportación de petróleo y sus derivados, en dólares de los Estados Unidos de América, y el promedio de dichos ingresos recaudados, en dólares de los Estados Unidos de América, en los últimos tres años calendario, después de deducir los impuestos originados en el aumento del ingreso por el concepto señalado. Petróleos de Venezuela, S.A. mantendrá propiedad sobre estos recursos. A los efectos de este artículo, Petróleos de Venezuela, S.A. transferirá divisas al Fondo para la Estabilización Macroeconómica. En el Reglamento de esta Ley, se determinará el tipo de cambio de referencia a emplear para los cálculos.

Luego de posteriores modificaciones, el fondo, que llegó a tener hasta 7.100 millones de dólares en el 2001 (cuando se llamaba FIEM) fue, en primer lugar, dejado de lado al no hacer nuevos aportes aun cuando correspondieran por ley y luego, exprimido hasta dejarlo hoy con sólo 3 millones de dólares, mucho menos de lo que teniente Andrade debe manejar hoy como patrimonio.


Que hubiese pasado si…?



Si Venezuela hubiese seguido con el FEM como mecanismo de ahorro, que permitiera manejar recursos en divisas para sus uso contraciclíco (en caso de una disminución de nuestros ingresos por exportaciones petroleras) y se hubiesen aplicado los criterios establecidos en la ley, podríamos afirmar mediante un ejercicio de extrapolación a las cifras de exportación petrolera que se hubiesen podido acumular unos 125 millardos de dólares.






En resumen, el gobierno del presidente Chavez dispuso de una inmensa cantidad de recursos por exportaciones petroleras, adicionalmente incurrió en un fuerte endeudamiento tanto externo como interno. ¿Cual es el saldo de ese extraordinario influjo de recursos? Sin duda un fabuloso aumento del consumo, que generó un notable incremento en el bienestar de la población en particular de los sectores más pobres, y un aumento en el peso del estado en la actividad económica general. Los logros alcanzados en materia social: la ampliación y aumento de la cobertura de la seguridad social (pensiones) el sistema de salud desconcentrado (Barrio Adentro), la construcción masiva de viviendas, la reducción de la pobreza, del analfabetismo entre otros logros no pueden ser ignorados aunque las cifras oficiales los hayan magnificado. Lamentablemente estos progresos alcanzados presentan serios problemas de sostenibilidad ya que dependen absolutamente de la disponibilidad de recursos del petróleo. No se estableció una institucionalidad que permitiera darle sostenibilidad a la mejora de indicadores sociales y en materia estrictamente económica, se produjo un verdadero arrase del marco institucional y de la estructura productiva existente antes de la llegada al poder de la revolución. Ese marco institucional, así como las capacidades productivas existentes en el país para la época pasaron a depender como nunca antes, de decisiones producto de la voluntad de un solo hombre y de los recursos petroleros de los que disponía sin limitaciones. Hoy vivimos las consecuencias

@jhernandezucv








martes, 23 de septiembre de 2014

De cómo el gobierno de Chávez fortaleció el poder de POLAR y consideraciones sobre el precio de la Harina PAN

