miércoles, 30 de septiembre de 2015

El país de las mujeres más bellas y las fotocopias fondo negro

Venezuela es un territorio privilegiado ubicado al norte de Sur América, dotado de bellos paisajes naturales, hermosas playas, tierras fértiles, clima agradable, abundantes recursos minerales y las mayores reservas de petróleo del planeta. En cuanto a su gente, los pobladores del país son en su gran mayoría personas alegres, solidarias y emprendedoras. La belleza de las venezolanas es referencia mundial.

Desde el punto de vista cultural, pesa sobre los hombros del ciudadano venezolano, la responsabilidad histórica de ser los descendientes de los héroes que dirigieron las grandes hazañas militares que condujeron a la independencia de América. Por otra parte, existen dos enormes fardos culturales que limitan la capacidad de la sociedad venezolana para superar los problemas que la agobian, y entrar definitivamente en la era de la economía del conocimiento: por una parte, la mentalidad rentista que lleva al ciudadano a pensar que puede obtener algún tipo de beneficio sin tener que trabajar para lograrlo y el segundo fardo, el más pesado de todos, la necesidad de cada ciudadano de disponer de la “fotocopia del título en fondo negro”.

El tema es preocupante y no se le ve salida. Los venezolanos sabemos que el botón de arranque de cualquier trámite por sencillo que sea, lo representa la “copia fotostática” de cualquier documento. Las fotocopias de la cédula, por ejemplo, son el combustible que mueve el aparato burocrático estatal, aunque las instituciones privadas no se quedan atrás a la hora de solicitarle a sus clientes y relacionados, copias en papel de documentos que perfectamente pueden ser digitales. Los bancos que piden copias de los estados de cuenta de sus propios clientes son muestra irrefutable de ello. Ahora no es sólo la cédula, la copia del RIF ha pasado a engrosar las carpetas que los venezolanos cargamos “por si acaso” en la guantera del carro. Dicen que los niños vienen al mundo con un pan bajo el brazo. Los niños venezolanos tendrán que venir al mundo con una carpeta marrón de ganchos tamaño oficio, con separadores de cartulina.

Y es que no se avizora un cambio sustancial en el mediano plazo si consideramos el extraño fenómeno cultural que representa la “copia del título en fondo negro”. ¿De dónde nace esta extraña costumbre de pedir este requisito? Habría que preguntarle a Elias Pino Iturrieta o a algún otro historiador que se sumerja en los archivos a ver el origen histórico de este requisito.
Formularé una hipótesis desde mi ignorancia sobre el tema, ojalá alguien pueda aclarármelo: en algún momento, el papel donde se imprimían los títulos ofrecía alguna marca de seguridad que se hacía evidente en la fotocopia fondo negro, lo que permitía confirmar la autenticidad del documento. A estas alturas ¿Qué seguridad aporta la fotocopia fondo negro para la validez de un título académico? Me aventuro a asegurar que ninguna. Es sólo costumbre. Una pesada, lamentable y cada vez más costosa costumbre.

Existe toda una industria de fotocopias en fondo negro en su versión más acabada y al parecer, más especial de todas: la que se saca en acetato y no en un vulgar e igual de inútil papel bond. ¿A cuántos nos han devuelto un trámite por no disponer del mítico fondo negro del título? ¿Por qué es sólo el título académico el que requiere semejante validación fotostática y no por ejemplo, el título de propiedad de un vehículo? Alrededor de ese olimpo de la burocracia que representa el ministerio de educación en la esquina de Salas, hay todo un ecosistema empresarial orientado al servicio de fotocopiado.

Lo más desesperanzador de todo es que la vanguardia intelectual de la sociedad, las mentes más iluminadas, que se supone se encuentran en nuestras universidades, son las principales demandantes de la “copia en fondo negro del título de bachiller” y hasta para inscribirse en un posgrado la institución te pide el “fondo negro del título de pregrado”. Es decir, en nuestras universidades que se suponen creadoras de conocimiento, no se ha logrado superar la bendita costumbre de pedir documentos inútiles lo cual es síntoma de problemas mucho más profundos. El contexto de la brutal crisis económica del país donde todo se encarece velozmente y en un momento donde no se consigue tóner para copiadoras, puede ser la oportunidad de abandonar estos molestos esquemas que le hacen la vida triste a los usuarios y avanzar en nuevas prácticas administrativas, aunque como diría Will Smith –ahora en Facebook al parecer ese actor es una especie de Paulo Coello de frases usurpadas- es más fácil romper un átomo que … una costumbre.

@jhernandezucv







miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿Cuanto es el salario mínimo en Venezuela en dólares?

El objetivo de tener una legislación que establezca un salario mínimo, es garantizar que todos los trabajadores reciban al menos, una remuneración de “nivel de subsistencia” -en términos de economía política clásica- que le permita cubrir una canasta mínima de consumo. En Venezuela, desde hace mucho tiempo, el salario mínimo es uno de los pivotes más importantes de la política social del estado Venezolano. De manera casi religiosa salvo contadas excepciones, en mayo de cada año, se actualiza el valor del salario mínimo con la intención de mantener en alguna medida, el poder de compra del salario. Esta situación es asumida por los trabajadores como un derecho y los demás agentes económicos lo descuentan en sus decisiones de precios, inversión y costos.