Nuevamente Empresas Polar manifiesta la necesidad de incrementar el precio de venta al público de la harina de maíz precocida como condición indispensable para seguir la producción de este rubro fundamental en la dieta del Venezolano e ingrediente indispensable en la elaboración de al menos dos platos típicos del gentilicio Venezolano donde quiera que se encuentre, y manifestaciones gastronómicas peculiares y representativas de la Venezolanidad: la arepa y las hallacas navideñas.
Hace muy poco, el gobierno autorizó un incremento porcentualmente considerable en el precio de venta al público de la harina de maíz, sin embargo, un ajuste de 218% autorizado por el estado, en el precio que se paga al productor por el  maíz, materia prima de la harina PAN, vuelve a poner en rojo la rentabilidad de la producción de ese rubro, de acuerdo a lo señalado por la empresa en su comunicado.
Por supuesto que las reacciones no se hacen esperar: desde la izquierda, la de cafetín y la burocrática, dependiente de los recursos del estado, pegan un grito en el cielo: no es posible que estos capitalistas, ricachones multimillonarios, el Mendocita ese pretenda seguir enriqueciéndose con el hambre del pueblo, los alimentos no son un negocio et etc. Mendoza es uno de los hombres más ricos del universo, así que bien podría subsidiarnos unas cuantas arepas más.
Desde la derecha por otra parte, la solidaridad automática con Mendoza y Polar, ídolos del imaginario colectivo clase media. Ellos son la viva representación de lo que quisiéramos ser, no como el autobusero ese, of course.
¿Como es que después de tanta agua bajo el puente tenemos que seguir discutiendo sobre este tema? ¿Será cierto que POLAR y peor aún, Mendoza, ganan inimaginables fortunas produciendo Harina PAN? Lamentablemente, las informaciones necesarias para que una persona pueda hacerse una idea más ó menos aproximada de la realidad de la situación no son fácilmente accesibles: el estado no publica reportes serios sobre los niveles de producción y consumo –ni de alimentos ni de ningún otro rubro- y por otra parte, POLAR, al no ser una empresa pública (porque no cotiza en la bolsa) no está obligada a hacer públicos sus informes financieros que permitan aproximarse a conclusiones razonadas sobre estos asuntos. Cabe destacar en este punto, que POLAR viene presentando en su página web, un reporte quincenal de producción y distribución de diferentes rubros, además de presentar algunas cifras en las ruedas de prensa que han brindado en los últimos tiempos. El estado sin embargo, en su condición de dueño y operador de plantas de alimentos no hace lo mismo, y las cifras que se obtienen eventualmente, no son en absoluto confiables, además que en ningún momento han refutado las cifras de POLAR.
Según las declaraciones de Lorenzo Mendoza, en rueda de prensa realizada el 28 de agosto de 2014, Empresas Polar, producirá, luego de un incremento de sus capacidades en el último año, un volumen de 605.000 toneladas de harina de maíz precocida al año, para atender el 49% del mercado. http://prodavinci.com/2014/08/29/actualidad/los-10-anuncios-de-lorenzo-mendoza-monitorprodavinci/
Tomando como cierta esta información, el volumen del mercado entonces supera los 1.2 millones  de toneladas de harina de maíz precocida al año, que equivale a más de 40 kilos por Venezolano anualmente. Eso explica parte del problema con las tallas de mi ropa.
En una situación de abastecimiento intermitente como la que presentamos en muchos rubros desde hace varios años, pero especialmente con la harina de maíz, una pregunta fija es ¿Quién abastece (ó debería abastecer) el 51% de mercado restante? Revisemos la historia reciente:
Desde que yo estaba pequeño y hacia los mandados a mi mamá, siempre hubo en el mercado apenas un par de marcas representativas de ese producto, y entre ellas había que elegir: Harina PAN del grupo Polar y Harina JUANA. Esta última era producida por una empresa Venezolana llamada MONACA, que a finales del siglo pasado, fue adquirida por el grupo Mexicano GRUMA, una multinacional del sector alimentos.
¿Que pasó con la harina JUANA? Lo mismo que pasó con buena parte de los medios de producción del país durante el gobierno de Chávez. EL 12 de Mayo de 2010, se publicó en gaceta oficial 39.422 el decreto presidencial 39.422 donde se ordena la expropiación del 100% MONACA con el objetivo de lograr la “consolidación de la capacidad de procesamiento socialista agroindustrial para la Venezuela del siglo XXI”. Elías Jaua era el ministro de Agricultura para la época. Por cierto que este personaje sigue en el gobierno, rotando de cargo en cargo, y con los mismos resultados vale decir.
Respecto a la expropiación de Monaca ha circulado tanta información que ya no sé cuál es situación actual, se habló de revertir la expropiación, de que nunca se concretó, de una sociedad con GRUMA etc. Lo que sí sé es que buena parte de la escasez de harina de maíz (y de trigo también) se debe a la paralización ó declive de uno de los más importantes productores del mercado. MONACA tenía plantas de producción de harina de maíz en Acarigua, Araure, Barquisimeto, Calabozo, Ciudad Bolívar y Maracaibo. Si alguien sabe sobre la situación de estas plantas, hágamelo saber.
Vinculado a este grupo empresarial se encontraba también el ex banquero Fernández Berrueco, quien además de una participación accionaria en MONACA, poseía y operaba al menos dos empresas adicionales productoras de harina de maíz precocida entre otros productos: PRONUTRICOS y PROAREPA. A raíz de un proceso judicial contra el referido banquero desde 2009 estas empresas, entre muchas otras, pasaron a administración del estado, con un impacto adicional en el abastecimiento el rubro.
Una breve revisión a las páginas web de estas empresas indican lo siguiente. Se desconoce qué tan actualizada pueden estar estas informaciones pero parecen bastante desactualizadas:
http://pronutricos.org.ve/nosotros.html Se señala que la empresa tenía una capacidad de procesamiento de 144.000 toneladas/año. Con el volumen actual del mercado, podría abastecer el 11,66% de la demanda.
http://proarepa.com.ve/nosotros.html Indica que su capacidad de producción es de 288.000 toneladas/año, lo que representaría el 23,32% del mercado actual.
Ambas empresas del grupo Fernández Berruecos podrían abastecer el 35% del mercado de harina de maíz precocida. ¿Cuánto producen hoy en día bajo administración estatal? Creo que nadie lo sabe y si alguien lo sabe, no lo dice.
Adicionalmente, el gobierno del presidente Chávez firmó en 2004 un convenio de cooperación con Irán que entre otras cosas contemplaba la instalación de 10 plantas procesadoras de harina de maíz precocida “Venezuela Socialista”. Se inauguró una en Urachiche (Yaracuy) con capacidad para producir 12.600 toneladas/año y estaba previsto inaugurar una en 2008 en Caicara de Maturín con capacidad para 16.900 ton/año. De esa no se supo más nada
Habiendo realizado este corto y tal vez impreciso recorrido por la historia reciente del mercado de la harina de maíz valdría la pena preguntarse si toda esa arrechera que el gobierno de Chávez hacia POLAR y que muchos de sus seguidores imitan ó legítimamente sienten ha servido para algo. El estado, la revolución Bolivariana lo que ha demostrado es una monstruosa incompetencia y falta de capacidad para cumplir aunque sea una pequeña fracción de las cosas que han prometido. Disminuir el poder de POLAR como ¿monopolio? Pasa no por congelarle los precios hasta desaparecer su rentabilidad y mucho menos por expropiarla. Disminuir el poder de POLAR sobre la alimentación de los Venezolanos pasa por desarrollar producción alternativa, sustentable, competitiva y suficiente para convertirse en una opción y que el consumidor no deba morir inexorablemente con la sabrosa harina PAN. La red estatal de distribución de alimentos puede marcar una importante diferencia en ese objetivo, pero con la demagogia y las taras mentales de la dirigencia enquistada en el Chavismo Burocrático seguramente no se logrará nada.
¿Cuál es el precio de venta de la harina de maíz, que permita a las empresas en manos del estado producir en cantidades suficientes, sustentables, de calidad y rentables? ¿Cuál es el precio que permitiría a esas empresas remunerar adecuadamente a sus trabajadores de todos los niveles, pagar impuestos, servicios, invertir en capacitación, investigación, compromiso social y aportar dividendos al estado? Bueno, ese es el precio al que hay que vender la harina PAN. Cualquier otra consideración es pura paja.