Con las reformas enmarcadas en el programa “Agenda Venezuela” a mediado de los 90’s se estableció en la Ley del Trabajo, el mecanismo tripartito entre empresarios, gobierno y sindicatos para la discusión y eventual establecimiento de los valores del salario mínimo de ley. Durante el gobierno del presidente Chávez, se abandonó el esquema de la “trimaldita” y el presidente de la República fijaba unilateralmente el monto del salario mínimo. Algunos recordarán cuando el presidente Chávez sorprendió al general Usón, para la fecha ministro de finanzas, con la magnitud del ajuste del salario mínimo. Ni su ministro de finanzas conocía la magnitud del aumento.

Durante la gestión del presidente Maduro y en el marco de la continuación de la desacertada política económica de su predecesor, el salario mínimo continúa siendo el mecanismo principal en la política social del gobierno venezolano. En medio del feroz proceso inflacionario que se vive en el país, se han promulgado ya varios ajustes en el valor nominal del salario mínimo, que se vuelven sal y agua por efectos de la inflación. El divorcio entre la productividad y el salario nominal se hace evidente ante cada decisión al respecto.

¿Y en dólares?

Como parte del desbarajuste económico que se vive en el país donde no existe un tipo de cambio de referencia, es común que por una parte, las autoridades utilicen la tasa más baja para asegurar con fines proselitistas que “los venezolanos tienen el salario mínimo más alto de Latinoamérica” o que por otra parte, a cada hito que alcanza el dólar paralelo, las redes sociales se llenen de afirmaciones de venezolanos deprimidos y políticos opositores que aseguran que el salario mínimo en el país es inferior al de Burkina Faso.

Ambos extremos, como en casi todos los aspectos, están una vez más, equivocados. La cesta de consumo típica del venezolano se compone de rubros con diferentes niveles de componente importado y aun cuando el valor del dólar se haya establecido como referente para todas las transacciones, las variaciones en el tipo de cambio no se reflejan 1 a 1 en los precios internos, aunque el Prof. Steve Hanke ha postulado semejante relación entre las variaciones del tipo de cambio y los registros de inflación. Demasiado lineal.

La gente de Ecoanalítica, firma venezolana de reconocida seriedad ha estimado que a agosto del presente año, la tasa de cambio promedio que enfrenta el consumidor Venezolano se ubica en Bs. 178 por dólar, lo que dejaría el salario mínimo del venezolano en 41,73$ mensual. Razonable.

Diferencias en las cestas de consumo

Pero no todos los venezolanos ganan salario mínimo y por supuesto, no tienen las mismas preferencias de consumo. Mientras más elevado es el estrato social, tanto mayor debe corresponderse la tasa de cambio promedio de ese consumidor, en la medida que incorpora entre sus preferencias, rubros que se encuentran fuera de las políticas de regulación oficial o en cualquier caso, fuera de las tasas de cambio oficiales.

Una pequeña muestra

Para validar cual es la tasa de cambio que enfrenta el consumidor venezolano en una cesta de consumo, se tomaron unos pocos rubros homogéneos, con la finalidad de comparar su precio interno con los precios de otros países latinoamericanos cuyo nivel de ingreso se asemeja a de Venezuela: Colombia, Argentina, México y Chile.

Se seleccionó un conjunto de 14 rubros, básicos, perfectamente comparables entre si y se hallaron sus precios de venta en un automercado de la ciudad de Guatire en Venezuela, así como precios de productos equivalentes o sustitutos muy cercanos en supermercados representativos de los países de la muestra.

Para los precios en Colombia se consultó la página web de la cadena ÉXITO mientras que para Chile, México y Argentina se obtuvieron los precios de la página de la cadena WALMART en cada uno de esos países.

En la medida de lo posible, se obtuvo la misma presentación de los productos. Cuando no fue posible obtenerla, se unificó la unidad de medida en el cálculo del precio. Existen consideraciones de precio, calidad y preferencia del consumidor que deben ser consideradas al hacer análisis más rigurosos de las cestas comparadas. Otro elemento a considerar es el de las diferentes tasas de impuesto al valor agregado que se aplican sobre los precios exhibidos en internet.

Por otra parte, se tomaron los tipos de cambio vigentes para los países referidos a través de la página web http://es.exchange-rates.org/converter/COP/USD/1 obteniendo que:

·         Peso Argentino (ARS): 9,3580/USD
·         Peso Colombiano (COP): 3.029,98/USD
·         Peso Mexicano (MXN): 16,5828/USD
·         Peso Chileno: (CLP): 680,34/USD

Metodología:

Para cada rubro, se utilizó el precio de venta disponible en la página web del establecimiento seleccionado y se calculó su precio equivalente en dólares estadounidenses usando las tasas de cambio señaladas. Con los precios obtenidos en cada país expresados en USD se formó un promedio simple. Ese promedio se utilizó como denominador para convertir los precios encontrados en Venezuela, en el tipo de cambio que los iguala con el precio promedio de los países de la muestra, expresados en dólares estadounidenses.


Resultados:


Lo primero que llama la atención es el encarecimiento relativo de los precios en Argentina respecto a los precios en Colombia, cuando se denominan en dólares estadounidenses. Esto obedece claramente a las presiones devaluacionistas que ha sufrido el peso colombiano en meses recientes debido a la caída del precio del petróleo y por otra parte, a la tendencia a la apreciación que sufre la cotización oficial del peso argentino. Si se utilizara la cotización del llamado dólar blue que para el 14/09/15 se ubicaba en 15,55 ARS/USD según http://www.lanacion.com.ar/dolar-hoy-t1369, los precios en la nación austral serían más bajos que en el vecino país. 




Este pequeño ejercicio confirma lo que es bien sabido por la mayor parte de la población del país y lo que la gran mayoría de los economistas señalan desde hace mucho tiempo como factor central en los desastrosos resultados económicos que exhibe la gestión del presidente Maduro y desde los últimos años de la administración Chávez: el congelamiento del tipo de cambio no produce el efecto deseado en la dinámica de los precios internos y por el contrario da pie a cientos de desequilibrios económicos que al final del día se traducen en inflación y escasez. Al respecto puede leerse El Dólar CENCOEX nos está matando.

Las devaluaciones del tipo de cambio tal como han sido realizadas en la era Maduro, mediante el lanzamiento del SICAD II y SIMADI han tenido poco o ningún efecto en la normalización de la economía. Han sido mecanismos pobremente diseñados y peor ejecutados. Han tenido costos sociales pero casi nada de beneficios económicos.

Cada rubro enfrenta en el mercado una tasa de cambio sobre la cual valora sus transacciones. La canasta de consumo de cada familia es diferente y está compuesta de rubros que van desde los no esenciales y no subsidiados como repuestos para vehículos que están marcados por la tasa de cambio paralela, hasta medicinas tasadas a dólar CENCOEX pasando por un conjunto de servicios subsidiados en bolívares como la electricidad, el agua potable, además de algunos servicios sociales gratuitos. En promedio, en la cesta de bienes y servicios que se detalló anteriormente, el venezolano enfrenta un tipo de cambio promedio de Bs. 89,94/USD, lo cual dejaría el salario mínimo en USD 82,52.

SALARIO MÍNIMO EN PAÍSES DE AMÉRICA LATINA



Con este valor del ingreso en USD, Venezuela se encuentra a la zaga de los países de Latinoamérica tanto en el salario nominal en USD como en la cobertura que ese salario representa respecto a una cesta básica de consumo familiar. Aun cuando existen diferencias en la conformación de la canasta de referencia, es claro el enorme problema familiar que representa la profunda crisis económica que enfrenta el ciudadano venezolano en este momento. Si se evalúa además, la situación de la clase media al incorporar servicios de educación y de salud privados, alquileres y seguros como elementos distintivos de la calidad de vida que no se encuentra en los servicios provistos por el estado, la situación es de extrema gravedad.

La escasa comprensión de las autoridades económicas del país, que han establecido como punto de honor en el aspecto político - electoral, el sostenimiento de una política de reparto de la renta petrolera mediante el subsidio generalizado al consumo a través de la sobrevaluación de la moneda, ha ocasionado una enorme cantidad de distorsiones económicas que crecen cada día en cantidad y complejidad, a la vez que se traducen en mayores problemas sociales que se acumulan como energía potencial en una peligrosa dinámica para la estabilidad del país. Una política cambiaria que avance en la sinceración del tipo de cambio de la economía si bien no es suficiente, es condición necesaria para poder superar el oscuro momento que vive el país. Este trabajo presenta una cifra que pudiese servir como referencia del tipo de cambio real mínimo que sirva de inicio a un proceso integral de reforma económica.

@jhernandezucv

Agradezco a Denitse Colmenarez (@DenitseC) y a Luciano Bonavino (@lbonavino)  por ayudarme en la recolección de la data de precios de los diferentes productos.



viernes, 4 de septiembre de 2015

TOP 10 DE LOS PEORES MINISTROS DEL CHAVISMO








Cuando se me ocurrió escribirlo me desanimé por lo descomunal de la tarea: elegir entre decenas de personajes que han sido ministros del gobierno de Chávez y de Maduro a sólo 10 de los peores no es nada fácil. La competencia es reñida entre la caterva de incompetentes que han dirigido el espectacular despilfarro de poco menos de un millón de millones de dólares. La corrupción, sus desatinos y especialmente la evaluación de los resultados de su gestión, a la luz de la situación que se vive en las diferentes áreas de la vida del país, son algunos de los criterios usados para este modesto ranking. No es una referencia absoluta y espero que me sepan perdonar los demás incompetentes que seguramente merecen estar en el ranking pero que mi mala memoria me impide agregarlos. Agradezco que los lectores me ayuden a completar la lista.

Y los ganadores son…. (repique de tambores)

1.- Jorge Giordani: El padre de la criatura. La persona que mantuvo durante muchos años una estrecha relación con el presidente Chávez que le permitió dirigir la economía venezolana hasta llevarla al grado de postración en el que hoy se encuentra. El monje Giordani es el artífice de la política económica del chavismo, orientada a grandes rasgos a la supresión del sector privado, a la implantación de múltiples controles en variables económicas clave. La sobrevaluación del bolívar, los convenios internacionales de cooperación, y la demencial ola expropiadora que acabó con buena parte de la oferta de bienes y servicios del país se la debemos al ilustre ex ministro. En mi ranking de los peores ministros nadie le quita lo bailao. No tiene padrote.



 2.- Ricardo Menéndez: Si no fuera por los méritos de Giordani, este ranking tendría que ser encabezado por este lamentable funcionario, que tiene el poder de mantenerse de bajo perfil y prolongarse en funciones de gobierno donde vale decir, no ha registrado un solo éxito. El geógrafo Menéndez sale de ser opinador cuasi permanente en las pantallas de VTV hacia diferentes carteras ministeriales siendo la peor de sus gestiones, al frente del ministerio de industrias. En resumen, las empresas cementeras nacionalizadas, las empresas de Guayana y todo el mamotreto industrializador de fábricas lego en alianza con terceros países estuvieron en algún momento bajo la responsabilidad del Sr Menéndez. Es el responsable del éxito de la diversificación de la economía venezolana. Felicitaciones Sr. Menéndez!