               
 @jhernandezucv



lunes, 30 de junio de 2014

REESTRUCTURACIÓN DEL GOBIERNO. COMENCEMOS POR LAS EMPRESAS ESTATALES

El anuncio del presidente Maduro de reestructurar el gobierno, de sacudirlo totalmente, no es un gesto menor de los nuevos tiempos que corren. La admisión implícita por parte del heredero de que lo heredado es un desastre, de que el estado ha fracasado rotundamente en el objetivo de proveer a la sociedad un mínimo de condiciones favorables para el desarrollo económico y social debe considerarse un enorme progreso respecto a los años recientes, en los cuales la soberbia de algunos, la complicidad de muchos y un aparato mediático considerable han pretendido hacer ver que de verdad estamos a punto de ser un país potencia, y que si no lo hemos logrado es por culpa de terceros, jamás por causa nuestra.

No es que no se haya logrado nada, por el contrario, sería mezquino negar la mejora de algunos indicadores sociales, la masificación en la construcción de viviendas, la política de pensiones entre otras transferencias que el estado hace hacia los ciudadanos, lo que ha permitido elevar la capacidad de consumo agregada de la población. Lease bien –capacidad de c o n s u m o. Claro, la pregunta que habría que hacerse es si esos progresos se corresponden con los 650 millardos de dólares que según Giordani se han invertido en desarrollo social. No parece.

Aprovechando la oportunidad que se presenta, y asumiendo como cierta la disposición a introducir reestructuraciones en el funcionamiento del estado venezolano, me tomo la libertad de plantear algunas ideas que permitan comenzar con la transformación de lo que considero el eje central de una política integral en materia productiva: las empresas estatales.
Para nadie es un secreto que las empresas estatales productoras de bienes y servicios son un rosario de problemas, barriles sin fondo para el erario público. En la mayoría de los casos, simplemente nóminas necesarias para la colocación de los “cuadros” del partido, sin experiencia gerencial y sin resultados que mostrar. Algunos casos son proyectos condenados desde su nacimiento, proyectos industriales esclavizantes, mecanismos para garantizar la venta de producción al país, por parte de nuestros socios extranjeros. Otros casos son oportunidades suceptibles de ser aprovechadas, impulsando de un cambio cultural hacia la competitividad y la obtención de resultados financieramente sostenibles. Algunos elementos concretos derivados de ese cambio podrían ser:
  • Ø  Política de contratación y retención de talentos profesionales, técnicos y gerenciales: En los últimos años se impuso “El Giordanismo” como doctrina en algunas empresas estatales. Esto es, una tendencia a identificar el hecho de trabajar para el estado como sinónimo de conformismo en términos de progreso material, a pretender evangelizar a los trabajadores en un credo opuesto al dinero. El estado se encarga de “asignar” los elementos que el trabajador necesita para vivir decentemente: vivienda, equipamiento del hogar, vehículos etc. Las aspiraciones de una remuneración competitiva son sustituidas por la aspiración a ser considerados en una de las infinitas listas y censos que el estado elabora para esa asignación. El talento técnico y profesional, el estrato gerencial simplemente ha huido en estampida desde las empresas estatales hacia el sector privado nacional ó en el extranjero en busca de mejores remuneraciones quedando las empresas en muchos casos en manos de equipos gerenciales sin calificación armados únicamente con un discursito revolucionario. No sobra decir que muchos de quienes se han quedado al frente de las empresas no lo hacen porque estén satisfechos con la remuneración percibida ó por un ánimo patriotero, sino por las múltiples oportunidades de rebusque que se presentan. De esa cabuya hay miles de rollos. 