3.- Elías Jaua: Son tantos los cargos que ha tenido el Sr Jaua, que ya no sabemos dónde lo ha hecho peor. Lo que sí es claro es que este prócer revolucionario dirigió un tiempo ni más ni menos que las políticas públicas del agro venezolano y la producción de alimentos en el campo. Entre sus éxitos más notables es la erradicación del cultivo de café y el azúcar en el país. El Sr Jaua también posee un extraño poder que le permite saltar de cargo en cargo, acumulando un prontuario de errores sin recibir aunque sea una amonestación de sus jefes. Es el hombre de la niñera armada.


4.- Juan Carlos Loyo: Como continuador de la obra de su predecesor (en el ranking y en el cargo) JC Loyo, recordado por sus apariciones televisivas dirigiendo la expropiación de tierras –productivas ó no, eso no importaba- con pistola en el cinto, fue ministro de Agricultura y Tierras en dos ocasiones y es el responsable del exitoso resultado obtenido por la producción de alimentos a partir de la expropiación de Agroisleña. Aplausos de pie





5.- Rafael Ramírez: Aun cuando Chávez se ocupaba casi que personalmente de la conducción de PDVSA, el ex ministro Ramírez –hoy castigado en el exilio del frio Nueva York- tiene entre su currículo haber convertido a PDVSA en un ministerio más. La declinación en la producción petrolera nacional, el retraso en el desarrollo del plan Siembra Petrolera, los convenios de cooperación energética que hoy desangran al país, los problemas de refinerías, los escándalos de corrupción como PUDREVAL, el enorme contrabando de gasolina que hoy por hoy se reconoce que es imposible que salga en su totalidad por las fronteras terrestres, son todos elementos que conforman el currículo del Sr. Ramírez. Ah, no olvidemos que en algún momento dirigía la cartera de “energía y petróleo” lo que le confiere méritos también sobre la robusta situación del sistema eléctrico nacional. El auditorio se sujeta la cartera hace la ola.



6.- Héctor Navarro: La educación en el período chavista no las ha tenido todas consigo. El primer ministro de educación del presidente Chávez, luego ministro de educación superior, y luego ministro de energía eléctrica, deja entre su legado el PAE, las hoy difuntas escuelas bolivarianas y el sistema educativo en general. El Sr. Navarro tiene también su responsabilidad en la depauperación hasta grado de indigencia de muchos docentes activos y jubilados. La emergencia eléctrica, que permitió la disposición de 20 millardos de dólares y que se tradujo en el famoso caso Derwick, ocurrieron en buena medida cuando dirigía la cartera de energía eléctrica (aunque luego le tiró el carro en forma velada a Argenis Chávez, de quien se dice se llevó hasta los bolígrafos en Corpoelec)




7.- Maryann Hanson: Aunque tuvo el mérito de ser uno de los pocos docentes de formación que han dirigido la cartera de educación, la ministra pasó por el puesto sin pena ni gloria. Su contribución se redujo a cavar más profundo el hoyo donde quedan enterradas las posibilidades de superación del país con base en su sistema educativo. Se recuerda más por haberse quedado dormida en una cadena presidencial que por haber hecho algo en la cartera de educación. El galardón se le entregará luego, cuando despierte.


8.- Eugenia Sader: “La Coronela” que dispuso de la chequera en época de bonanza para la construcción de no sé cuántos hospitales a nivel nacional, es hoy señalada por la inocultable corrupción en su gestión y la definitiva destrucción de la red hospitalaria nacional. Tiene en su haber la paralización de la mayoría de los servicios de radioterapia del país por unas negociaciones con proveedores de mantenimiento a los equipos adquiridos en el marco de los convenios internacionales. Los enfermos de cáncer del país la recuerdan con cariño.





9.- Pedro Carreño: El hombre que quisiera ver las fábricas de Louis Vuitton en el país “para no tener que importar” es más recordado por sus excentricidades (caso Montesinos, espionaje por Directv, su memorable discurso en la AN al referirse al culo de Capriles Radonsky) fue también el responsable de la seguridad ciudadana en alguna época que hoy luce remota. Entre los logros del capitán Carreño está desconocer las recomendaciones de uno de los pocos intentos serios de formular una política de seguridad ciudadana (Conarepol). En particular recuerdo una frase célebre del personaje que decía que “no hay que estigmatizar a las víctimas del capitalismo” en referencia a un video publicado por Globovisión donde se observaba a muchachos robando a los conductores en la autopista fajardo a la altura de San Agustín. El público lanza una sonora ovación.






10.- Héctor Rodríguez: Aun cuando ha pasado por varios ministerios, su peor gestión debe ser en el ministerio del deporte, donde dejó una serie de casos de corrupción que todavía no lo han alcanzado. Los enormes sobreprecios en la adecuación del poliedro de Caracas, las millonarias autorizaciones de dólares que reventaron en la corta gestión de Alejandra Benítez, y el manejo corrupto y arbitrario de los recursos para las olimpiadas de Beijing son los elementos que más destacan en su paso por el despacho de deportes. En cuanto a sus resultados, es un hecho que nuestro punto de comparación en deportes de alto rendimiento, Colombia, ha logrado un notable avance en los medalleros de las competencias internacionales mientras que Venezuela se ha rezagado en los últimos años.