    La igualdad que se pretende en el socialismo no debe confundirse con la igualación (igualitarismo) de los salarios de los trabajadores, se refiere a la igualdad en la distribución del excedente. No es posible que tengamos ingenieros ganando Bs. 8.000 mensuales y hasta menos y que algunos imbéciles lo consideren un acto de patriotismo, de ascetismo. A la menor oportunidad ese talento se va y se perjudica a la empresa, que debe invertir de nuevo en el desarrollo de capacidades para el nuevo personal. La complejidad de las tareas asignadas, la preparación académica, la experiencia, la formación continua recibida entre otros son criterios a considerar en la determinación de los niveles salariales necesarios para competir con el sector privado, de lo contrario seguiremos obteniendo los mismos resultados.
  • Ø  Política de remuneración a los trabajadores: Es cierto que el dinero no lo es todo, que nadie está satisfecho con su sueldo, que hay otros elementos de incentivo al trabajador, que la pirámide de Maslow etc. Ese discurso es casi 100% cierto pero muy poco efectivo en trabajadores con salario mínimo en el contexto estructural de precios que se vive en el país desde hace varios años. Por otra parte, es cierto que en muchas empresas estatales, el gobierno honra sobradamente los compromisos laborales, que el paquete de beneficios de las empresas estatales es muy superior al de ley y al de muchas pequeñas empresas privadas, y que muchas de esas empresas no producen ni para pagar la nómina y aún así los trabajadores no dejan de protestar. El caso de CORPOELEC ó SIDOR es dramático en ese sentido.

   En esta materia, debe implantarse –y esto seguramente será una dura batalla con los sindicatos- esquemas de remuneración variable vinculados con el nivel de producción de las empresas y sus resultados financieros. El estado no puede seguir tomando dinero del petróleo para subsidiar las nóminas de empresas productoras; estas deben generar los recursos suficientes para su operación, incluyendo obviamente las remuneraciones de sus trabajadores, beneficios contractuales ó de ley, el pago oportuno de las obligaciones parafiscales, pasivos laborales etc. Perversiones observadas en los contratos colectivos que deben ser honradas por las empresas independientemente de sus resultados no pueden continuar. Debe establecerse un salario base (razonable y suficiente en cualquier caso) y dejar en manos del trabajador, la materialización de la fracción complementaria a través del logro de objetivos de producción, productividad y eficiencia individual y colectiva, lo que redundará indefectiblemente en un empleo sostenible en el tiempo. Estos objetivos deben ser medibles a través de evaluaciones de desempeño y deben ser conocidos y compartidos por todos los integrantes de una unidad de producción estatal, incluyendo evidentemente, los cargos de dirección quienes, en su condición de trabajadores, se encuentran igualmente sujetos a evaluación y  amparados por el esquema de la remuneración variable.
  • Ø  Estrategia de compras: El estado ha desarrollado un conjunto de empresas productoras de bienes y servicios que, en alguna medida han desarrollado vínculos entre sí para la colocación de su producción, sin embargo, en el aspecto de los insumos la realidad es otra: las empresas estatales dependen (naturalmente, no debe considerarse algo negativo) de una red de empresarios privados, nacionales, extranjeros, multinacionales, grandes, pequeños, cooperativas, pymes etc.  para la obtención de los insumos necesarios para producir. Por otra parte, es un hecho que la mayor parte de los verdaderos productores y comerciantes no actúan como proveedores de las empresas estatales por no ser este, un negocio atractivo para ellos por múltiples razones, por ello se convierten en proveedores por medio de terceros, quienes tienen las flechas y la disposición de embarcarse en un proceso con el estado. En este contexto, es inocultable que la Ley de Licitaciones y la obligación derivada de esta, de contratar únicamente (salvo excepciones justificadas) con empresas registradas en el Servicio Nacional de Contratistas, constituye en realidad un obstáculo para que las empresas estatales dispongan de bienes y servicios en las mejores condiciones de mercado. ¿Quién en su sano juicio puede creer que estos mecanismos legales han detenido ó minimizado la corrupción en las compras del estado? Por una parte crecen como la verdolaga las empresas de maletín, empresas con altísimos niveles de contratación pero con sólo dos o cuatro empleados, las empresas “toderas” que hacen desde obras civiles hasta suministro de equipos médicos, de seguridad entre otros, se hace cotidiano que una misma empresa entregue las tres tapas entre otros mecanismos que se han hecho práctica común para eludir la ley pero cumpliendo sus formalidades. Como se ve, las comisiones de contrataciones son una formalidad que no necesariamente implican la búsqueda de las mejores condiciones, los mayores ahorros para las empresas y mucho menos, mayor transparencia. En el mejor de los casos, un proceso licitatorio impecable conducirá a que la empresa acepte la mejor de las ofertas entre las que se presenten, no la mejor del mercado. El carácter estratégico de las compras en la formación del precio de las empresas, en la construcción de un tejido productivo local, el desarrollo de “partners” locales estratégicos y el encadenamiento en la medida de lo posible con otras productoras estatales, debe ser la prioridad.


  • Ø  Presupuesto vs Contabilidad: En una empresa privada, independientemente su naturaleza, tamaño y propiedad, la toma de decisiones de gasto, van indisolublemente ligadas a los resultados obtenidos por el lado de los ingresos. Evidentemente, existe un presupuesto de ingresos y gastos realizado con anterioridad como parte del natural proceso de planificación, pero es la información sobre los resultados obtenidos en realidad, reflejados en la contabilidad y los reportes e indicadores operativos tempranos, lo que valida la pertinencia de un gasto ante cambios en el resultado vs lo planeado. En una empresa pública al parecer, lo importante a la hora de ejecutar una decisión de gasto, es la aprobación presupuestaria. Si está en el presupuesto puede realizarse, independientemente de que los ingresos que lo sustentan no se hayan materializado de acuerdo a lo planificado y aun cuando el gasto pueda ser considerado superfluo (material POP, por ejemplo). Esta visión basada en la certeza de que cualquier déficit puede y debe ser cubierto por el presupuesto del ente de adscripción, que proviene en últimas del petróleo, es uno de los elementos a corregir en el modelo de gestión de las empresas estatales productivas.

     No se trata de que las empresas estatales funcionen igual que las privadas pero, evidentemente deben ser por lo menos autosustentables financieramente. Para muchos, esto suena a capitalismo de estado, para otros son las mismas “armas melladas del capitalismo”. Para mi, es la única forma de avanzar hacia una economía productiva sana sin depender exclusivamente del capital privado, cuya lógica le impide asumir la enorme tarea de desarrollar las fuerzas productivas del país.

@jhernandezucv

martes, 17 de junio de 2014

EL PEOR PROBLEMA PARA NICOLAS ES EL CHAVISMO



El país visto desde los medios de comunicación masivos y las redes sociales es un hervidero por los cuatro costados. El mentado legado de Chavez -desde mi punto de vista una herencia desastrosa en muchos aspectos- le está costando a Maduro un acelerado deterioro físico, evidenciado en sus marcadas ojeras, y a la sociedad venezolana, un deterioro moral inocultable y por lo pronto indetenible.
Y el problema no es la oposición, que es probablemente lo único peor que el gobierno, que se ha vuelto loca desesperada por resultados rápidos, que subestimó la capacidad de Nicolás Maduro de sortear la situación y que hoy definitivamente no es una opción en tanto siga la ruta de #lasalida. El problema tampoco es el imperio norteamericano, cuyas empresas siguen haciendo jugosos negocios en nuestro país, sin negar que los sectores más conservadores de ese país siguen viendo a Venezuela como un elemento perturbador para sus intereses en la región.
El verdadero problema para Nicolás es el Chavismo. Al parecer dentro de este movimiento político hay un gran descontento con Nicolás. Los ajustes de precios, las reuniones con empresarios, las devaluaciones e incluso el hasta ahora pospuesto ajuste del precio de la gasolina, son objeto de críticas por ser traiciones al “legado” de Chávez. La realidad sin embargo, es terca y a Chávez le habría tocado exactamente la misma situación, porque era perfectamente previsible dadas las medidas que su gobierno tomó en los últimos años. De hecho la situación sería para él mucho más fácil de lo que es para Maduro tomando en cuenta que este no dispone del carisma del difunto presidente.
La inflación acumulada, un sector productivo nacional arrasado, proyectos faraónicos que se han consumido millones de dólares sin culminarse, una corrupción rampante, una inseguridad personal generalizada e intensa, endeudamiento, producción declinante de PDVSA entre otras perlas son parte de la herencia que Maduro recibió. Si a eso le sumamos la natural inestabilidad política propiciada por quienes pensaban que su momento había llegado, tenemos una mezcla fatal. Las medidas que Maduro ha tomado quizá no responden a cierta ortodoxia Chavista –paradójicamente opuesta a la ortodoxia económica- pero sus resultados están por verse y si no son mejores no es porque no vayan en la dirección correcta sino porque les falta fuerza, son insuficientes ó muy lentas para sacarnos del atolladero en el que estamos, como parte de la herencia.
Moralizar el debate: En el debate a lo interno del Chavismo hay menos ideas de lo que uno pensaría. De los pocos debates que he presenciado y muchos de los que he leído pareciera que el argumento moral es el que priva, pero solo en lo discursivo: yo soy chavista hasta la muerte, mi comandante eterno, mas chavista soy yo etc. Pocos hechos, mucha rimbombancia en el discurso. Y es que no puede ser de otra forma en un país donde se acostumbra que en todas las invasiones, lo primero que se hace es poner una bandera de Venezuela y un afiche de Chávez. Eso, y un consejo comunal es suficiente para que la situación sea tolerada o convenientemente ignorada por las autoridades responsables. Así se viene gestando una nueva ola de cinturones de miseria alrededor de nuestras ciudades, motivadas esta vez no por la pobreza que los obliga sino por la posibilidad/conveniencia/facilidad de hacerlo.
En el funcionamiento de las empresas del estado es común observar esa carrera por demostrar quién es más chavista. Por un lado, tenemos a trabajadores pidiendo, reclamando, exigiendo reivindicaciones sin vinculación con el nivel de producción, todo en nombre del socialismo, del comandante supremo. Por otra parte, a los dirigentes evangelizando o pretendiendo evangelizar sobre un desapego a los bienes terrenales, pidiendo el sacrificio de los trabajadores en un contexto de 70% de inflación en alimentos, minimizando la importancia del salario porque no todo es dinero, primero está la patria, somos hijos de Chávez, y otro rosario de bobadas parecidas. Obvio que este desapego por lo material se facilita cuando se dispone de vehículos (plural) de doble tracción, piscinas, restaurantes, celulares costosos, joyas y hasta un agua mineral diferente de la que toma el resto de los mortales. ¿Puede el lector ver la hipocresía?
Argumentos sólidos? Pocos. ¿Inflación, producción, eficiencia, rentabilidad, competitividad, incentivos, productividad? Nada. Chávez y sólo Chávez. Así se ha manejado el país en los últimos años, y desde la muerte de Chávez, se ha desatado la competencia por hacerse el verdadero heredero del legado. Ni con Mahoma.
Urge moralizar el discurso y vincularlo a los hechos, hacer coherente lo que se dice y lo que se practica. Si los trabajadores quieren mejores salarios y condiciones laborales, debe haber un nivel de producción suficiente que sustente económicamente esas mejoras. Los líderes laborales no pueden ser reposeros, faltar al trabajo y/o llegar tarde, ser poco productivos etc. Por otra parte, los gerentes no pueden ir por la vida hablando del Che desde carros de lujo, predicando un estilo de vida frugal que obviamente no practican, al estilo de los últimos años de la Union Soviética. Si les gusta la buena vida, como a todos, es su derecho. Lo que debe entenderse es que es el derecho de todos, que asuman su modo de vida y dejen de andar predicando lo que no son. Es lo menos que se les puede pedir y eso vale para todo el funcionariado del estado.