Mi memoria no me ayuda mucho, seguramente estoy dejando por fuera a muchos funcionarios que debían estar en este ranking. Lucas Rincón Romero, Eduardo Samán (padre de las areperas socialistas) Ángel Rodríguez (primer ministro de electricidad) Nelson Merentes, Rodolfo Sanz, Antonio Albarrán, Carlos y Felix Osorio tienen una mención honorífica en la lista de los peores funcionarios del gobierno de Chávez-Maduro. Algunos famosos por corrupción, otros por sus excentricidades y la mayoría por sus resultados. Como dirían en el miss Venezuela, aquí todos son ganadores.

 Haga su lista ó deje sus comentarios a ver en cuales casos coincidimos


@jhernandezucv







viernes, 28 de agosto de 2015

El Antichavismo Homogéneo

"Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar"
Mark Twain

Las generalizaciones siempre son malas (lo cual es una generalización). Cuando se generaliza, cuando se construyen agregados de diferente índole, se pierden de vista particularidades muchas veces de gran importancia. De allí la inconveniencia de hacer generalizaciones en grupos humanos, entendiendo que, aún en el agregado, estos están formados por individuos, cada uno de ellos único e incomparable, cuyos comportamientos sociales están condicionados por sus historias personales, valores, formación académica, gustos y preferencias entre un largo etcétera.

En Venezuela en años reciente, debido a la polarización política, la evaluación del acontecer económico, político y social suele despacharse ligeramente mediante la formulación de postulados explícitos ó velados del tipo “es que los venezolanos son..” “los chavistas son…” ó “los escuálidos son…” Debemos rechazar por principio estas absurdas simplificaciones, y aceptar que en cada grupo social existe una infinita riqueza de diversidad y particularidades. Usando el falsacionismo de Popper encontramos miles de cisnes negros que desmienten estos postulados simplistas.

Pero es cierto que hay matices. El proceso de globalización económica viene produciendo una progresiva homogeneización de patrones culturales (todos vemos los mismos canales de TV y usamos Google) de hábitos de consumo (usamos Samsung, bebemos Coca Cola y nos cepillamos con Colgate) pero lo que es realmente grave es una creciente homogeneización del pensamiento, de la estructura de razonamiento de gran parte de la población.

No es que no se observe en otros ámbitos, pero en el aspecto político del venezolano este fenómeno se hace muy evidente. El Antichavismo criollo -subsidiario del global- que podríamos caracterizar superficialmente como una tendencia al rechazo de las ideas de izquierda, al apego a los principios del libre mercado (ó lo que se cree que eso significa) y a la exaltación de valores individualistas, muestra un comportamiento desconcertantemente homogéneo, mostrando reacciones sorprendentemente similares ante hechos recientes.

El antichavismo es sumamente diverso a lo interno pero hay elementos que lo cohesionan fuertemente: el diferente grado de aversión hasta odio hacia el gobierno y todo lo que pueda remotamente asociarse a Chavismo. Debido a esto, no importa cual situación se presente, siempre y absolutamente todo lo malo en el país es culpa del gobierno y todo lo que el gobierno diga o es mentira ó tiene intenciones ocultas. Elija usted el tema, todo lo que vaya en contra del gobierno merece credibilidad, merece divulgación, merece un retuit, no importa de donde venga la información.

Por supuesto que esto no es fortuito. Para ello existe un ejército de formadores de opinión, de “expertos” en cuanta área del saber se les ocurra –muchas veces de varias a la vez- que, amparados en una condición de autoridad (académica ó de tradición) diseñan los postulados que alimentan cual cardumen, a los receptores que fungirán a su vez, como replicadores acríticos de tales “verdades” a través de las redes sociales.

Con los acontecimientos vividos en el país en días recientes, en mis limitadas interacciones sociales, tanto virtuales como presenciales he podido identificar algunas de las tendencias a las que me he referido en estas líneas, por ejemplo:

OLP: Todos los venezolanos sabemos que el país sufre desde hace años una terrible epidemia de violencia. Sabemos también que buena parte de esa violencia se incuba, se desarrolla, se manifiesta con fuerza y se enconcha –aunque no exclusivamente- en los barrios de todo el país.




Por primera vez en muchos años el gobierno toma una acción: ha bautizado con ese meloso nombre un fuerte operativo destinado a ejercer la violencia legítima del estado es espacios geográficos controlados por el hampa. Sin duda el plan tiene errores, seguramente hay excesos y definitivamente no es suficiente, pero de reconocer eso y criticarlo, a copar los medios de comunicación con los testimonios de “Yubirileysis”, la esposa, hermana o madre de “El Yeison” –artículo determinado incluido- y su testimonio de que es bueno, no es malandro, no trabaja pero está esperando un cupo en la universidad, hay un trecho muy largo. Seguramente hay injusticias pero en el agregado, es una buena noticia que al menos se les dispute el control del territorio a las bandas.

Es ahora cuando surgen las particularidades: alguien asegura haber sido empujado, sobran los relatos de niños llorando y madres angustiadas. Nadie habla de los policías recibidos a tiros, ni de los bodegueros asaltados a diario, ni de las madres de los muchachos muertos porque al jíbaro de la escalera se le ocurrió que le estaban “zamureando a la jeva”. La gente decente del barrio –que es la mayoría- no figura por estos tiempos en los medios de comunicación, hasta tanto sea buen material para atacar al gobierno.