@jhernandezucv

jueves, 16 de enero de 2014

PDVSA es el origen de los problemas y de allí debe partir la solución.


Los problemas económicos de Venezuela en esta coyuntura, la persistente  y aguda escasez y su hermana siamesa, la inflación desbordadas, el desmantelamiento de cualquier posibilidad de emprendimiento agrícola ó semi industrial, la asfixiante burocratización de la sociedad y de los medios de ¿producción? y la exacerbación de males sociales de expresión económica como los raspacupos, los pimpineros y contrabandistas de todo rubro hacia los países vecinos, con la creciente, generalizada, obvia y necesaria corrupción del funcionariado que da soporte y protección a esas actividades, todo eso y más tiene un origen, ó en todo caso una repetida justificación: la escasez de dólares regulados y el inigualable atractivo y oportunidad de lucro que representa obtener unos cuantos billetes verdes a la absurda tasa a la que hoy se cotiza oficialmente. Vale decir que pocas empresas privilegiadas obtienen esa tasa de cambio: la mayoría de quienes aparecen en los listados de CADIVI como beneficiarias de esa bendición celestial, en realidad han tenido que cancelar desde 1 hasta 20 bolívar por cada dólar aprobado a toda una gama de contactos y flechas de la burocracia cambiaria, hoy aumentada por la superposición de capas administrativas encargadas de lo mismo: decidir quién puede recibir la bendición del dólar a 6,30. Imaginemos el poder de extorsión que tienen estos administradores de la riqueza petrolera del país.
Pero en realidad, el problema es PDVSA. Ciertamente, nuestra empresa petrolera es también víctima de una política cambiaria absurda, orientada con la pretensión electorera de crear una sensación de bienestar insostenible mediante el subsidio del consumo a toda la sociedad, -tanto el consumo básico como el suntuario- tomando dólares baratos generados en un sector de alta productividad, entregándoselo sin compensación equivalente a otro sector de muy baja productividad (todos nosotros) lo cual a su vez reproduce las condiciones que dieron origen a esa baja productividad.
En efecto, PDVSA, nuestra insigne empresa, productora de viviendas, de productos agrícolas, de bachilleres, barcos y eventualmente, de petróleo y gas, sometida a una constante exacción de recursos para financiar no sólo el desarrollo del país, sino el proselitismo político nacional e internacional, es la primera afectada por la política cambiaria de mantener un dólar artificialmente barato, ya que recibe menos bolívares de los que debería, para financiar gastos que si están determinados por el dólar no oficial.
PDVSA es el problema porque no ha podido recuperarse luego del sabotaje petrolero, porque no ha podido remplazar a lo meritócratas técnicamente bien capacitados pero insubordinados al proyecto nacional, porque ha abarcado más de lo que debería por lo cual ya no aprieta bien donde realmente le corresponde, porque ha tenido que financiar la errada política de expropiaciones de empresas que hoy están en el suelo y que ahora son una carga para todos como SIDOR, CORPOELEC, Lacteos Los Andes entre otras, porque ha debido incorporar a su nómina a miles de personas sin la calificación profesional necesaria, porque ha sido el pilar de la política exterior, comprometiéndose a vender por debajo y comprar por arriba de lo que la lógica mercantil hubiese aconsejado, porque las misiones de salud, educación, alimentación, electricidad y vivienda quedaron bajo su responsabilidad no sólo financiera –lo cual siempre ha sido el rol de PDVSA como principal financista del estado- sino bajo su control operativo. PDVSA es culpable porque el profesionalismo, la planificación y la lógica empresarial fueron remplazados, no por la anteriormente ausente sensibilidad social y compromiso con el desarrollo nacional, sino por el medalaganismo, el irracional condicionamiento electoralista que encarece las obras si es necesario con tal de tener algo que mostrar, aunque después quede en abandono. Esta presión sobre la caja de una empresa que cada vez produce menos, que cobra en efectivo y a crédito sólo una fracción de lo que vende y debe pagar al día, de contado en muchos casos, no sólo sus propios gastos y proveedores (lo que generalmente hace con mucho retraso, creando nuevos problemas en la operatividad de la empresa) sino además el precario funcionamiento del estado, porque de lo contrario se paralizan las obras en marcha, obliga a buscar cada vez más frecuentemente, financiamiento por parte de la banca local, lo cual no representa problema, sino además –y esto si es un mega problema monetario- a través del Banco Central de Venezuela.
La politización electorera ha llevado a PDVSA a niveles de producción muy bajos, y de esa producción sólo una porción es cobrada efectivamente y representa entrada de divisas para el país. Consultoras internacionales afirman que en promedio, sólo 1.5 millones de barriles de los 2.3 exportados representan ingreso de liquidez para la empresa. El endeudamiento externo ha crecido de manera exponencial lo cual no sería del todo malo si ese dinero hubiese sido invertido en algo verdaderamente productivo. El gobierno habla de más de 600 millardos de dólares en inversión social en 15 años, sin embargo la infraestructura vial, la producción y abastecimiento de alimentos, la calidad de los servicios médicos y educativos, la provisión de servicios como el agua potable, la electricidad y hasta el gas doméstico son hoy, si no peores, al menos igual que hace 10 ó 12 años. Incluso lo que se había avanzado con la misión barrio adentro hoy se ha perdido. Nótese que hablo de la calidad, así que si alguien pensaba decirme que hemos graduado a no sé cuántos millones de bachilleres y que tenemos trillones de estudiantes universitarios, absténgase de hacerlo, a menos que pueda demostrar aunque sea exagerando, que esto está produciendo un cambio cualitativo importante en nuestras fuerzas productivas.
El problema es PDVSA y es partir de ella que vendrá la solución. No se trata de volver a la etapa meritocrática de los Luis Giusti, Gustavo Roosen ó Sosa Pietri. Se trata de reenfocar la empresa hacia la generación de excedentes económicos para que otros entes lo administren. No hablo de un estado mínimo, hablo de una empresa donde priven los criterios gerenciales, donde la eficiencia es la norma y no la excepción, donde es el talento y no el color de la franela lo que determine la política de recursos humanos (considérese además que muchos franelas rojas solo aparentan ser chavistas, y salen a marchas, a vender y comprar cupos CADIVI y a votar por la oposición, porque las lealtades así creadas duran muy poco).
En resumen, llevar la producción  al límite de la cuota OPEP, ajustar progresivamente el mercado interno de hidrocarburos (aumento de la gasolina y el gas doméstico), minimizar el contrabando de extracción, permitir la participación privada como proveedor de servicios especializados expropiados y en el transporte y comercialización, avanzar en las prometidas refinerías del plan Siembra Petrolera, fortalecer la formación técnica del recurso humano (reapertura del CIED), transferir las actividades no relacionadas con la producción de energía a los entes correspondientes, reforzar las áreas medulares de exploración y refinación y cobrar más rápido la factura petrolera a los países “amigos” entre otras muchas cosas permitirán a la empresa fortalecerse. Una PDVSA debilitada sólo le conviene a los enemigos que se pretende combatir, Hay que fortalecer a PDVSA para poder tener una economía fuerte pero esa reorientación del pensamiento que orienta a la gestión gubernamental debe ir acompañado de una reformulación de la política económica más orientada hacia la sostenibilidad y la productividad del sector no petrolero.



viernes, 16 de agosto de 2013

¿SERÁ QUE ME ALEGRO POR EL CABLETREN?



¿SERÁ QUE ME ALEGRO POR EL CABLETREN?