El antichavismo homogéneo se nucleó alrededor de una idea: La OLP no sirve, va contra los pobres, viola derechos humanos, tiene trasfondo electoral. ¿Propuestas alternativas? Ninguna, sólo MADURO VETE YA! y…santo remedio.


Cierre de la Frontera con Colombia: La migración descontrolada es un problema para cualquier país receptor –pregúntenle a los líderes de la Unión Europea. Buena parte de los cinturones de miseria que bordean nuestras ciudades, las invasiones de inmuebles privados y espacios públicos, y la creciente cantidad de ranchos en nombre de la necesidad están habitados por ciudadanos extranjeros que vienen a Venezuela buscando –la mayoría de las veces sin encontrar-las oportunidades que no consiguieron en su país de origen. Estos guetos, es bien sabido, se constituyen luego en refugio de criminales, aguante de secuestros y depósitos de propiedad robada. El colapso de servicios públicos, la liquidación de las posibilidades de desarrollo de estas localidades marginalizados y lo peor de todo, la reproducción a futuro de innumerables males sociales son característicos de estos espacios.






Es bien sabido que llegar a este punto ha sido responsabilidad exclusiva del estado venezolano, de eso no hay duda. También es necesario que quede claro que las deportaciones masivas, improvisadas y apuradas no son ni remotamente la solución de los gravísimos problemas económicos y sociales que vive el país y que como hemos dicho en anteriores ocasiones, son consecuencia de malas decisiones de diferentes gobiernos, en particular, el del presidente Chávez.

Pero censurar el hecho de que el estado venezolano finalmente haya tomado acciones para atacar el problema es otra demostración del pensamiento lineal del antichavismo homogéneo. Se puede –y se debe- criticar y denunciar las injusticias y los excesos sin caer en la casi patológica situación de flagelar el gentilicio venezolano, responsabilizar de todo al estado venezolano y exonerar por carambola al gobierno colombiano de todo el drama económico y social de los hoy deportados. Cuando se habla del reciente fenómeno de la emigración de venezolanos se le atribuyen las culpas-con toda razón- al gobierno venezolano, pero cuando se habla de la emigración de colombianos ¿de quién es la culpa? Del gobierno venezolano, of course.

Los medios están llenos de conmovedores relatos individuales de familias afectadas, pero debe reconocerse que, en el agregado, es necesario que se tomen medidas para evitar la profundización de nuestros males mediante la importación de nuevos males. Entiéndase el contexto de la afirmación.

El antichavismo homogéneo formó una idea donde confluir: el gobierno es xenófobo, violador de derechos humanos y hasta Nazi. Nadie exige al gobierno colombiano una política económica y social para quienes deben abandonar el país en virtud de las políticas tomadas en la frontera. Al parecer, el bienestar de estas familias también es responsabilidad del estado venezolano con cargo al petróleo. 

Hasta hace un año todavía era común ver en poblaciones de la Costa Atlántica colombiana como la aspiración de muchos era venirse a vivir a Petare. En Paraguachón tenemos la versión criolla de los coyotes.

El gobierno de Maduro es pésimo, de eso no hay duda, pero debemos reflexionar si nuestras opiniones son realmente nuestras o son versiones más o menos intactas de mensajes recibidos a través de los medios de comunicación. Los espacios de discusión hoy son espacios de intercambio de información, a ver quién tiene el último tubazo. La gran paradoja de estos tiempos es que hay más información pero menos inteligencia. Dramático


@jhernandezucv

viernes, 21 de agosto de 2015

Predicciones electorales de alguien que no sabe nada de predicciones electorales








Mucha gente gana dinero haciendo encuestas de dudosa validez. Recurrentemente fallan en sus pronósticos pero eso no daña el negocio: en la próxima contienda electoral seguirán produciendo plata presentando nuevas encuestas cuyos resultados favorecen al mejor postor. No me refiero a nadie en particular, mosca.

Me he tomado el tiempo para revisar la última encuesta presentada por la empresa HERCON disponible en http://barometropolitico.com/2015/08/18/exclusiva-encuesta-hercon-consultores-agosto-2015/ y emitir algunas opiniones.

Es necesario aclarar que no existen encuestas que lleguen a reflejar el nivel de preferencias electorales por circuitos a nivel nacional. En el sistema electoral venezolano se introdujo, a raíz de los cambios en la constitución que eliminó la figura de los senadores, un elemento que algunos analistas han denominado como una “sobrerepresentación” de algunas entidades federales, cuyo número de representantes a la asamblea no se corresponde proporcionalmente con la población que habita en su territorio. En tal sentido, las preferencias electorales agregadas en niveles mayores a una circuito electoral, no producen resultados uno a uno en estas elecciones parlamentarias.

Otros aspectos metodológicos a considerar al momento de evaluar esta encuesta es el hecho de que la misma fue realizada considerando una estratificación que otorgó al estrato socioeconómico C, un 55% de la muestra. Esta magnitud pudiese ser objetada ya que la misma no se corresponde con la realidad de la población venezolana cuya mayoría indudablemente se encuentra en los estratos D y E, donde las preferencias por el chavismo han sido históricamente mayoritarias. En este escenario, la abstención perjudica más al chavismo que a la oposición.

Vayamos a la predicción, a mi quiniela electoral. Forzando un poco los límites de la factibilidad de algunos supuestos, asumiré que las preferencias electorales manifestadas por los encuestados agrupados por entidad federal, se comportan de manera más o menos homogénea en los diferentes circuitos. De ser así tendremos que:

El Chavismo se impone de manera holgada en 06 estados: Trujillo, Guárico, Yaracuy, Portuguesa, Cojedes y Apure, lo cual representa 30 diputados.

En cinco estados: Vargas, Falcón, Barinas, Sucre y Delta Amacuro, los márgenes de diferencia reportados por la encuesta son muy pequeños, por lo que asumo que con base en la maquinaria partidista, el chavismo debe estar ganando también en esas entidades, lo cual representa una adición de 26 diputados más a la representación oficialista en la asamblea.

Considerando la brutal crisis económica actual, asumo que entre las respuestas se ocultan votos del chavismo, ya que se considera prácticamente un estigma social manifestar apoyo por el gobierno en las actuales circunstancias, especialmente en los estratos económicos medio-altos de la sociedad venezolana. Suelo considerar a los “indecisos” como potenciales votos a favor del chavismo. En semejantes circunstancias ¿Cómo podría alguien estar indeciso? En tal sentido asumo que el oficialismo podría estar añadiendo entre 4 y 6 diputados más a su bancada.

En resumen, yo que no se nada del hecho electoral, tomando como buena la encuesta de Hercon me atrevo a pronosticar que el techo electoral del Chavismo está entre 60 y 65 diputados, de los 167 cargos a elegir, lo cual le otorgaría en el mejor de los escenarios (para el oficialismo) un 40% de la asamblea nacional. Si la cantidad de diputado se ubica en 53 diputados ó menos (no creo que llegue ahí), la oposición ganaría la mayoría absoluta de la asamblea, con la posibilidad de modificar leyes orgánicas. Preparen las alpargatas…

El chavismo es un proyecto político que se destruye a sí mismo. El presidente Maduro debería reconocer públicamente que el país no puede gobernarse si no tiene la libertad de cambiar aspectos distintivos del llamado “legado de Chávez”, en particular, la hegemonía del sector militar en la conducción y administración –increíblemente deshonestas y desacertada- del estado venezolano. Debería seguir el ejemplo que Tsipras dio, pero creo que ya pasó su momento de lograr una salida honrosa que salvara al chavismo de la carga de ignominia que ha desarrollado en los últimos meses.

@jhernandezucv


martes, 11 de agosto de 2015

¿Corralito en Venezuela?

Una vez más la máquina de rumores lanza a la opinión pública una nueva matriz de opinión: Venezuela avanza hacia la instauración de un corralito financiero que limitaría las cantidades de dinero que las personas, naturales y jurídicas pueden disponer en un lapso de tiempo determinado. La escasez de billetes de alta denominación, y los costos de transacción asociados al pago en efectivo de cualquier bien o servicio que se traducen en largas colas en los dispensadores de efectivo serían, de acuerdo a quienes validan la idea, los síntomas inequívocos de que la economía se queda sin dinero. El componente político típico de “compren enlatados y no se queden sin efectivo” posiblemente añade algo más a la desquiciada situación de la economía venezolana.

Que es un corralito financiero?

Es un mecanismo legal de restricción temporal a la libre disposición de los recursos financieros depositados en el sector financiero. El objetivo es evitar un debilitamiento acelerado de la liquidez del sector bancario por cuanto los depositantes estarían decantándose por salvaguardar sus recursos en forma de otros activos, típicamente, moneda extranjera. Algo como lo que ocurrió en Argentina hace más de una década o lo que vive Grecia recientemente.





Los depósitos en la banca se encuentran por lo general, a la vista del depositante, es decir, que puede disponer de ellos casi inmediatamente, mientras que los préstamos realizados por la banca estás sujetos a lapsos más amplios de recuperación. Si todos los ahorristas van a la taquilla al mismo tiempo impulsados por el pánico, las instituciones simplemente no pueden responder a todos los usuarios por la totalidad de los recursos. Allí es donde estaría el problema.

Corralito en Venezuela?

Tomar una medida de corralito financiero en Venezuela es, a todas luces, un sinsentido, que evidencia que la máquina mayamera de rumores actúa guiada por intereses políticos y, entre tanto, hacen jugosos negocios ante una economía postrada gracias a un gobierno altamente incompetente.

En el país rige un severo control de cambio desde hace más de una década. La economía sufre en la actualidad una severa contracción del Producto Interno Bruto que podría llegar a 10% al cierre de año. Es perfectamente palpable la severa escasez de opciones de inversión en bienes durables como autos, viviendas ó incluso electrodomésticos. Ahorrar en divisas es casi imposible dado el completo bloqueo de la cuenta financiera de la balanza de pagos y el elevado precio del dólar paralelo que pulveriza cualquier excedente en bolívares. ¿Si no hay bienes incluso los más básicos, que haría la gente con el dinero que saque de la banca? Mientras eso ocurre, el Banco Central de Venezuela inyecta miles de millones de bolívares sin respaldo a la economía. La única cosa que no falta en Venezuela es dinero. Que no alcance para nada es otra historia.

¿Por qué el rumor tiene pegada?

El rumor de un corralito tiene pegada en el país por varias razones. La primera es la polarización política, que hace que buena parte de la población crea automáticamente en informaciones incluso tan disparatadas como esta y las divulgue masivamente. En las redes sociales los rumores se propagan como el fuego en el monte seco.




Otra razón es que Venezuela se encuentra gobernada por un equipo económico de comprobada mediocridad, que permanece impávido ante el acelerado descalabro de todas las variables macroeconómicas. Ante semejante cuadro, ¿Qué de raro tendría una medida que siga haciéndole la vida difícil al ciudadano?