Finalmente, después de varias inauguraciones al parecer está listo el CABLETREN BOLIVARIANO en su primera etapa, el cual que atenderá a la superpopulosa parroquia de Petare. Es una extraordinaria obra de infraestructura, de especial relevancia en una ciudad y una localidad caracterizadas por gran cantidad de problemas como la inseguridad y la deficiente provisión de servicios públicos (entre ellos el transporte), imposibles de proveer en condiciones normales debido al crecimiento anárquico e ilegal de esta comunidad. En esta primera etapa arranca con tres estaciones de cinco que tendrá al finalizar su construcción y, según el ministro de transporte, Haiman El Troudi tendrá capacidad de movilizar hasta 6.900 pasajeros/hora ó 120.000 pasajeros/día.  Tiene una longitud de 2.1km y su construcción se inició en 2008.
El Cabletren es sin duda una gran obra que ayudará a paliar los problemas de congestión vehicular que caracterizan a Caracas, y responde a un modelo de transporte colectivo rápido, que contribuya a reducir la utilización de vehículos automotores. Es un sistema liviano, pensaría uno que más económico y rápido de implantar comparado con el subterráneo; en fin, una buena idea que en teoría contribuirá a disminuir la anarquía y la contaminación de ese sector de la ciudad, mientras mejora la calidad de vida de la gente y mejora su productividad. Ahora revisemos algunas características de esta obra, que reflejan lo que somos como país, como sociedad y donde deben estar las medidas, las rectificaciones que debe manejar el estado, que nos permitan avanzar y superar las peores trabas al desarrollo, las que imponemos nosotros mismos.
Lo primero que llama la atención es la imposibilidad que enfrenta un investigador (no es mi caso, lo hago como un aburrido pasatiempo) para encontrar información confiable, oficial, única respecto a los planes y proyectos que se llevan adelante en el país y que por tanto nos compete a todos su conocimiento. Debido a esto, sólo podemos disponer de la escasa información que se consigue en la web.
En el último acto de inauguración, tanto el presidente Maduro como el Ministro afirmaron que esta obra representa una inversión de 440 millones de dólares (VTV señala 430 millones, pero ya sabemos la calidad de ese periodismo)[i]. El Metro de Caracas sin embargo, refleja en la ficha técnica del proyecto publicada en la web[ii], una inversión de 714,42 millones de dólares. Antes de que la quiten de internet, les muestro la imagen









 Nótese que la ficha técnica señala que la capacidad es de 3.000 personas/hora por dirección, la obra comenzó en Noviembre 2008 y se espera que esté totalmente culminada en diciembre 2014. A este respecto es bueno señalar que la empresa Austriaca Doppelmayr[iii] fue la que diseñó el proyecto y fue ejecutado por Odebretch[iv]. Los sitios web de ambas empresas nos indican la bendita demora característica de todas las grandes obras en este país
Ahora las comparaciones:
El ministro Haiman El Troudi mencionaba que sólo en la ciudad de Las Vegas existe un sistema como este. Es posible que como obra de ingeniería esté en lo correcto, otra cosa sin embargo, es su selección como alternativa de solución a los graves problemas de movilidad que exhiben nuestras grandes ciudades. El día de la inauguración, llovían por twitter los comentarios de siempre, por un lado quienes decían que es una inmensa obra de ingeniería, la panacea del transporte etc, y por otro decían que la obra es una porquería, que no sirve, que no ayuda, que es feo etc. Entre la lluvia de comentarios polarizados, se coló uno que suena real: este sistema es el mismo que se utiliza internamente en el aeropuerto JFK de Nueva York. No conozco esa ciudad, pero he ido un par de veces a Miami y sé que el sistema interno del aeropuerto es parecido. No me atrevo a decir que sea igual pero lo cierto es que ambas forman parte de las soluciones llamadas Automated People Mover. Asumamos que son cosas diferentes, pero a la luz de los siguientes hechos, será mejor evaluar los futuros proyectos ¿ó serán problemas de ejecución y corrupción? Me inclino por lo segundo
El Metromover de Miami, según Wikipedia [v] tiene 21 estaciones (5 del Cabletren), una longitud de 7.1km (2.1 del Cabletren), demoró cuatro años en construirse (6 del Cabletren), tuvo un costo de 153.3 millones de dólares (440 millones del Cabletren, tomando la cifra más baja que se ha divulgado) y transportó en 2012 un promedio de 31.000 pasajeros diarios (120.000 Cabletren). Como anécdota personal les cuento que una vez, al llegar al aeropuerto nos apuramos para no perder el vagón que se iba, al acercarnos mas vemos un letrero que decía “xxx segundos para que llegue el siguiente” ¡PASA CADA MINUTO! Con una puntualidad increíble y…. gratis
No soy un adorador de Miami ó de otros países en general como muchos de mis compatriotas, pero habría que ser demasiado estúpido para no darse cuenta que de seguir haciendo las cosas igual, jamás tendremos un país como el que necesitamos, el que queremos dejar a las próximas generaciones. Aunque a quienes manejaron el proyecto de CableTren no les daría ni una caja chica para administrar, igual ¡Me alegro por el Cabletren!

Econ. Javier Hernandez
@jhernandezucv