Finalmente, es un hecho que no hay billetes, que dado el nivel de precios actual cualquier compra mínima requiere de paquetes de billetes sin valor, lo que obliga a demandar más efectivo cuando justamente hay, según informaciones de prensa, una disminución de billetes de alta denominación. 

Debe entenderse, sin embargo, que esa situación nada tiene que ver con un corralito financiero. Es simplemente un problema de logística, un problema transaccional derivado de un incremento en la velocidad de circulación de los billetes en un contexto de alta inflación y de creciente informalización del comercio. Los bachaqueros en su gran mayoría, no tienen punto de venta.

Si en Venezuela existiera un Banco Central, ya se estaría ampliando el cono monetario y emitiendo billetes de mayor denominación. Es un mito que los billetes de mayor denominación generarían mayor aceleración en los precios. La inflación ya la estamos viviendo, los nuevos billetes serían el reconocimiento del fenómeno; quizá por ello, el circo que dirige el país se rehúsa a hacerlo. Como siempre, si no reconocemos un problema, quizá desaparezca por sí solo.

La falta de billetes y el aumento en su velocidad de circulación eleva los costos de transacción, incrementa los costos operativos de la banca y del banco central, y aumenta la inseguridad ciudadana al forzar a la gente a disponer de grandes cantidades de efectivo.

El gobierno debe ocuparse de masificar el uso del dinero electrónico, tanto en volumen como en alcance. Hoy es común que los establecimientos no acepten pago electrónico porque los puntos de ventas están dañados y notablemente escasos. Por otra parte, dotar al territorio de la infraestructura de telecomunicaciones necesaria para que el dinero electrónico se haga presente en cada vez mayor cantidad de rincones del territorio, impulsando la bancarización que aún hoy es reducida en buena parte del interior del país.

Por supuesto que debe tomar medidas de ajuste económico que restauren equilibrios mínimos, desaceleren la inflación, mejoren el abastecimiento y detengan la formación de expectativas negativas, pero eso es otro tema.

@jhernandezucv

lunes, 3 de agosto de 2015

De saqueos y saqueadores

En días recientes y cada vez con mayor frecuencia e intensidad, noticias de saqueos, intentos de saqueos y disturbios recorren el país. Sectores políticos y periodistas parecen salivar al reportar la creciente tensión social producida por un gobierno que se niega a gobernar. La escasez, la inflación y muy particularmente las colas donde miles de venezolanos diariamente socializan sus pesares por los factores mencionados son una bomba de tiempo.



Por otra parte, es necesario hacer ciertas distinciones en los motivos que pueden estar detonando una explosión social en las próximas semanas: en cada multitud hay, ante la manifiesta incapacidad de las autoridades, decenas de “vivos” atentos a la más mínima posibilidad de desorden para arremeter contra los bienes ajenos tanto de particulares como de negocios de diferente naturaleza. No es sólo hambre, es la viveza criolla y esa tenue línea que la separa del delito común.


Lo vimos en San Félix. Muchos podrían pensar que sobran razones para percibir que el saqueo de almacenes de alimentos, especialmente los más básicos, sea la única manera de acceder a ellos. Para lo que no hay motivos es para saquear tiendas de electrodomésticos, jugueterías, zapaterías. Ante una situación de escasez generalizada y tensión social, las autoridades deben estar atentas de los vivos de siempre que, con hambre o sin ella, buscarán cualquier oportunidad para fomentar las condiciones que le permitirán pescar en rio revuelto.

Los otros saqueadores

Pero no sólo esos vivos son saqueadores. Al revisar Wikipedia encontramos la siguiente definición: 

El saqueo, también llamado pillaje, es la toma o el apoderamiento ilegítimo e indiscriminado de bienes ajenos: por la fuerza, como parte de una victoria política o militar; en el transcurso de una catástrofe o tumulto, como en una guerra, o bien pacíficamente, aprovechando el descuido o la falta de vigilancia de bienes.

Galeano hizo una amplia referencia del saqueo que sobre América hicieran los conquistadores Europeos y que permitiría la acumulación primitiva que financiaría la expansión del capitalismo. 

Varios siglos después Venezuela es quizá, el caso moderno del país que ha soportado el mayor saqueo de sus riquezas en toda la historia de la humanidad. Sólo en los últimos 15 años el país presenció el más descarado saqueo en toda su historia, permitiendo el surgimiento de toda una nueva clase social y especialmente una cultura del aprovechamiento, de la flecha y los contactos. Ingresos petroleros en la vecindad del millón de millones de dólares americanos, un incremento vertiginoso de la deuda externa y una explosión de deuda interna ha sido saqueada en buena medida por funcionarios del estado. Proyectos de Infraestructura que nunca se terminan, la quiebra de las empresas de la CVG, SIDOR, CORPOELEC, PDVAL, las empresas de maletín, CENCOEX, y convenios internacionales lesivos al interés nacional entre otros mecanismos, han sido los canales para el más descarado saqueo que haya atestiguado la historia de este país en tan corto tiempo.

Los mecanismos de saqueo son diferentes, los incentivos los mismos. Los saqueadores enquistados en el gobierno, bien sea desde el gobierno de Chavez ó en el de “sus hijos” han hecho un terrible daño al país, sembrando las condiciones para que pronto toque el turno a los otros saqueadores, los no electos por el voto popular.

@jhernandezucv